Sedona (U.S.A.), 3 de mayo de 1998 (mañana)
Pregunta: Maharaj, se siente como si hubiera un
reflejo automático de algo que no quiere morir. ¿Qué es ese reflejo
automático? (alguien en la audiencia dice bajito «Stanley», el nombre del
que pregunta. Siguen risas sonoras).
Maharaj: El reflejo automático es usted mismo. Usted
mismo significa ego o mente. La mente tiene muchísimo poder; así pues, quien
es Dios, ha sido hecho la criatura más pequeña. La mente es muy poderosa,
délo por hecho. Mente significa su pensamiento solo, nada más. Con un
pensamiento uno puede ir al punto más alto, digamos al cielo; y esa mente le
lleva a usted al infierno también, en un momento. La mente es muy poderosa,
debido a ella, es su pensamiento. Si usted piensa de la manera acertada,
usted puede ir al lugar acertado; y si usted va al lugar equivocado,
entonces dondequiera que usted vaya y siempre que usted vaya, la mente no
puede decir… ¡Qué le vamos a hacer! Entonces usted siente, «¿qué he hecho
yo?» La confusión surge. La mente hace todo por la felicidad; pero, sin
embargo, la mente no le permite comprender «¿qué error he cometido?» Y ese
error es ignorancia, y eso es confusión. Ese es el problema; todos tienen
diferentes problemas, quienquiera que pueda ser. Él puede ser un rey o un
pobre muchacho tendido en el pavimento. Todos tienen problemas, délo por
hecho. Las gentes grandes tienen problemas grandes, las gentes pequeñas
tienen problemas pequeños (risas), pero los problemas están ahí. Éste es
siempre el caso. ¡Qué le vamos a hacer! La mente hace la confusión.
Puesto que usted es el poder más alto, puede hacer
todo; ese es su poder. Usted es Él, así se lo digo. Y entonces las gentes
dicen, «¡oh!, ¿puedo yo obtenerlo o no?»
Yo río en mi mente. ¿Por qué no? Todo el mundo puede
tener-Lo. Debido a que usted es Él. Es solo una equivocación suya. La mente
ha aparecido y hace toda la confusión y todos los problemas. En la vida hay
problemas siempre. Recibir un nacimiento es un problema, ¿o no? Usted tiene
que estar nueve meses en la matriz de la madre, un sitio muy pequeño. Y
entonces recibe el nacimiento, eso es un problema. Usted ve todo el mundo,
un mundo vasto, y el miedo viene a su mente. ¿Qué hacer ahora? ¡Así pues,
usted comienza a llorar! ¿Por qué lloran todos? Reciben nacimiento por amor,
pero lloran debido a que han devenido muy pequeños por el pensamiento. «¿Qué
hacer entonces? ¿Cómo puedo yo estar en un mundo tan grande?» El mundo es su
pensamiento solo, pero la mente lo da por hecho… Vastísimo.
Así pues, Cristo dijo, «conócete a ti mismo». Es un
mundo grande, vastísimo. ¿Dónde puede usted ir y encontrar? ¡Conócete a ti
mismo! Conózcase a usted mismo, QUIÉN SOY YO, de la manera acertada. Muchos
santos no enseñan las cosas verdaderas. Ellos no deben saber, digo yo. Ellos
le ponen a usted en el cesto falso; «haga esto, haga esto, haga esto y
esto». Bien. Si usted va a su médico y él le dice: «tome esta medicina, tome
esta medicina», usted dice, «yo he tomado esta medicina, y esta medicina».
«¡Oh, entonces venga (dice el médico), yo le pondré a usted inyecciones».
Excepto medicinas, él no puede darle a usted nada.
De la misma manera, la ilusión no puede darle a usted
felicidad. Ella no existe; pero si usted dice que existe, al decir eso usted
es un muchacho loco, ¿o no? Así pues, ayer dije, todos, cuerpos muertos,
están moviéndose en el mundo. Ellos piensan, «oh, nosotros hemos recibido la
vida, nosotros estamos gozando, haciendo muchas cosas… todas estas cosas».
Pero, sin embargo, son solo cuerpos que se mueven, cuerpos muertos móviles.
Un cuerpo muerto no puede caminar ni puede hacer nada… él es un cuerpo
muerto, pero hace muchas cosas. Así pues, comprenda de esta manera; y
comprenda ESO cuyo reflejo no le deja comprender, que la mente no le deja
comprender. Su pensamiento, su deseo de esa ilusión. Y esa es la confusión
más grande. Lo dije, ¿o no? Es un enigma.
Las gentes preguntan por qué Dios ha creado este mundo
si ellos no son felices… ¿entonces? ¡Qué le vamos a hacer! Está en su mano
hacerle feliz también, ¿por qué no? Él es su creación. Si usted se inquieta
por esa creación, entonces los problemas estarán siempre aquí. Si su mente
está libre de inquietud… ¿por qué? «Yo he hecho esto. Yo debo salir de
ello». Pero la mente ha devenido muy pequeña. Así pues, yo le digo, usted es
el poder. Pero entonces… ¿Qué acontecerá? ¿Qué puedo yo hacer? Mi nombre
desaparecerá». Que su nombre desaparezca, ¡qué pasa! Una vez que uno muere,
el nombre desaparece, ¿o no? ¡Uhm! ¿Qué se recuerda entonces? Fulano ha
muerto. ¡Basta! Solo es un nombre. El nombre muere; entonces, ¿por qué
inquietarse? En el mundo usted puede ser una persona rica o puede ser pobre;
pero todo el mundo siente por el nombre, según su círculo. El hombre pobre
ha recibido un círculo pequeño, el hombre rico ha recibido un círculo muy
grande, pero los dos tienen sus problemas. Ellos sienten qué dirán las
gentes, qué hacer y qué no hacer. Si el maestro verdadero le encuentra a
usted, entonces la esclavitud de la ilusión mundana o de la vida o de lo que
usted llama… lokiki (ésta es la palabra marathi. Maharaj está
buscando una palabra en inglés)… Comprenda lo que digo, yo mismo no puedo
encontrar la palabra (risas). Puedo encontrarla en mi lengua, pero en su
lengua… ¡Tengo que encontrarla! ¿Relaciones mundanas o mundano?
Pregunta: ¿Social?
Maharaj: Social está bien. Relaciones sociales, vida
social, todas estas relaciones… usted mismo las ha hecho y usted quiere
permanecer en esas relaciones… «A mí no me debe ocurrir nada». Eso es ego y
es mente y es reflexión. Usted siente siempre, «¿por qué?» Yo soy fulano.
¿Quién es él para decirme nada?» —él lo dice de esa manera. Todo
esclavitudes mundanas, lokiki. Esclavitudes mundanas sería una
palabra mejor para eso. Las esclavitudes mundanas no le dejan a usted. «¿Qué
dirán las gentes?», usted piensa siempre eso. Usted hace todo, pero la mente
está en confusión siempre. ¿Por qué? El que comprende, deviene libre de
inquietud. Él dice, «¿por qué inquietarse? Que las gentes digan lo que
quieran, yo estoy en la vía verdadera. Las relaciones mundanas… usted tiene
que romper las relaciones mundanas. Comprenda eso, que digan lo que quieran.
Ellos lo toman todo como verdadero, ¿o no? Usted dice que todo es ilusión,
si usted comprende. ¡Completamente lo contrario! Ellos hablan de queso y
usted habla de chocolate o lo que quiera que sea. ¡Comprenda! Usted lo toma
como nada, ellos lo toman como verdadero. Ambos son completamente
contrarios, el polo norte y el polo sur. Así pues, usted no tiene que
inquietarse por ellos; seguir adelante es su misión o seguir en sus
pensamientos. El pensamiento es una misión, nada más. Délo por hecho. Y esa
es la misión. ¿Qué hace el maestro? El maestro cambia su mente, nada más. Su
misión es cambiada. «¡Oh, ahora él se ha pasado a la filosofía india!»
Alguien me preguntó, «la filosofía india, ¿cómo puede funcionar aquí?»,
alguien en San Francisco me lo preguntó. Yo digo, «está bien. La filosofía
es una, no hay nada de qué inquietarse». Dios es uno; así pues, la filosofía
es también una. ¿Puede ser filosofía india, filosofía americana, filosofía
inglesa…? ¡Uhmm! ¿Que es filosofía? ¡Comprender es filosofía, nada más!
Ellos no comprenden. «¿Qué es esto?», dice él. Para él es un gran problema.
Así pues, comprender es un gran problema para las gentes que están pensando
siempre en el «¿que dirán?». Ese es el punto principal. «Ellos no deben
decir nada malo de mí», y esa es la reflexión de la mente. Las reflexiones
le hacen a usted, y eso es ego. El ego no deja que usted caiga, mientras que
el maestro dice, «¡he cogido un fusil y te dispararé Ego!». El ego deviene
tan fuerte que usted no puede dejarle. ¡Déjele por la comprensión!
Dondequiera que usted esté, esté; no se inquiete. Usted puede estar en una
jungla o en una casa… «quiero silencio completo», dice usted. No se requiere
nada. Usted no está perdido nunca en nada. ¿Se ha perdido nunca alguien a sí
mismo?… Confusión… mucha confusión. La guerra continuaba, pero nadie se
olvidaba de sí mismo. Usted dice falsamente… usted no comprende y dice, «¡yo
soy el cuerpo!» El Sí mismo no puede ser olvidado. Si Él es olvidado,
entonces no queda nada. Usted Le ha olvidado, usted ha recibido el cuerpo y
Le ha olvidado a Él; y así ha comenzado toda la confusión.
Adán y Eva estaban allí cuando el mundo fue producido.
Adán dijo a Eva, «¡no le toques, goza! pero no le toques. Si le tocas vendrá
toda la confusión». La mente es así; ella siempre dice, «¡oh! ¿qué es esto?»
(risas). ¡Ella quiere algo! Así pues, ese toque le ha traído a usted toda
esta insensatez. El maestro da el toque, nada más; lo mismo que un imán. El
imán atrae a todos, ¿o no? El imán no hace nada, pero el hierro se mueve
hacia él. Él no hace nada. La atracción lo trae aquí. Así pues, la atracción
es muy fuerte aquí. El poder magnético de usted… Usted ha olvidado que usted
es el poder magnético y continúa con estas cosas, con la vida mundana, sin
pensar nunca «¿quién soy yo?»; no piensa nunca en eso ni siquiera un poco.
Los santos dicen, «¡conócete a ti mismo!» ¡Basta! El mundo es muy grande.
¿Adónde ir y dónde encontrar, dígame?, dicen las gentes, «el mundo es
producido así y así…» Él (Siddharameshwar) estaba diciendo siempre, «¿quién
ha ido nunca allí y ha visto cómo ha comenzado el mundo?» ¿Estaba usted allí
para describirlo? Todos los libros mitológicos dicen muchas, muchas cosas.
Las escrituras escriben muchas, muchas cosas. Cuando el mundo fue producido,
¿estaba usted allí? ¿Uhm? ¿Cómo puede usted hablar de ello?
Así pues, éste es un mundo pequeño ahora. ¿Cómo
aconteció de esa manera el universo? Usted estaba en ignorancia completa. Si
alguien le ataca a usted, y usted dice, «¡oh!», eso es el ego, o mí mismo, y
eso es conocimiento. Entonces ese conocimiento se expande. Si ese
conocimiento es olvidado, usted deviene algo aparte de él, «yo soy fulano».
Usted recibe el nacimiento y usted deviene «fulano». Todas estas cosas
vienen.
Las escrituras dicen que esto es un sueño en un sueño.
¡Qué le vamos a hacer! Es el sueño del creador, y en ese sueño usted recibe
el nacimiento y hace su creación. Usted también crea muchas cosas según su
poder mental. Alguien dice, «soy un abogado o soy un médico»; así pues,
muchas cosas. Todos éstos hacen su mundo, nada más. Y de ese mundo, usted no
quiere salir. Esas son las esclavitudes mundanas, nada más. Y eso es llamado
lokiki en nuestra lengua. Ello no es, y usted tiene miedo de ello.
Usted quiere hacer algo, pero no… «¿Qué dirán las gentes?», eso es lo
primero que viene a su mente. Así pues, usted no puede mostrarse a sí mismo
abiertamente. Usted olvida todo y sigue con ese ego que está siempre ahí
para impedirle ir a la realidad. Y eso es su mente. La mente no acepta. ¡Qué
le vamos a hacer!
Dice usted, «¡oh, Maharaj, usted dice que yo soy Él.
¿Cómo puedo yo ser Él? Yo soy una persona pequeña. ¿Cómo puedo yo ser Él?»
¡Qué le vamos a hacer! Él abre su corazón, pero debido al miedo del mundo
usted lo cierra de nuevo, cierra la puerta. El miedo es así, ¿o no? —debido
a que usted ha devenido muy pequeño. Así pues, el miedo está ahí. Una mosca
está volando siempre para salvar su vida. De la misma manera, usted quiere
preservar su vida y eso es la mente. La boca abierta significa que usted es
un león. ¡Ruja! Las gentes correrán. Él ruge y las gentes huyen, ¿o no? Él
es un animal, pero debido a la mente, huye debido a que el miedo está ahí.
Cuando uno deviene sin-miedo, ¿qué pasa entonces? Cuando uno toma un veneno
no tiene miedo. Él dice, «la vida debe acabar ahora». Cualquiera que sea la
razón. Pero si él deviene sin-miedo, entonces no se inquieta por nada.
Así pues, usted tiene que morir aquí, nada más. Ese
reflejo, esa reflexión que ha venido a su mente tiene que acabar. Y ponga en
usted esa reflexión, lo que el maestro dice, «que yo soy todo y el poder del
alma»; ponga esa reflexión en usted. Así pues, ¿por qué inquietarse? Yo
puedo hacer todo sin ego. El ego no es requerido aquí. El poder no dice
nada; da luz aquí y también en el retrete y en la iglesia también. ¿Huh? El
poder no piensa nunca. ¿Por qué no piensa? ¡Debido a que nada es malo y nada
es bueno! Usted produce caca y va al retrete y entonces dice, «¡oh, el
retrete, no vayáis allí porque está sucio!». Usted no comprende que este
cuerpo es sucio. ¡Qué le vamos a hacer! Produce caca. La fábrica de tela
produce tela; se hacen muchas producciones de muchas fábricas. Fábrica de
algodón, fábrica de yute, lo que quiera que sea. ¿Qué produce este cuerpo? Y
usted dice, «soy el director». Usted no piensa nunca en Él. ¡Qué le vamos a
hacer! La caca está en el cuerpo de todo el mundo; y si usted quita la caca,
entonces no puede vivir. Ella está en el cuerpo y no huele mal, nada; debido
a que la pureza está ahí. Pero cuando usted la echa, ella huele mal. ¡Qué le
vamos a hacer! ¿Siente usted alguna vez que esa caca está dentro? Ella está
ahí; de otro modo, usted no puede vivir.
Un santo ha dicho, «yo quiero estar limpio. Quita
todo». Él quiere morir, él no quiere vivir. El cuerpo está hecho de esas
cosas. Todo está mezclado. El fertilizante es eso; hace todas estas cosas,
cosas mundanas para comer. Así pues, el santo dijo, «yo quiero estar limpio.
Quita todo». El hábito de todos es digerir. ¡Qué digieran! Usted diga que yo
no soy esto. Este cuerpo está lleno de caca, nada más. Pongámoslo de una
manera diferente. ¿Por qué ama usted a otros? Debido a que el cuerpo es
bonito, a que el cuerpo está bellamente acabado con la piel, nada más. Haga
un corte aquí (señala la mejilla). Una vez que lo hace, a usted no le gusta
ver correr la sangre. ¡No quiero verlo! Se ha terminado el atractivo para
usted. Pero, ¿qué es eso? Se ve a usted mismo en el espejo. Usted dice,
«¡oh, soy alguien!», ¿no? Todo el mundo siente. Pero, ¿de qué está hecho? Si
usted comprende, ¿entonces…? Yo nunca tengo espejo. Siento decirlo. No hay
ningún espejo en mi casa, así se lo digo. Es un sitio pequeño, él lo sabe
(señala a un discípulo); diez por diez (pasos) sólo. Pero no hay ningún
espejo. ¿A quién mirar? ¿Por qué mirar? Usted mismo es mí mismo, ¿o no? El
espejo muestra los objetos falsos que usted no es. Pero todo el mundo está
muy feliz de ver.
Así pues, uno debe comprender de esta manera. Usted
tiene que ver su Sí mismo. Para eso no se necesita ningún espejo. Olvide
todo y usted es Él. Así de simple. Olvide la mente, el ego, el nombre y
todas estas cosas mundanas que usted ve y percibe. ¡Olvídelas! Cierre sus
ojos, ese es el punto principal.
Las gentes van al templo o a la iglesia y cierran sus
ojos. Suponga que alguien viene a usted, cierra sus ojos y se queda de pie
ante usted. ¿Qué dirá usted entonces, dígame? Usted dirá, «¿qué quiere
usted?», ¿no? «¿Por qué está haciendo usted esto?» Todas las gentes están
haciendo las mismas cosas. Ellos van a la iglesia. Piensan que Dios está
allí y cierran sus ojos. Así pues, Dios no está allí. Él está aquí (se
señala a sí mismo), eso es el significado. ¡Yo soy Él! Comprenda eso. Todas
las religiones, la filosofía india, la filosofía inglesa o la filosofía
americana… ellos van y cierran sus ojos. Eso significa, «Yo SOY ÉL». Esto es
usted mismo. Sin embargo, usted dice, «yo hago pranams (postraciones)
a Él». Usted dice esto. Usted hace pranams a usted mismo. ¡Qué le
vamos a hacer! En el saludo muslim ellos dicen, «salam
aleikum». Yo envío el saludo al maestro, ese es el significado. ¿Qué
dice? «Paz maestro». Usted es también el maestro, yo soy también el maestro.
Sienta que «yo tengo ese respeto». Usted no respeta desde dentro, desde el
corazón. Alguien viene, y entonces usted dice, «¡oh!, es una persona muy
peligrosa, un hombre muy sucio». Pero, sin embargo, usted dice, «¡oh!,
entra». Usted quiere que él se vaya en una fracción de segundo; pero, cuando
él viene, usted tiene que hacer eso.
De la misma manera aquí también. Todo ha aparecido, ¿o
no? Dé la bienvenida a todo, pero comprenda que ello no es verdadero. Nada
que abandonar, nada a lo que renunciar. Lo que no es, ¿cómo renunciar? Délo
la bienvenida, pero… ellos (los anunciadores) dicen siempre, «bienvenido al
satsang». Dé la bienvenida a todo. Ello es su prosperidad, pero
comprenda que ello no es verdadero. Lo mismo que una serpiente, quítele su
diente venenoso y juegue con ella. El diente venenoso es lo peor; él le pica
y entonces usted muere. Las gentes dirán, «¡oh!, ¿estás haciendo esto? Ella
te picará». Pero usted sabe, «le he quitado su diente venenoso. Si me
pica, no va a pasarme nada». El diente venenoso es que usted siente que ello
es real, que usted es real y que todo es real. Eso es el diente venenoso.
Quite ese diente venenoso y juegue con ello. Usted puede jugar, ¿por qué
no?, debido a que no hay ningún miedo. Juegue con todo sin ningún miedo del
ego. El ego no debe entrar; así pues, usted tiene que estar siempre
vigilante. Usted debe estar siempre vigilante. De otro modo, ¿qué ocurre? Al
comprender, las gentes van más a las cosas falsas. Así pues, esté siempre
vigilante de que no entre nada; de otro modo, usted saca la cabra y entra el
camello. Para sacar la cabra, usted abre la puerta; y entonces entra un
camello. ¡Qué vamos a hacer ahora! Usted tiene que tirar las paredes para
sacar el camello. El ego es así; es como un camello. Por todas partes, no es
nunca recto (es retorcido). El ego es también de ese tipo. No es fácil sacar
al ego; pero es muy fácil si usted conoce el truco. Se necesita el truco. En
el circo, él (el domador) hace esto; hace sonar su látigo y todos los
animales, el tigre, la cabra, el perro, todos están en
su sitio. Así pues, tenga ese látigo. El látigo es, «todo el mundo es Uno;
nadie es malo, nadie es bueno» —y ese es el truco. Usted dice, «yo soy
bueno, y todo el mundo es malo» (risas). ¡Qué le vamos a hacer!
Cuando usted dice que todo el mundo es malo, ¿cómo
puede usted ser bueno? El pensamiento viene a su mente, «él es malo». Así
pues, usted produce pensamientos malos y todo deviene malo; y así todo es
ego o todo es un reflejo que usted ve.
Comprenda que es un reflejo, un pensamiento, o de otro
modo el ego entra y ese ego deviene siempre más duro. Olvide el ego, de una
manera u otra; siempre digo eso. Yo estoy inclinado a hacer esto. Sea
fuerte. No sea una pequeña criatura que está siempre llorando. En el mundo
todos lloran, «¿qué ocurrirá? ¿qué ocurrirá?» ¿Qué ha ocurrido cuando esto
es nada? ¿En nada, qué va a ocurrir? ¡dígame! «¡Oh! Si esto muere…
¿entonces?» Esto es siempre un cuerpo muerto. ¡Está muerto! Con el poder,
esto funciona; de otro modo, ¿cómo puede funcionar? La bombilla no puede dar
luz. La conexión de la electricidad debe venir, entonces ella da luz. ¡De
otro modo, está muerta! Así pues, comprenda ese poder, Yo SOY ÉL. Sea eso y
entonces el ego desaparece; y eso es la «reflexión». Así pues, comprender
significa que uno debe quitar el ego, de una manera u otra. Donde el ego le
pinche a usted, comprenda, «¡oh, él está aquí!» Aquí significa esa mente.
Ahora, su pregunta, usted quería hacer otra pregunta.
Pregunta: El pensamiento «yo soy el cuerpo» es
como un pequeño ratón que está siempre cagando y corriendo por todas partes
aterrorizado; y el cuerpo está siempre buscando involuntariamente vivir. Y
nosotros tenemos que comprender que esta naturaleza involuntaria del cuerpo,
por la que nosotros tenemos miedo de nuestra supervivencia, es una ilusión y
que nosotros no nos identificamos con el ratón.
Maharaj: No sea un ratón. ¡Sea un león! No hay ningún
mal. No sea un ratón. ¡Sea un león! Pero comprenda, «yo no como a nadie».
Pregunta: ¿Perdón?
Maharaj: El león come a todo el mundo. No coma a nadie.
Diga que nada es verdadero. Esto tampoco es verdadero; y después de
comprender que esto no es verdadero, haga algo por ello; no hay ningún mal
en ello. No diga, «yo quiero sobrevivir». Haga todo, póngase todo lo que
usted pueda ponerse. Los mejores vestidos, haga todo; pero no diga nunca,
«quiero vivir o quiero una vida». No tenga ese deseo de vida. El deseo de
vivir, abandónelo, siempre. Haga, no hay ningún mal en ello; vaya al mejor
hospital, siga el mejor tratamiento también, pero comprenda que esto es un
cuerpo muerto que va a morir un día. El poder está aquí, de manera que el
cuerpo funciona. Está bien. Haga todo, no hay ningún mal en ello. Si usted
puede.
Mi maestro decía en aquel tiempo, «poneos vestidos
ingleses, poneos corbata y todo, pero decid, «yo no he nacido». No hay nada
de qué inquietarse; es solo un espectáculo exterior. Si usted puede
permitírselo, hágalo, ¿Por qué debe inquietarse usted? Nadie debe
inquietarse por nada, debido a que ello no es usted mismo, ¡no! Ello ha
venido sobre usted. Si a usted le sale un forúnculo, usted pide al médico
que lo saje. «Me duele mucho». Es su cuerpo y usted dice al médico que lo
corte, ¿o no? ¿Uhm? Y el médico recibe el escrito también, «si yo muero, yo
no le echo la culpa a usted». Primero el escrito, entonces ellos operan,
ellos cobran, y sin embargo dicen, «si usted muere, yo no soy el
responsable». El mundo es así. Nadie acepta la responsabilidad debido a que
el mundo no es verdadero. ¿Cómo pueden ellos aceptar la responsabilidad de
lo que no es verdadero? Suponga que usted tiene un sueño muy bonito y que
usted es un multimillonario ahí, y que cuando despierta usted es un mendigo
en la calle. Entonces esto es una ilusión, ¿o no? ¿Es esto verdadero? Él
dice, «¡oh!, ¿dónde están aquellos días en que yo pude ser un rey? Ahora
vivo en el suelo con los pies desnudos».
Así pues, uno debe comprender de esta manera.
Comprender es una cosa a ser desechada, pero no obstante trate de hacerlo
bien. La leche se estropea fácilmente —deviene requesón. ¿Qué hacen
entonces? Las mujeres la cuecen y hacen algo llamado «esencia de la leche».
Toda suciedad ha desaparecido. Así también aquí; hierva todo con su mente y
encuentre que es la realidad, y tome esa realidad como verdad. Y coma esa
realidad. Pueden venir cambios, ¿por qué no? Los cambios deben venir. Todo
el mundo ama un cambio. A todo el mundo le gusta un cambio, ¿o no? Hoy estos
vestidos, mañana otros vestidos. A las mujeres les gusta mucho ponerse
vestidos diferentes. Mujer significa… «es una ilusión». ¡La mujer es ilusión
siempre, délo por hecho! (muchas risas). Así pues, ella quiere muchos,
muchos cambios. Al hombre no le gustan muchas cosas; él dice, «así vale».
Ella dice, «no, yo debo ponerme esto, esto y esto en esta ocasión, y eso,
eso y eso en esa ocasión». El hombre dice, «bien, así vale».
Así pues, ¿por qué Dios es llamado Él? Debido a que en
una charla anterior una mujer argumentó, yo quiero responder. Si ella está o
no, no lo sé. Su pregunta era, «¿por qué Él es llamado Él?» Ese es el punto
principal. Él carga con todo, ella no puede cargar con todo; ella dice,
«¡oh!, yo quiero esto y esto» y el hombre debe ir y robar sólo para darle
eso. Esa es la cosa, uno tiene que hacerlo. Esto es la vida, ¿comprende
usted? Así pues, esto es una mujer, así se lo digo. Ello es llamado
prakriti en nuestra lengua. Prakriti significa «no-usted mismo».
Algo ha venido a usted, algo le ha ocurrido, y usted da por hecho que «yo
soy esto».
Así pues, ello es llamado… Algo artificial no es
verdadero, ¿o no? Se hace un juguete —parece exactamente un hombre, ¿pero es
verdadero? ¡No! Así pues, esto es también no-verdadero. Esto es solo un
juguete. Él quiere todo. ¡Qué le vamos a hacer! Puede ser un hombre o una
mujer o quienquiera que pueda ser. Ahora la cuestión no surge. Pero él
quiere algo nuevo. ¿De dónde traer cosas nuevas, dígame? En el mundo hay
cinco elementos, nada más. Que todas las investigaciones encuentren y hagan
algo. Aquí y allí se hace alguna mezcla. El médico toma muchos botes de
medicina; coge de aquí, coge de allí, lo mezcla y se lo da a usted. Ello
funciona, y usted dice que él es un buen médico. ¡Uhm!, nada más.
Así pues, no se inquiete. La enfermedad de la inquietud
es la peor. La enfermedad no es mala. Usted se inquieta más que la
enfermedad, esa es la dificultad. Si alguien le dice, «¡oh!, usted tiene
cáncer», usted queda medio muerto en ese momento, se dice «¡oh!, ahora ha
venido la muerte; yo lo tengo… voy a morir». Si alguien le dice a un santo,
«tengo una enfermedad mala, y es cáncer», el santo dice, «está bien; este
cuerpo mismo es cáncer, ¡qué le vamos a hacer!» Todo el mundo muere, no se
trata del cáncer. Cada día, usted muere; pero, sin embargo, dice, «mi
treinta cumpleaños, mi sesenta cumpleaños, mi ochenta cumpleaños». Todo el
mundo muere, ¿o no? ¿Cómo viene la muerte? Usted muere todos los días, y un
día usted muere completamente, nada más. Así pues, tome medicinas —no hay
mal en ello, haga todo por eso, pero comprenda, «yo no soy eso». Y es ese
ego el que quiere comprender… No se inquiete por nada. ¿Por qué? Porque es
una ilusión; délo por hecho. Ello no es verdadero. Si usted comprende esto,
entonces usted está fuera del círculo de la ignorancia. Sea fuera del
círculo de la ignorancia. Entonces la cuestión de ser o no ser no se plantea
para usted. Usted es siempre. Cuando viene el cuerpo o la mente, ser o no
ser es una cuestión para todo el mundo. Para Él no hay ninguna cuestión. Él
dice «no, no hay nada». Entonces, ¿dónde está ser o no ser? La eseidad no es
Él, así se lo digo. Lo que usted siente, la eseidad, no es Él. Usted siente
vacío, algo. Ellos dicen que la inconsciencia completa viene a la mente; es
un vacío, vacuidad. Todo eso son estados, no la realidad. La realidad no
tiene nada que ver con estas cosas. La realidad es completamente aparte de
esto. Todo acontece en Él.
Suponga un muchacho. La ignorancia ha venido sobre él.
¿Ha devenido Él ignorante? ¡Imposible! Él no cambia nunca. Lo que Él es, Él
es siempre. Así pues, no hay palabras para Él. Usted no puede describir-Le.
¿Cómo puede usted describir? Algunas gentes dicen, «no puedo decir lo que
quiero decir» ¡Correcto! Lo que está en usted mismo, ¿cómo puede usted
describirlo en palabras? Así pues, Él es sin-palabras, sin-habla, las
palabras retroceden de Él. Ningún espacio tampoco. El espacio es cero
también. Y eso es ignorancia. La ignorancia comienza ahí; así pues, uno debe
ir más allá de eso. Vaya más allá de eso, y usted puede vivir en este mundo
sin ningún trastorno. Esa es la cosa principal. Ninguna miseria, ningún
trastorno. No sentir nunca nada. Cuando usted dice que ello es ilusión,
actúa acordemente; nada más. Sea en la luz, pero guarde la obscuridad en su
mente. Muy difícil. La luz viene de la obscuridad; comprenda eso. Así pues,
guárdelo en su mente; la luz está aquí, pero es una obscuridad, délo por
hecho. Lo que usted dice que es verdadero… nada es verdadero y nada es
falso, y nada es Sí mismo. El Sí mismo tampoco existe. No hay ningún Sí
mismo. Nosotros tenemos que usar las palabras. Así pues, yo digo siempre,
sea sin sí mismo o sin usted. Usted es Él, pero sin sí mismo o sin usted.
Ésta es la única cosa que uno puede explicar al respecto. ¿Cómo pueden las
palabras llegar ahí? Solo se necesita un indicador. El maestro le indica a
usted. Él no hace nada, así se lo digo. Y no tiene ninguna idea egótica de
que sea un santo. Eso es lo peor, y no puede funcionar con nadie. Si un
discípulo no es verdadero, puede ser hecho verdadero por el maestro. Pero si
el maestro no es verdadero, ¿entonces…? ¿Quién puede hacerle verdadero? Los
discípulos no pueden hacer nada, hay un límite para eso; así pues, el
maestro debe ser verdadero. Así pues, todo lo no verdadero puede ser hecho
verdadero, ¿por qué no? Todos son verdaderos. Y cuando usted dice que hoy
usted no es verdadero y que mañana será verdadero, no estoy de acuerdo con
eso. La verdad es siempre la verdad. Lo que es verdadero es siempre
verdadero. ¿Por qué mañana? ¿Cuánto tiempo lleva encontrar la verdad? Usted
mismo es la verdad, la realidad. Quite las sombras que han venido. Quite las
sombras y usted es Él. Usted se pone muchos vestidos. El cómico se pone
muchos vestidos —¿o no?— en el circo, pero no obstante es un hombre. Usted
deviene un cómico del mundo. Todos son cómicos en el mundo, así se lo digo.
Todos se ponen diferentes vestidos y diferentes cosas —¿por qué? Solo para
hacer el espectáculo, nada más. El cómico también hace el espectáculo del
circo. Esto es un circo. Deseche todo. Sea un presenciador de ello, nada
más. Si usted es un presenciador, un espectador, usted es feliz siempre. Si
usted acepta el papel, entonces es infeliz siempre. Así pues, comprenda, «yo
no soy el cuerpo»; eso es el punto principal, nada más. Entonces, si usted
dice «yo soy el cuerpo», usted debe ser un cómico; de otro modo, no. ¿Uhmm?
Usted se ríe del cómico; pero, ¿qué pasa con usted? Comprenda esto, es la
cosa principal.
¿Alguna pregunta más?
Pregunta: ¿Cómo aparece en primer lugar la
ignorancia o el olvido del Sí mismo? ¿Y cómo asegurarse de que después del
reconocimiento de la verdad, el ego no aparecerá de nuevo?
Maharaj: La luz no dice nunca «no tengo ninguna
obscuridad». Suponga que viene la obscuridad, la luz puede iluminar de
nuevo. Su mente está aquí, el pensamiento viene; pensamientos buenos y
malos, los dos vienen. Usted les da la luz. Pero usted comprende, «éste es
un pensamiento malo, éste es un pensamiento bueno»; usted se comprende a
usted mismo. Así pues, una vez que usted comprende que esto no es verdadero…
suponga que usted lo siente verdadero de nuevo en la mente… pero lo que
usted ha comprendido en la mente, dado por el maestro, esa comprensión puede
operar de nuevo, puede llevarle a la verdad. Puede venir, ¿por qué no? La
obscuridad puede venir; no hay ninguna regla establecida, debido a que ella
es nada. Cuando ella es nada, cualquier cosa puede venir e irse. No hay
ninguna regla establecida para eso. El pensamiento puede venir. ¿Tiene
pensamientos la persona realizada? ¿Quiere decir usted eso? El pensamiento
viene, la persona realizada comprende que es solo un pensamiento, pero usted
no comprende que es solo un pensamiento. El pensamiento debe venir; de otro
modo, esto es un cuerpo muerto. Los ojos deben ver. Los ojos del cuerpo
muerto no pueden ver. Vea bueno y vea malo también —no hay ningún mal en
ello— pero comprenda que ello es nada. Ello depende de su propia
comprensión, de cómo lo tome usted. Alguien dice algo… El maestro dice algo…
lo que Él dice, quienquiera que tome eso, eso le beneficia. Usted dice,
«¡oh!, es para mí para quien Él lo ha dicho». Otros dicen, «no, no es para
mí». Lo que le beneficia a usted, tómelo. Usted está en el hábito de la
ignorancia —no hay ningún mal en ello. Que la ignorancia venga de nuevo,
arrójela. El pensamiento debe venir. Usted conoce el arma, usted sabe qué
hacer. El maestro da ese arma. El pensamiento debe venir —¡Qué pasa!
Si una persona realizada duerme, ¿no tiene sueños?
¡Debe tener sueños! El sueño debe venir. En el sueño Él dice, «yo sé este
sueño». Un hombre está inconsciente, pero es una persona realizada y alguien
dice, «haga esto, haga eso, ahora usted tiene que hacer esto», a lo que él
dice, «yo sé quien soy, no voy a morir». Él dice estas palabras, así se lo
digo. Alguien viene a Él y dice, «vaya al hospital, haga eso, haga esto». Él
dice, «yo sé». Él comprende que esto es un cuerpo muerto; ¿Cuánto cuidado
necesita una persona muerta? Solo se requiere comprensión, nada más; la
obscuridad puede venir, el pensamiento puede venir. ¡No se inquiete! Si el
óxido viene, usted puede pulirlo. ¿Usted lo pule o no? El óxido es seguro
que vendrá mientras el cuerpo esté aquí. Quite el óxido; entonces brilla.
Debajo está el instrumento más grande. Usted puede hacer todo. Esa
comprensión le hace a usted… así se lo digo… le lleva a usted al cielo. Y
esa comprensión le lleva a usted al infierno. ¡Qué le vamos a hacer!
Ignorancia y comprensión, los dos son uno, délo por hecho. La obscuridad y
la luz, lo mismo. La obscuridad viene, la luz tiene el poder de quitar la
obscuridad. Que venga. No se inquiete. Así pues, Él dice, «que todo el mundo
venga contra mí. Soy como una roca. Nunca tengo miedo de nadie».
La ilusión es seguro que viene para oponerse a usted.
Sea una roca y emprenda la oposición con una mano fuerte. La comprensión
trae todo, ese es el punto principal. La comprensión ve el infierno y el
cielo, los dos. Si usted toma la comprensión de la manera correcta, todo
acontece muy buenamente, nada de qué inquietarse. Él dice, «¡oh! ¿Qué
ocurrirá?» Él puede hablar así, pero Él sabe que acontecerá lo que tenga que
acontecer. Él comprende en su mente. Alguien dice también, «¿cómo ocurrió?
¿Qué ha pasado? ¡Haz esto, haz eso!». Pero Él sabe que acontece lo que
acontece. Es mi elección. Él nunca se inquieta por el resultado, ese es el
punto principal. Usted se inquieta siempre por el resultado.
El muchacho va a la escuela, aprende, sale el primero
de la clase, el primero de la escuela también. Entonces viene el examen, y
tiene miedo, «¿puedo sacarlo o no? ¿Puedo sacarlo o no?» Quite ese miedo.
Sea valiente para oponerse a todo. Opóngase a su mente y a su cuerpo, a los
dos con pleno vigor. Diga a su mente, «¡nunca lo haré, nunca estaré de
acuerdo contigo, vamos!» Diga, «¡nunca quiero hacer eso, puedo luchar,
permanecer como una roca!» ¿Por qué no?
Pregunta: ¿Cómo apareció en primer lugar esa
ignorancia en la realidad final, en el
Parabrahman? ¿Cómo ocurrió eso?
Maharaj: Él es por todas partes y todas las cosas
falsas han venido sobre Él. Él es siempre; nada que surgir, nada que
aparecer. Todas las gentes tienen puestos los vestidos. Todos están desnudos
bajo sus vestidos, ¿o no? Ellos saben. De la misma manera, la realidad es y
todo ha venido sobre Él, pensamientos, ignorancia, todo; ellos no
permanecen. Si no hay ninguna regla fija, ¿no deben ellos venir? Lo que
usted sabe, usted puede olvidarlo también. Así pues, lo que usted ve y
percibe es nada. «Nada» ha aparecido sobre Él. Si usted habla, entonces no
comprende que esto no es nada y que usted lo toma como verdadero. Lo que ha
venido sobre Él es nada. Debido a la ignorancia muchas cosas acontecen.
Usted dice, «¡oh!, él es un mal hombre desde mi punto de vista». Pero si
viene alguien y dice que él no es malo, que es muy bueno, entonces… Si usted
cambia su mente, ¿entonces…? Se requiere un cambio de mente, nada más. Un
cambio de su pensamiento, un cambio de su pensamiento.
Así pues, a usted siempre le queda en la mente alguna
diferencia entre unos y otros. La persona realizada dice, «todos son mí
mismo». ¿Qué decir entonces? ¿A quién debe usted encontrar en falta? ¿Dice
usted «he cometido una falta»? No lo dice nunca. «¡Oh!, han ocurrido estas
cosas, ellos han caído». Si algo se rompe, usted dice siempre, «yo no lo he
hecho». La persona realizada dice siempre, «yo he hecho todo». Esa es la
diferencia. En todo, yo soy. Usted siempre echa la culpa a los otros; pero
si usted comprende, usted mismo es el culpable. No eche nunca la culpa a
nadie. Sea usted mismo el culpable. ¡Yo hago todo mal en este cuerpo o ese
cuerpo o aquel cuerpo! Yo bebo aquí, yo adoro aquí y voy al hipódromo y
juego a los caballos. Todos son Uno; mí mismo hace todo, ¿quién es malo
entonces? Si uno representa un papel dual en la película, y deviene él mismo
el héroe y deviene él mismo el villano, ¿quién es bueno y quién es malo,
dígame? Él aprecia los dos papeles. Como villano, puedo hacer muchas cosas,
y como héroe, también puedo representar al héroe. Él se enorgullece de los
dos; ¿a quién culpar entonces? Ninguna culpa. Sea sin-culpa de esa manera,
no eche la culpa a nadie. Mantenga la culpa en usted, entonces usted deviene
sin-culpa. Ninguna culpa para usted. Nadie le señala a usted. ¿Sí?
Pregunta: En relación con la comprensión final,
¿hay alguna significación o importancia en sentarse en silencio profundo? Y
estar en silencio profundo, ¿es importante? ¿Es significativo para
comprender o ello está en la ilusión?
Maharaj: El hombre mudo está siempre en paz. Él no
puede hablar; así pues, está siempre en paz. Si él se encoleriza, también
puede gritar. Es también un estado. En la realidad sin-estado no hay nada.
Puede que usted se encolerice y que no pueda hablar. Por ejemplo, su jefe
está aquí y usted está trabajando con él. Si usted se encoleriza con él,
¿puede usted hablar? Usted será echado del trabajo. Los dos vienen y se van.
«¡Oh!, dale gracias a tu jefe», tiene que decir usted. Sin embargo, usted no
está satisfecho. De la misma manera aquí también. La paz es un estado. Sea
apacible. Pero cuando ruja, ruja como un león. ¿No está Él aquí, en el
poder? Él es como una persona santa, sentada apaciblemente. ¿No está Él
aquí? El mismo poder está en ambos. Todas estas cosas son un espectáculo
exterior que usted hace. «¡Oh!, el santo debe ser así». Éstos son sus
pensamientos. Si él es un santo verdadero, entonces dice, «¡lo que yo hago
es correcto, vamos!» Usted tiene miedo de los demás. Cuando usted duerme,
usted está en silencio, ¿o no? ¿Es usted un santo? En el sueño profundo,
usted está en silencio. ¿Es usted un santo? Usted es Él; así pues, el
silencio… todo eso son estados, nada más. Sin-habla, sin-estado, las
palabras no pueden alcanzar-Le, estoy de acuerdo. ¿Pero puede usted no
hablar? Si Él habla, ¿en qué Le toca? Si usted no habla, ¿en qué le toca a
usted? ¿O qué gana Él? ¿Qué gana la realidad? Él es por todas partes. En
todas partes Él llora, en todas partes Él ruge como un león y en todas
partes Él está adorando a Él. ¿Quién es bueno y quién es malo para Él?, yo
quiero decir eso. En la película, ¿quién es bueno y quién es malo? ¿El
villano es malo? Es solo una película. ¿El héroe es bueno? Es solo una
película. La pantalla no dice que él es malo ni que él es bueno, ni tampoco
rechaza a nadie. La pantalla acepta a todos. Si alguien mata a alguien, ella
acepta. Si alguien adora a Dios en la pantalla, ella también acepta. Así
pues, hacer todas estas cosas son pensamientos y eso es ilusión; la paz
también es ilusión. No hay ninguna paz. No hay ningún rugir ni aullar. Todo
acontece debido a muchas cosas. ¡Qué le vamos a hacer! El gramófono habla o
la radio habla; ¿en qué le inquieta eso al cielo? ¿Hay alguna inquietud para
el cielo? Hable todo el día, hable toda la vida, ¿qué tiene que ver eso con
el cielo? Usted es más sutil que eso, ¿en qué puede tocarle eso a usted?
Usted es tan sutil que si algo le toca, usted no ha comprendido la realidad.
Dicho de otro modo, todos hacen; y sin embargo todos son Él. Si usted
comprende, entonces, ¿quién es su enemigo y quién es su amigo? Así pues, yo
le llamo mi papel debido a que Él ha entrado en el cuerpo. Pero el poder que
está dentro de mí es mi poder solemne, mi poder más alto, el cual yo soy; Él
es todos. El poder es el mismo. La electricidad puede estar en cualquier
parte. El poder no difiere. De la misma manera, la realidad no difiere. ¿Por
qué no difiere? Lo que acontece en Él no es verdadero. La verdad es siempre
la verdad. Usted dice, «yo digo la verdad»; pero usted dice siempre lo que
no es verdadero. ¡Qué le vamos a hacer!
El hábito de la mente es decir siempre lo que no es
verdadero, y decir, «¡oh!, yo siento siempre la verdad». Usted dice lo que
no es. ¿Cómo puede ser ello verdadero? Usted dice lo que no existe, ¿cómo
puede ser verdadero? Todo son cosas falsas, ¿o no? El que dice, «Yo Soy Él»,
dice la verdad. De otro modo, todos están equivocados; y si todos fallan,
entonces ¿quién es el ganador, dígame? Entonces, ¿por qué los santos deben
ser también el ganador? ¡Comprenda eso! No sea un ganador o usted devendrá
un perdedor alguna vez. No ganar y no perder, esa es la posición de la
realidad. Él no deviene nunca opulento dando buenas conferencias sobre
muchas cosas buenas. Suponga que alguien muere y llora. Él no deviene triste
tampoco. En todos, Él es. Él no tiene nunca el color. El agua no tiene
ningún color; el agua permanece siempre agua. De la misma manera, Él es
siempre Él mismo. Muchas cosas acontecen, vienen y se van; lo mismo que la
película, viene y se va. Cuando la película acaba, usted se levanta de la
silla y sale; nada que decir tampoco. Asunto acabado. Cuando el asunto
acaba, entonces, ¿qué queda que decir o no decir? Eso es también un estado.
No vaya detrás de los estados, usted es sin-estado. Lo que le acontece a
usted, nada es verdadero. De esa manera, sea sin-estado, sin-pensamiento;
muchos pensamientos pueden venir e irse, usted permanece sin-pensamiento. El
agua siempre se mueve, ¿por qué inquietarse? De la misma manera, los
pensamientos pueden venir e irse; no se inquiete. Usted recibe el
pensamiento del agua, ese pensamiento, y usted deviene malo y bueno. Está en
su mano ser Eso o no ser, eso está en su mano. Como tome las cosas, eso
depende de usted.
Así pues, la mente debe hacerse muy clara. Los
pensamientos, que vengan y se vayan. Los pensamientos vienen y se van. La
mente es siempre la mente. ¡Qué le vamos a hacer! Pensamientos malos y
buenos pueden venir e irse. ¿Qué pasa? ¿En qué le tocan a usted? ¡Yo quiero
decir eso!
Viene un mosquito y usted tiene miedo. Usted debe
fumigarle y echarle. Vienen gentes a usted, y a usted le gusta; a ellos
tampoco les gusta el mosquito. ¿Qué hacen ellos? ¡Hablan, hablan, hablan!
Cuando usted llama a los invitados, ¿qué hacen? Usted no los echa. «¡Oh!,
vamos, vamos, bienvenidos!», dice usted. Ellos hablan, pero ese pobre
mosquito hace lo que a usted no le gusta y usted le echa. Sea siempre
abierto de mente. Todos los estados son falsos. Sea siempre abierto de
mente. Y eso es su estado. ¿Uhmm?
Discípulo: Los pensamientos vienen y van y
entremedias hay como una nada, ningún ego.
Maharaj: Nada es cero. En las escrituras se describe, es
Dios. Entonces hay espacio. El deseo viene en él, la cólera viene, la codicia
también. El espacio es cero. Todas las cosas están ahí. Así pues, el espacio
tampoco es verdadero. Vaya más allá del espacio, más allá de cero. ¿Adónde va el
espacio? Cierre sus ojos y el espacio no está ahí. El espacio es muy grande,
grandísimo, ¿no? Es el elemento final. Mientras los ojos están abiertos, el
cielo está ahí, el espacio. Cierre los ojos, y el espacio no permanece. Usted
siente el espacio como cero. Usted siente nada, un vacío o vacuidad. Todo el
mundo siente. Cuando usted duerme profundamente, usted siente vacío. Pero el
espacio es el elemento más grande, la totalidad del mundo está en el espacio.
Cierre sus ojos, no hay ningún espacio. La cosa más grande puede ser matada en
una fracción de segundo. Cierre sus ojos, usted permanece usted mismo sin saber.
¡Qué le vamos a hacer!
Debido a la ignorancia, usted siente vacuidad o vacío. Eso
es nada. El que dice que es nada, él está ahí. De la misma manera, la realidad
está siempre aquí. Lo que usted siente y percibe es nada. Pero debido a los
ojos, usted ve objetos. Todo ha recibido conocimiento, esta carne ha recibido
conocimiento. Si el espacio está aquí, el conocimiento debe estar aquí. A veces
usted puede ver, otras veces no puede ver. Los cinco elementos están siempre
aquí, en formas más grandes o en formas más pequeñas. El cielo también tiene
espacio, hay tierra en él. Usted dirá, ¿cómo? En el espacio nosotros vemos,
nosotros percibimos. Lo que es nada es también la terrosidad, la dureza. Así
pues, el espacio ha recibido esto, estas cinco cosas. El deseo viene, la cólera
viene. Un deseo, el amor por esa cosa viene. Y el peligro; usted siempre siente
el peligro; cuando viene la vacuidad, usted siente peligro, no hay nada. Usted
siente nada, ¿entonces…? Si usted va a la jungla, no hay nadie, ¿entonces…?
Usted tiene miedo de algo. Así pues, eso es llamado el espacio.
También puede ser llamado Brahma, no hay ningún
problema. Pero éstas son las cosas, los elementos, los cinco elementos. Ese
espacio es nada, pero usted dice que es un elemento. Vaya un poco más allá de
eso.
Discípulo: Desde el espacio, mi comprensión es que
nada es real y que no existe nadie. Nada que hablar, nadie a quien hablar,
debido a que no hay nadie.
Maharaj: ¿A quién hablar entonces? Usted es solo usted
mismo. Nada permanece. Así pues, ¿a quién hablar? ¿Qué experimentar? Nada que
experimentar. Todas las gentes sienten que las experiencias deben estar ahí.
Comprender es la experiencia. Arroje todo.
Discípulo: Así pues, cuando algo aparece, sabiendo
que es nada, no hay atención. Ello aparece, uno no lo toca, viene y se va. Pero
ese espacio parece ser nada. Parece estar aquí sin cambiar, como ondas que se
mueven sin tocar la superficie. Parece reposar en el espacio. Y el espacio es
ego.
Maharaj: El espacio es ego. El ego viene cuando viene algún
conocimiento. El espacio viene, el conocimiento debe venir. Antes de despertar,
usted estaba durmiendo profundamente, estaba en cero completo. Alguien dice,
«¡oh! ¡Todo esto son cosas muy sutiles!» El espacio viene, el conocimiento
viene, el soplo también viene, o usted no puede hablar. Todo viene cuando usted
despierta. Los cinco elementos están siempre aquí. Así pues, la ignorancia está
cerca de eso. Cuando usted duerme profundamente, usted va ahí, pero no lo sabe.
Esa es la cosa. Usted siente «yo» en cero. El que comprende, ese va más allá de
cero, debido a que sabe que cero es nada. Más allá de nada, eso es llamado la
realidad, la realidad final. El espacio, usted puede percibirlo, y esa sensación
es una sensación sutil, estoy de acuerdo; pero el espacio es un elemento, no es
la realidad. Olvide todo, y usted es. No diga nada ahora. Usted habla, y así lo
pierde. Usted quiere ver-Le. ¿Cómo puede usted ver-Le? El que habla deviene
menos que Él. Usted dice «yo», y dice, «yo Le conozco». Eso significa que hay
tres. La persona realizada ha hablado, ¿no? Conocedor, conocimiento y conocido,
los tres deben desaparecer. Entonces queda usted. Eso es el Parabrahman.
No queda nada. Así pues, todo es nada, y Él es por todas partes, ¿o no? ¿Por qué
ver-Le? No hay ninguna necesidad. Todas las gentes dicen, «yo no puedo alcanzar
la experiencia». ¿Qué entiende usted por experiencia? ¿Quién es el
experimentador? El conocimiento. El conocimiento es cero, no hay nada (en él).
El conocimiento viene de cero. Es una diferencia muy sutil. Usted puede llamarle
espacio, o Brahma, pero no es el Parabrahman.
Discípulo: Así pues, desde este sentido, desde esta
nada, ningún pensamiento, ninguna sensación. Cuando es nada, ¿hay todavía ego?
Maharaj: Eso depende de su comprensión. Usted tiene que
comprenderse ahora. El maestro le lleva a usted ahí. Lo que usted siente, eso es
su experiencia. El maestro le ha dado la comprensión. Conocedor, si usted
deviene un conocedor, eso no es verdadero. Él dice que no hay nada, que no es
verdadero. Con esta nada, comprenda eso. Así pues, no hay palabras que decir.
Así pues, eso es llamado sin-palabras. Sin palabras usted no puede hablar sobre
Él. Así pues, Krishna dijo, «yo soy, éste es mi sitio. Las palabras y el
espacio no pueden alcanzarme». Ellas desaparecen. En cero, todo desaparece, ¿o
no? Suponga que usted dice, «¡ahhh!» El eco viene, y entonces desaparece, ¿o no?
Así pues, el espacio tampoco es la realidad. Usted tiene que ir más allá del
espacio. Espacio significa cielo, nada más.
Discípulo: La comprensión de que no hay ningún otro,
de que no hay ningún mundo, de que no hay nadie, automáticamente hace que la
mente se aquiete, que piense menos sobre algo. Automáticamente hace que la mente
no divague tanto como cuando alguien cree que algo es verdadero. Y viene la
quietud. Y esa quietud le fuerza a uno a ser cada vez menos activo, cada vez
menos…
Maharaj: La quietud tampoco es Él. Lo que usted experimenta
entonces es un estado. Es muy sutil, las palabras no pueden describirlo. Pero el
maestro dice que es un indicador, como el indicador que indica el lavabo.
Entonces usted va por ese lado siguiendo el indicador. El indicador está
pintado. Lo mismo aquí. El maestro le lleva a usted hasta eso y entonces usted
mismo experimenta. Yo, no permanece, entonces usted tampoco permanece. Si yo no
permanece y usted no permanece, ¿qué experimentar entonces, dígame? Sin
experiencia, eso es Él. Deje todo. Él es. Usted quiere ver-Le. Entonces usted
deviene un veedor. Usted no tiene que ver algo. Olvide y siéntese ahí. Usted es
eso, simplemente.
Discípulo: ¿Qué es la devoción a la mente sin
atributos?
Maharaj: Si no hay atributos, ¿qué devoción quedará
entonces?
Discípulo: El
Parabrahman.
Maharaj: ¿Dígame qué devoción permanece después? Usted es
Él.
Discípulo: Así pues, ¿cómo adora uno?
Maharaj: ¿Quién adora, dígame? La forma no es una realidad
y la adoración tampoco es la realidad. Pero, mientras el cuerpo esté aquí, adore
solo al maestro y a nadie más. Y el maestro da esta comprensión. Ahí está solo
su forma, su foto, pero Él no está ahí. ¿Por qué adora usted? Hay un significado
en ello, ¿no? La mente permanece en el mismo estado. La madre alimenta al niño,
al niño pequeño. Así pues, adore al maestro; ¿en qué le perjudica a usted?
Después de comprender, usted hace todo, ¿no? Va al retrete, come, tiene que
hacer todo. «Esto es mío, esto es tuyo», todo, usted dice todo. Así pues, ¿por
qué no adorar? «¿Por qué debo adorar, ahora que yo soy él?» —esto es ego. Él se
adora a Sí mismo, ese es el significado. Él se adora a Sí mismo. Él y el maestro
no están separados. Así pues, Él adora a él. Usted siente separación debido a la
ignorancia, «Él es el maestro y yo soy un aspirante».
Después de comprender, uno debe adorar. Usted está haciendo
todo, ¿no? Mientras el cuerpo esté aquí, usted tiene que hacer todo, ¿o no? La
nariz está ahí, el olor debe venir, bueno o malo, cualquiera que sea. Los ojos
están ahí, se ven todos los objetos, buenos o malos, todo. La mente puede decir
«esto no es malo, esto es bueno»; la mente puede decirlo, pero usted comprende
que esto es nada. Ese es el punto principal. Así pues, usted adora; pero no
tiene nada que sacar. Usted está siempre en el juego.
¿Qué tiene que preguntar al maestro, ahora que comprende
que «yo soy Él»? ¿A quién tiene usted que mendigar, dígame? Así pues, usted
adora sin nada. Debido a que la mente es como es, ella va de acá para allá. Así
pues, para hacer que la mente entre en el círculo, usted debe adorar. Alguien
dice, «¡oh, déme algo!»; de otro modo, ¿cómo puede saber? El agua está ahí, de
acuerdo. Pero uno debe saber dónde está el agua. De la misma manera, usted debe
saber dónde está el agua, ¿no? Él corre todo el día detrás del espejismo por el
agua. Él no la encuentra. Nosotros sentimos, «¡oh, pobre muchacho, está
corriendo innecesariamente!» Sin embargo, si usted se lo dice, él dirá, «¡usted
es el pobre, yo veo agua!» ¡Qué le vamos a hacer! Si usted dice a las gentes,
¿por qué corréis detrás de todas estas cosas? Ellos dicen, «¡oh, yo no estoy
destinado a ser un santo, no quiero ser un santo!» De acuerdo, no sea un santo.
Usted corre toda la vida. ¡Qué le vamos a hacer!
Si usted quiere correr, corra. Si usted siente, «nadie es
Dios, mí mismo es Dios», ¿entonces…? ¿Qué tiene Él que decirme? No hacer nada es
Él mismo. Al hacer, usted Le pierde. Así pues, si usted siente dualidad, «yo
adoro» no es verdadero. «Yo me adoro a mí mismo», usted debe comprender eso. Si
alguien, cuando es médico, pone un cartel en la puerta, «fulano de tal, médico»,
las gentes van a él. De otro modo, ¿cómo pueden las gentes ir a él? Él es un
cartel, nada más. «Yo sé algunas cosas por la gracia del maestro; así pues, Él
Le adora». Ellos han recibido algunos pensamientos, ¿qué están haciendo ahora?
Veamos. Ellos están siempre afligidos, no sacan nunca nada. Así pues, eso es
justamente como un cartel. No coja nada. Uno debe comprender. Así pues, está
escrito, «los hombres más grandes del pasado fueron desconocidos». Rama y
Krishna fueron héroes secundarios. El santo muere, y después ese
pensamiento opera. El que comprende, no hace nunca nada. ¿Por qué hacer algo?
Rama y Krishna eran dioses, pero son también secundarios. La realidad
es siempre, pero nadie ve. La realidad pasa desconocida para el público. Cuando
usted obtiene nombre, fama… usted está en la ilusión. Rama y Krishna
eran llamados encarnaciones de Dios. La encarnación no es real. ¿Cómo puede esa
realidad devenir una encarnación? «Yo soy Él», esa es la misma comprensión, nada
más. Y entonces «yo» y «Él», los dos desaparecen. Usted queda. Cuando solo es
usted, ¿habla usted? ¿Dice usted «yo estoy aquí, yo estoy aquí»? ¿Siente usted
algo? No hay ninguna necesidad de hablar. Cuando usted habla, entonces usted es
algo más. Cuando usted dice que usted deviene «yo», entonces eso es ego;
entonces vienen la eseidad y Dios también. ¿Cómo pueden los tres ser uno?
Manténgase mudo, esa es la cosa principal. Ninguna palabra. La comprensión debe
venir. Las palabras se usan para comprender, solo para comprender. Las palabras
mueren, desaparecen. El significado permanece, nada más. Todos hablan de la
realidad según su conocimiento. Ellos dicen que el conocimiento es Dios. De
acuerdo. Pero el que va más allá de eso dice que el conocimiento no es
verdadero, que viene de la ignorancia. Así pues, ¿por qué decir que Dios está
aquí o allí? Nada. Todo es Él. Excepto Él, no hay nada. En el espejo usted se ve
a usted mismo y toma eso como verdadero, pero usted está perdido. Las gentes
dicen, muy bonito, al ver sus retratos, muy bonito, interesante. ¡Oh, qué
retratos tan bonitos! Es un retrato del cuerpo, y no de usted. ¡Qué le vamos a
hacer! Así pues, el que ve la realidad, entonces ve todo como la realidad. Para
él no queda nada. Lo que él ve y percibe es también la realidad. La realidad no
puede ser vista, de acuerdo; pero su mente comprende que Él es por todas partes,
que no hay nada excepto Él. En el sueño, lo que es su pensamiento es un buen
sueño. Si no hay ningún pensamiento, entonces, ¿dónde está el sueño? ¿Quién lo
hizo y quién es su responsable? Todas las cosas acontecen. Dios es muy grande;
pero si usted comprende, no hay nada. Si usted entra en la realidad profunda, no
hay nada.
Pregunta: Maharaj, yo querría que usted me aclarara
algo sobre la mente. Desde que le he encontrado a usted, ha habido una gozosa
instrucción sobre cómo veía yo las cosas y cómo pensaba sobre lo que los estados
nos enseñan, como el silencio y el amor y todos los demás estados. Pero la mente
es un preguntador sin fin; así pues, si la mente no comprende nunca y la mente
debe sumergirse en la realidad total, en la realidad final, yo he apreciado que
usted diga que la mente deba estar satisfecha, que debe hacer sus preguntas.
Pero hay un tiempo en que la mente está tan satisfecha que se queda quieta o que
uno deja de hacer preguntas. ¿Es verdaderamente que la mente está satisfecha, y
entonces se detiene?
Maharaj: La mente deviene no-mente y está satisfecha. La
mente permanece no-mente, deviene no-mente, y está satisfecha. Usted dice que la
mente no está satisfecha, estoy de acuerdo. Pero si la mente permanece no-mente,
¿entonces? Y si usted no está ahí, ¿quién estará satisfecho y a quién
satisfacer? Su entidad no está ahí, ¿me sigue? Usted acepta todavía la entidad.
Pregunta: ¿Como verdadera?
Maharaj: Sí, sí. La verdad es siempre verdad. Usted toma la
mente como algo verdadero. Algunos pensamientos vienen a la mente y usted los
toma como verdaderos, pero no son verdaderos. Si usted comprende… ¿entonces? Que
todo se vaya al infierno o al cielo, ¿por qué inquietarse por eso? La mente es
muy pequeña, usted es muy grande. La mente es solo un grano de sésamo. Así pues,
¿por qué inquietarse? Olvide sus pensamientos, ese es el punto principal, nada
más. Entonces, si el pensamiento viene, que venga, no es mío. Usted debe ser
capaz de comprender su mente. Así pues, yo digo siempre, «vaya a la raíz de la
mente». Entonces, la mente queda automáticamente en silencio, ¿no? Ella no tiene
sitio donde estar, debido a que su entidad (de usted) no está. ¿Dónde puede
estar usted? ¿Puede usted mostrar su mente en alguna parte, dígame? Señale
alguna parte. Usted no puede señalar debido a que la mente no es una entidad. Si
usted dice, «espacio», ¿puede usted señalarlo? No, usted no puede señalarlo, así
se lo digo. El espacio es cero. ¿Qué señalar entonces? Olvide cero, y usted es.
Fácil, lo que quiera que sea.
Pregunta: Así pues, ¿las preguntas solo vienen si uno
piensa todavía, que hay una mente y que es real?
Maharaj: Sí, exacto. Si usted toma a la mente por
verdadera, entonces las preguntas deben venir.
Pregunta: De acuerdo.
Maharaj: La mente no permanece, ninguna pregunta permanece.
Ninguna pregunta permanece para usted. Cuando usted duerme profundamente, ¿dónde
está la mente? Encuentre eso. La mente misma desaparece. Así pues, el maestro no
puede decir nada, pero le indica a usted. Piense, hay un lugar, compréndase a
usted mismo. Ahí, usted no puede describirlo con palabras. Ni el espacio ni nada
puede venir ahí. El conocimiento acaba. ¡Qué le vamos a hacer! El conocimiento
acaba; así pues, la ignorancia acaba también. ¿Quién queda? Usted mismo sin
usted mismo, ¿de acuerdo?
Pregunta: Yo quiero aclarar algo que usted ha dicho
antes sobre que lo único verdadero es «yo soy Él» y que eso cubre todo. Si yo
tengo una fotografía de usted o de su maestro, y miro a la foto, yo estoy
mirando a la forma física. ¿Tiene eso algún significado que ayude o es solo el
juego de la mente conmigo mismo? ¿Comprende usted?
Maharaj: No, no es el juego de la mente. Usted tiene que
mirar-Le a Él. Su fotografía está ahí, de acuerdo; pero usted y… es Él; así debe
ser. Él no es la forma, pero es Él. Así pues, ¿en quién se concentra usted? En
Él. Usted deviene Él, ¿por qué no? Su forma, usted puede concentrarse aquí
(señalando a la fotografía), pero Él es Él. Todo esto es una ilusión,
completamente de acuerdo. Así pues, cuando usted se concentra en Él, usted se
concentra en Él. Automáticamente.
Pregunta: Maharaj, si todo esto es una ilusión y no
hay ningún ego ni ningún libre albedrío ni ninguna moralidad, ¿por qué ser
honesto entonces?
Maharaj: No sea honesto. ¿Quién lo dice? Mate a alguien,
ningún problema. Nadie es el matador, nada es el matado. ¿Por qué inquietarse,
eh? Usted se inquieta debido a la mente. Usted deviene algo y entonces lo hace.
Y eso es ilusión. Eso es también ilusión. Si alguien mata a alguien, diga «yo no
sé». Diga las cosas falsas que usted ha visto con sus ojos, pero diga, «yo no
sé».
Mientras el sueño está aquí, usted tiene que seguir con
todo. Aquí, en el sueño, el rey deviene un mendigo. Él llora a Dios, «¡oh! ¿Qué
he hecho mal?», y todo eso. Es un sueño de usted. Haga bien su papel. «Bien»
significa comprender que es su papel. Usted dice, «yo soy esto». El papel no es
usted. «Bien» significa comprender que esto es un papel, comprender «yo no soy
esto».
Suponga que alguien mata en el drama, alguien mata a
alguien. Él no muere, él no mata tampoco, es solo para el espectáculo. ¿Se
emprende alguna acción policial contra él? Nadie emprende acciones policiales.
Nadie es matado, nadie ha matado. Ni el matado ni el matador son verdaderos, los
dos están vivos. Así pues, aquí también es una ilusión. Si usted mata a alguien,
ningún daño, ¿por qué inquietarse? No se inquiete. La muerte debe venir, ¿no? La
muerte viene al cuerpo, no a mí. ¿Me sigue? Así pues, cuando uno comprende, no
se inquieta por nada. Él no se inquieta por nadie. Así pues, ¿por qué debo yo
inquietarme? No hay ninguna necesidad de inquietarse, ¿no? «¡Oh!, mi hijo está
aquí, mi esposa está aquí, mi casa está aquí, ¿qué hacer entonces? ¿Qué
acontecerá?» Todo debido a que usted deviene algo. Cuando usted no muere, ¿qué
pasa entonces? Nada de qué inquietarse, ese es el punto principal. Nada de qué
inquietarse. Es sin-inquietud, sin perturbación. Sea bueno o malo, ¿quién sabe,
eh? Todo es conocimiento, el conocimiento de la mente. Nadie es malo y nadie es
bueno. ¿Me sigue? ¿Quién es malo y quién es bueno, puesto que todo es Él?
Comprenda de esa manera.
Pregunta: Yo estoy empezando a comprender que
presenciar, que observar, es un juego, un sueño. Es un hábito del conocimiento.
Maharaj: Es un sueño. ¡Que sea! Es un sueño, nada más.
Presenciar es también un sueño. ¿Quién presencia a quién? La dualidad viene ahí,
pero solo hay unidad. Nadie es un veedor, nadie es un presenciador, nadie
presencia. Cuando la unidad es, ¿qué hay? Usted ve todo el sueño, pero no hay
nada. Así pues, usted deviene presenciador, usted ve algo; y entonces dice que
ha visto esto en un sueño. Usted ve siempre lo que es nada. Lo que es verdadero,
no puede verlo; ese es el punto principal. Usted está durmiendo, no está
haciendo nada; pero experimenta todo en el sueño. De la misma manera, lo que
está haciendo aquí es un sueño, nada más. Así pues, mi maestro decía, «todos los
cuerpos móviles muertos están moviéndose en el mundo». El cielo está ahí, el
infierno está ahí, Dios está ahí, todo lo que el hombre quiere. Ello se debe a
que no saben. Todo lo que quiere el hombre es una cosa falsa, ¿o no? Suponga que
usted quiere algo y entonces alguien le despierta, «¿qué has dicho?» «No he
dicho nada» Usted experimenta, «no he dicho nada» ¡Qué le vamos a hacer! Usted
no sabe. Todo puede acontecer, ¿por qué no? ¡Qué acontezca! Así pues, todo el
mundo mata, pero no lo dice. Decir «yo lo he presenciado» es la cosa falsa,
debido a que usted es el matador, el matado y el presenciador. Cuando todos son
uno, ¿qué pasa? Así pues, es un juego. Usted tiene que abrir el juego, nada más.
El juego debe ser abierto. ¡Cuando usted lo abre, abre el juego! La ilusión es
un juego, nada más.
Pregunta: Por eso mi vía final a la comprensión era
presenciar. Y ahora presenciar es un juego en un sueño.
Maharaj: Así pues, ¿qué es real? ¡Usted mismo es real! Nada
es verdadero, pero el que comprende está ahí. El que dice que no hay nadie, ese
está ahí. Así pues, diga que todo es nada; entonces usted está ahí. Ninguna
necesidad de hacer nada; no haga nada y usted es Él. ¡Qué le vamos a hacer!
Rezar y entrar en samadhi, hacer yoga para encontrar-Le, todo eso
es inútil; nada que hacer. Usted es muy abierto; así pues, ¿por qué debe usted
buscar el yoga o el samadhi y todas esas insensateces? Él adora,
así se lo digo ahora. Usted dirá que usted está adorando. Él adora. Él sabe lo
que es y lo que no es. El juego debe ser el juego, ¿eh?, délo por hecho. Todas
las leyes son juego. Así pues, haga todo sin hacer nada. Esa debe ser su
comprensión. Así pues, se dice que el rey no tiene ninguna ley. ¿Dónde están las
leyes para usted cuando todo es ilusión? ¿Qué queda para usted, dígame? No queda
nada. ¿Quién queda? ¿Leyes para quién? El rey está ahí, todas las leyes son para
el público; pero no hay ningún rey ni ningún público tampoco. Así pues, ¿para
quién deber ser la ley? Si no hay audiencia, no hay ningún drama. Si la
audiencia está ahí, el drama está ahí. La comprensión debe ser así, y usted
deviene libre. Cuando usted comprende que todo es nada, entonces, ¿por qué
inquietarse? ¡Que acontezca todo! Usted sabe que no hay nada. En el sueño
acontecen muchas cosas, ¿se inquieta usted cuando despierta?
Si usted ha recibido el poder de aceptar, acepte. Si no hay
ningún poder, ¿qué hacer entonces? Sea fuerte para aceptar debido a que usted
está muerto, la mente esta muerta. La muerte del ego está aquí, de modo que el
ego no acepta. ¿Por qué las gentes no aceptan? El ego no quiere desaparecer, la
mente no quiere desaparecer. Si usted comprende que no es verdadero, ¿entonces…?
El mundo ha devenido un gran problema para las gentes. No comprender es el
problema. El que comprende dice que no es nada más que un juego. No existe nada,
pero es un juego. ¡Que juegue! Eso es comprensión, nada más. Usted no es la
comprensión tampoco, pero el juego debe ser comprendido. Los papeles a
representar están todos ahí, ¿por qué inquietarse, eh? Comprenda el juego. Si
usted comprende el juego, ¿entonces…? Es un juego, ¿por qué inquietarse? Todo es
nada. La mente trae todo el caos y los trastornos. Comprenda, mate a la mente,
mate a los pensamientos; entonces usted es Él. ¿Qué debe hacerse ahora, dígame?
Todo es un juego, todo desaparecerá. Usted permanecerá. ¿Comprende usted? Todos
los trastornos, el caos, todo desaparece, ¿no? No hay nada. Si usted comprende
que es nada, entonces todo es vacío, ilusión; no queda nada. Usted tiene que
comprender esto, nada más. Cosas muy, muy sutiles. Esté ahí y diga «yo no estoy
ahí». Eso es muy, muy sutil. Ser tampoco se requiere. Ser deviene a veces no-ser
también. No sea nunca nada. Si usted es, vendrá toda la confusión, vendrán todos
los problemas. Si usted no es nada, ¿entonces…? Todo está aquí, ¿no? El que
presencia dice, «esto es mío»; así hace todos los problemas, ¿me sigue? Ellos no
hacen problemas. El que dice, «esto es mío», todos los problemas le vienen. Todo
el mundo es así. Así pues, ¿por qué debe usted hacer problemas? Ninguna
necesidad. Cuando usted dice que el mundo es verdadero, entonces vendrán todos
los problemas. Pero para el que piensa que todo esto es una ilusión, ¿qué queda
para él? Para él no queda nada. Lo que quiera que hay, no le perturba a usted.
Usted se inquieta innecesariamente, «¡oh, muy bueno, muy malo!» Cuando usted va
a ese valle, «¡oh, que valle tan bonito!», dice usted. ¿Qué pasa? Haga dos casas
así, entonces hay un hueco entre ellas; eso es el valle, ¿eh? ¿Qué ver y qué no
ver? Ellos dicen, «¡oh, el templo de Brahma, el templo de Vishnu,
el templo de Ganesha», todo, todo insensatez. Está escrito ahí. Pero las
gentes ven el templo de Brahma y hacen así (juntan las manos y saludan).
Vino el retrato del santo Tukaram. El modelo que posó parecía Tukaram.
Cuando vino el retrato, todas las gentes hacían así (juntar las manos y
saludar). Él (Siddharameshwar) decía siempre, «suponga que usted ve una iglesia
o un templo o lo que sea y que se inclina así. Usted debe avergonzarse de hacer
eso, usted debe sentir que cuando “yo soy Él”, ¿por qué debo yo inclinarme
entonces?» Pero usted se ha olvidado de usted mismo; así pues, usted hace todo
(usted se inclina). No se incline ante nadie. ¿Ante quién inclinarse, si no hay
nadie? Sea siempre en eso. Cuando usted comprende, todo desaparece, no
permanece. Es así, todo deviene ilusión, nada más. ¿Por qué decir, «ello no es
verdadero»? Porque ello no es. Así pues, la comprensión debe venir. Todos los
objetos de esta casa, ellos perturban a Mr. Paul. ¿Por qué? Ellos no le
perturban a usted en ninguna parte. Él perturba a él. ¡Qué le vamos a hacer!
Dígalo de esta manera, «yo quiero estas cosas aquí»; entonces la ilusión no le
perturba. Pero si usted lo toma por verdadero, entonces hay trastornos. No tome
por verdadero nada. Mí mismo es la realidad, ninguna inquietud.
Pregunta: ¿Por qué? Yo estaba comprendiendo al mirar;
al mirar, yo comprendo. ¡Oh! Yo le veo, al que mira; yo le veo como decimos
nosotros; mirar es bueno, mirar al retrato da un montón de comprensión. Ahora,
yo no estoy mirando; así pues, ahora yo no estoy mirando.
Maharaj: Así pues, ¿qué quiere decir usted?
Pregunta: Es… justo…
Maharaj: Es útil, de acuerdo. Yo pensaba que era una
pregunta. Nada.
Pregunta: No ocupa nada en mi cabeza. En mi cabeza,
comprender era mirar, presenciar; y ahora comprendo que no hay ningún mirar,
ningún presenciar; ¡y eso es bueno, es bueno! Es como la persona borracha.
Maharaj: Exacto, de acuerdo.
Pregunta: ¿Pero la borrachera de la bebida?
Maharaj: Haga todo, pero comprenda, «yo no hago nada». Haga
todo, pero comprenda, «yo no hago nada». ¿De acuerdo?
Interlocutor: «Yo» no tiene materia.
Maharaj: ¿A quién se refiere este «yo»?
Pregunta: Es ego. Ego.
Maharaj: El ego no tiene materia, de acuerdo. El ego mismo
no es verdadero. ¿Cómo puede haber materia ahí, dígame?
Pregunta: El ego no tiene materia.
Maharaj: El ego no existe. Usted puede decir lo que quiera,
una persona loca puede decir lo que quiera, ¿es ello verdadero? Ello no es
verdadero, ¿no? Alguna persona loca hace así (la posición de Krishna),
«¡oh! ¡Yo soy Krishna!» ¿Deviene él Krishna, eh? Las gentes se
reirán de él.
Pregunta: ¿No hacer nada?
Maharaj: No hacer nada está bien; entonces usted es Él.
Haga algo, y entonces viene todo el caos, los trastornos, los problemas. Vienen
la vida y la muerte, vienen el pecado y la virtud… ¡Qué le vamos a hacer!…
vienen las miserias. Sea nada. Entonces, ¿qué le acontece a usted? Ningún gozo,
ningún trastorno, ninguna miseria, para usted no queda nada. Así pues, lo que
hay es ilusión; nada es verdadero.
Pregunta: Cuando estoy con usted, siento mi corazón
lleno y una sensación de conexión derretida sale de mí y siento una gran
sensación de gozo. ¿Es eso una ilusión? ¿O qué es eso?
Maharaj: En principio es ilusión. La dualidad permanece,
¿no? Entonces viene la unidad. Todo esto es exacto. Entonces usted y Él devienen
uno. En principio es necesario que sea así. Entonces usted comprende; de otro
modo, no. Después, nada, todo, «yo soy Él». Así pues, ¿qué hacer? Ahí no hay
nadie llenando su corazón. Ese es el punto final. Así pues, Él adora. Yo siempre
me cuido, ¿no? Así pues, yo Le adoro porque Él ha abierto mi corazón. Mientras
el cuerpo esté aquí, la adoración es requerida, nada más. Él adora a Sí mismo,
Él comprende.
Así pues, usted dice, «yo siento el corazón abierto»,
exacto; pero la dualidad entra ahí, ¿no? «Yo estoy abierto», su corazón está
abierto —esa apertura, sí, la dirección correcta. El corazón está abierto, los
dos devienen uno. Entonces no queda nada. Pero uno debe abrir el corazón; de
otro modo, el corazón no puede abrirse. Lo que es sospechoso debe ser extraído
por la cirugía. Entonces se vuelve a poner y el cuerpo funciona de nuevo. Ahora
hay esta cirugía; ellos sacan el corazón y lo ponen aquí (sobre la mesa); el
corazón funciona ahí. Usted deviene un cuerpo muerto; entonces ellos vuelven a
poner el corazón, y funciona. ¿Me sigue? De la misma manera aquí también.
Primero muera usted. Cuando el corazón está abierto, usted debe morir. Y
entonces usted se levanta de nuevo, y es Él. La unidad es siempre eso, nada más.
Pregunta: Cuando la unidad viene, ¿debe haber un
tiempo así?
Maharaj: Depende de usted, de cómo usted acepte.
Gradualmente significa espacio y tiempo; ello no es verdadero. No hay en ello
ningún espacio, ningún tiempo. Ellos dirán también que usted obtendrá la
comprensión en el próximo nacimiento o dentro de algunos días. Ellos no se
conocen a sí mismos. ¡Qué le vamos a hacer! Ellos comprenden que usted es
ignorante y que yo tengo el conocimiento. Por todas partes mí mismo es Él. Él es
por todas partes. ¿Entonces? ¿Qué queda? Uno no sabe. Nadie sabe. Esa es la
diferencia.
(Se corta la grabación unos minutos)
El maestro da su prestigio, debido a que Él y usted son
uno. La ilusión no es nada sino juego. Uno dice verdadera y otro dice
no-verdadera. Es un juego, ¿o no? Sea usted mismo desnudo, yo no soy. Entonces,
¿quién es el jugador? Nadie es el jugador y nadie es el juego. Debido a la
ignorancia, ellos dicen, «yo estoy jugando», nada más. ¿Qué entiende usted por
juego? Usted dice que esto acontecerá, yo digo que esto no acontecerá. Esto es
el juego, nada más. Todos estos jugadores representan sus papeles, ¿no? Ahora
nosotros estamos jugando. ¿Qué es? La vida es otro juego, nada más. Usted dice
lo que no es. ¡Qué le vamos a hacer! Así pues, todo es juego. La realidad no es
juego, ninguna dualidad. La dualidad viene y todo el juego viene. Sea fuera del
jugador, sea fuera del confundidor, sea fuera del ilusionador y usted es Él.
¿Alguna pregunta más?
Pregunta: Así pues, la vía a la comprensión es ir a
la escuela y ver al maestro.
Maharaj: Sí, sí. Uno debe ir a la escuela y comprender al
maestro. Sí, aceptar al maestro, ¿eh? ¿Qué tiene que decir usted sobre eso?
Pregunta: Sí. Yo no sé. El ego no sabe. Así pues, ir
al maestro y aprender.
Maharaj: Sí, vaya al maestro. Elimine su ego y aprenda. Si
el ego desaparece, el aspirante no permanece. ¡Qué le vamos a hacer! El
aspirante no permanece aspirante entonces. Desaparecido el ego, ¿entonces…? Él
deviene Él. ¿Me sigue? Vaya al maestro y aprenda y usted deviene maestro, ¿de
acuerdo?
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