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Junio
de
1996
Pregunta:
Cuando
contemplo
mi
naturaleza
real,
el
«yo
soy»,
me
embarga
una
sensación
de
amor
sin
causa.
¿Es
correcta
esta
sensación
o
es
también
una
ilusión?
Maharaj:
Es
la
felicidad
del
Sí
mismo.
Usted
siente
la
presencia
de
«yo
soy».
Olvida
todo,
los
conceptos
y
la
ilusión.
Es
un
estado
no-condicional.
Esta
felicidad
aparece
cuando
usted
olvida
el
objeto,
pero
en
la
felicidad
hay
todavía
un
pequeño
toque
del
Sí
mismo.
Después
de
todo,
es
también
un
concepto.
Cuando
usted
se
cansa
del
mundo
exterior,
quiere
estar
en
paz,
estar
en
usted
mismo.
Es
la
experiencia
de
un
estado
más
alto,
pero
también
de
la
mente.
El
Sí
mismo
no
tiene
ningún
placer
ni
displacer.
Es
sin
la
sensación
«yo».
El
olvido
completo
de
la
ilusión
quiere
decir
que
nada
es,
que
nada
existe.
Ella
está
todavía
ahí,
pero
para
usted
no
tiene
ninguna
realidad.
Eso
es
lo
que
se
llama
realización,
o
auto-conocimiento.
Es
la
comprehensión
del
Sí
mismo
sin
el
sí
mismo.
Si
alguien
le
llama,
usted
dice,
«estoy
aquí»;
pero
antes
de
decir,
«estoy
aquí»,
usted
es.
La
ilusión
no
puede
dar
nada
a
la
realidad.
No
puede
dar
nada
extraordinario
a
la
realidad,
porque
la
realidad
está
en
la
base
de
todo
lo
que
es.
Todo
lo
que
existe,
todo
lo
que
usted
ve,
los
objetos
de
su
percepción,
todo
eso
se
debe
a
la
realidad.
En
la
realidad,
la
ignorancia
y
el
conocimiento
no
existen.
No
son.
Así
pues,
¿qué
expresión
puede
darles
usted?
Cuando
usted
da
una
expresión,
eso
significa
que
se
ha
experimentado
algo.
Tan
pronto
como
siente
la
menor
existencia,
eso
es
ignorancia,
y
usted
está
fuera
de
su
Sí
mismo.
Usted
puede
sentir
amor,
y
eso
está
bien;
pero,
después
de
todo,
es
también
un
estado,
y
un
estado
es
siempre
condicionado.
Lo
no-condicionado
es
sin
estado.
Es
la
experiencia
de
la
no-existencia
de
la
ilusión.
Esto
es
muy
sutil;
la
ignorancia
y
el
conocimiento
son
los
dos
muy
sutiles.
Es
difícil
comprender,
pero
si
usted
indaga
realmente,
obtendrá
ese
estado.
Eso
es,
y
ha
sido
siempre,
pero
usted
no
lo
sabe,
esa
es
la
dificultad.
No
hay
un
solo
punto
donde
la
realidad
no
sea.
Usted
experimenta
su
existencia
(de
la
realidad)
a
través
de
los
objetos,
pero
todo
esto
es
nada.
La
realidad
es
omnipresente,
pero
usted
no
puede
verla.
¿Por
qué?
Porque
usted
es
la
realidad
misma;
así
pues,
¿cómo
puede
ver
su
Sí
mismo?
Para
ver
su
cara,
usted
necesita
un
espejo.
La
felicidad
real
está
dentro
de
usted,
no
fuera.
En
el
sueño
profundo,
usted
es
feliz.
Usted
olvida
el
mundo.
Por
consiguiente,
la
felicidad
está
en
el
olvido
del
mundo.
Deje
el
mundo
como
es,
no
lo
destruya,
pero
sepa
que
el
mundo
no
es.
Haga
todo
lo
que
tenga
que
hacer,
pero
permanezca
desapegado
por
la
comprensión,
porque
todo
lo
que
usted
siente,
percibe
y
obtiene
es
ilusión.
No
existe,
y
su
mente
debe
aceptar
eso.
Los
santos
dicen,
«puesto
que
todo
es
nada,
¿cómo
puede
esta
nada
afectarle,
tocarle
a
usted?»
Pero
lo
que
dice
su
mente,
le
afecta
y
le
toca
a
usted.
Así
pues,
¿qué
hacer?
La
mente
no
es
nada
más
que
conocimiento.
Las
gentes
diferencian
entre
la
mente
y
el
conocimiento,
pero
esto
no
es
correcto.
No
hay
nada
en
el
mundo.
Sólo
la
realidad
es,
y
cuando
usted
comprende
que
la
ilusión
es
realmente
ilusión,
¿cómo
puede
ella
afectarle?
¿Cómo
puede
sentir
incluso
que
ella
le
afecta?
La
hoja
del
loto
vive
en
el
agua,
come
agua,
pero
no
recibe
el
contacto
del
agua.
Si
usted
vierte
agua
sobre
ella,
el
agua
rueda,
la
hoja
no
es
tocada
por
ella.
Cuando
comprende
eso,
no
queda
nada,
ya
no
se
plantea
más
ninguna
cuestión
de
amor.
La
felicidad
del
Sí
mismo
que
usted
siente,
es
todavía
el
placer
del
conocimiento.
Primero
debe
ser
presenciador,
y
entonces
usted
deviene
la
realidad
misma,
porque
usted
es
Él.
Por
consiguiente,
no
hay
ningún
mal
en
vivir
en
la
ilusión,
en
el
mundo;
pero,
como
no
existe,
usted
no
es
tocado.
El
loto
está
en
el
agua,
pero
no
se
preocupa
por
ello.
Usted
debe
experimentar
su
verdadera
naturaleza
de
esta
manera.
Digo
experimentar,
pero
ahí
las
palabras
no
existen,
porque
es
más
allá
del
espacio,
más
allá
de
cero.
Y
las
palabras
no
pueden
penetrar
ahí,
se
detienen
ahí.
En
la
Bhagavad
Gita,
el
Señor
Krishna
dijo,
«de
donde
los
mundos
retroceden,
es
mi
estado».
Sin
embargo,
él
era
un
rey
y
estaba
gobernando;
pero
sabía
que
nada
es.
Usted
no
comprende
que
nada
puede
tocarle.
Cuando
siente
que
algo
puede
tocarle,
usted
está
en
la
ilusión.
Ese
es
el
punto
más
alto
de
la
filosofía,
y
usted
tiene
que
llegar
ahí.
Ahí,
no
hay
Maestro
ni
discípulo,
pues
ambos
son
sólo
uno.
La
dualidad
no
existe,
sólo
la
unidad
es,
y
nada
es
fuera
de
ella.
Por
consiguiente,
permanezca
en
la
ilusión
pero
con
comprensión.
Dos
amigos
querían
bromear
entre
sí.
Uno
de
ellos
comenzó
a
insultar
al
otro,
pero
este
se
reía
del
insulto.
Un
tercero
se
sintió
perturbado,
y
dijo,
«¿cómo
puedes
reír
cuando
te
está
insultando?»
Él
se
estaba
riendo
porque
tenía
la
clave
del
juego,
pero
el
tercer
muchacho
no
comprendía.
De
la
misma
manera,
las
personas
realizadas,
aunque
están
viviendo
en
el
mundo,
comprenden
que
todo
esto
es
nada
y
que,
acontezca
lo
que
acontezca,
no
está
aconteciendo
nada.
Por
consiguiente,
no
son
tocados.
Las
gentes
siempre
están
llenas
de
miedo
de
lo
que
acontece,
o
acontecerá.
Tienen
miedo
de
lo
que
dirán
las
gentes.
Piensan,
«¿qué
voy
a
hacer?
¿qué
me
va
a
pasar?»
Ellos
luchan
o
disfrutan.
Todas
estas
esclavitudes
se
deben
a
la
mente.
El
que
está
fuera
del
círculo
comprende
que
todo
es
nada.
No
existe,
es
sólo
ignorancia.
Se
dice
que
sólo
el
que
bucea
profundamente
en
el
océano
puede
encontrar
la
perla.
El
que
permanece
en
la
superficie
es
arrastrado
por
la
corriente
del
placer
y
el
sufrimiento.
Usted
debe
bucear
en
las
profundidades
de
lo
ilimitado,
porque
es
ahí
donde
usted
es.
No
se
detenga
nunca
en
lo
limitado.
El
oro
no
se
preocupa
por
las
figuras
que
toma
en
los
ornamentos.
Puede
estar
en
la
figura
de
un
perro,
o
de
un
Dios;
pero
el
oro
no
se
inquieta
por
la
figura.
De
la
misma
manera,
sea
indiferente
a
las
cosas,
porque
ellas
no
existen.
Nada
puede
tocarle.
Usted
es
inapegado.
La
mente
debe
llegar
al
punto
de
la
completa
comprensión
de
la
ilusión.
Ahí
está
su
estado.
Para
el
que
ha
comprendido,
no
queda
nada.
Ya
no
hay
más
ganancia
ni
pérdida.
No
pregunte
si
puede
alcanzar
la
realidad,
porque
usted
es
la
realidad;
así
pues,
¿por
qué
decir
«puedo»?
Primero
de
todo,
salga
del
círculo.
Deje
todas
las
cosas,
una
tras
otra,
y
duérmase
en
su
Sí
mismo.
Vuelva
entonces,
y
sea
en
todo.
Lo
que
usted
ha
descrito
es
un
buen
estado,
no
hay
duda;
pero
vaya
un
poco
más
adelante.
Cuando
la
mente
acepta
que
todo
es
ilusión,
sólo
ilusión,
entonces
usted
es
en
su
Sí
mismo.
El
cuerpo
y
la
mente
son
ilusión.
Debería
alegrarse
de
saber
eso.
Deshágase
de
su
identificación.
La
única
cosa
que
hace
el
Maestro
es
dar
su
valor
real
al
poder
que
hay
en
usted,
poder
al
que
usted
no
presta
ninguna
atención.
No
hace
nada
más.
Era
una
piedra,
y
el
Maestro
le
revela
su
verdadera
naturaleza,
que
es
un
diamante.
El
Maestro
le
hace
a
usted
la
piedra
más
preciosa.
Yo
soy
omnipresente,
omnipotente,
yo
soy
el
Creador
de
todo
lo
que
es.
Cuando
usted
es
en
la
base
de
todo,
usted
es
en
todo.
Por
consiguiente,
ni
siquiera
un
criminal
puede
ser
considerado
como
malo.
Todo
lo
que
está
aconteciendo,
es
«orden
mía».
¡Sea
el
Señor,
no
el
esclavo!
Usted
es
el
Señor.
Pregunta:
Me
gustaría
saber
por
qué
algunas
personas
realizadas
se
reencarnan
para
ayudar
a
otros
a
realizarse.
Maharaj:
Nadie
viene,
nadie
se
va.
¿Quién
le
dijo
eso?
¿Ha
leído
usted
libros
y
lo
está
repitiendo?
Se
dice
que
el
hombre
más
grande
es
el
que
muere
desconocido.
Rama
y
Krishna
fueron
héroes
secundarios.
El
hombre
cumplido
vive
en
silencio
y
muere
en
silencio.
Entonces,
su
pensamiento
opera
en
algún
otro.
Pero
eso
de
que
vuelven,
es
una
insensatez.
Nadie
viene,
nadie
se
va.
Todo
es
un
sueño.
En
un
sueño
usted
puede
devenir
un
gran
Maestro,
pero
cuando
se
despierta,
vuelve
a
su
estado
ordinario.
¿Quién
se
ha
ido
y
quién
tiene
que
volver?
No
ha
acontecido
nada.
El
concepto
de
un
gran
Maestro
ha
aparecido
en
usted,
y
usted
ha
devenido
este
«gran
Maestro»;
pero
cuando
se
despierta,
usted
siente,
«¡ah,
todo
esto
es
una
insensatez!
¿Cómo
puedo
yo
ser
un
gran
Maestro?
¡Yo
no
sé
nada!»
Sin
embargo,
en
el
sueño,
usted
estaba
dando
conferencias
y
hablando
con
soltura
de
estas
cosas;
pero
cuando
viene
el
despertar,
todo
este
conocimiento
se
desvanece.
Era
un
sueño.
¿De
dónde
ha
venido
ese
sueño,
y
dónde
ha
desaparecido?
Cuando
nada
es,
todo
son
sólo
creencias
y
conceptos
de
la
mente.
El
supuesto
sabio
que
dice,
«yo
soy
la
reencarnación
de
Dios»,
no
Le
conoce,
no
conoce
la
realidad.
Al
contrario,
es
un
esclavo
de
su
ego,
de
la
ilusión.
Cuando
el
conocimiento
mismo
no
tiene
ninguna
entidad,
no
se
plantea
ninguna
de
estas
cosas.
El
que
comprende,
está
libre
de
todo.
Esta
persona
parece
una
persona
ordinaria,
pero
su
corazón
es
completamente
diferente.
Si
usted
permanece
fuera,
¿cómo
puede
comprender?
Para
devenir
el
propietario
de
la
casa,
debe
entrar
en
ella.
De
la
misma
manera,
usted
debe
penetrar
su
propio
sí
mismo
para
devenir
el
propietario.
Pero
ahí
el
«yo»
no
permanece
como
«yo».
Ahí
ya
no
se
plantea
más
la
cuestión
de
Maestro
y
discípulo.
El
pensamiento
de
un
Maestro
puede
inspirar
a
quienquiera
que
tiene
un
cuerpo,
porque
el
Maestro
y
el
que
está
en
silencio
son
uno.
Penetre
el
corazón
del
realizado,
y
usted
no
permanece
como
«usted»,
porque
sólo
Él
es.
Así
pues,
se
dice
que
aquellos
que
enseñan
son
encarnaciones
de
Dios.
El
Maestro
da
el
conocimiento
a
todos,
pero
no
lo
valora,
porque
Él
sabe
que
el
conocimiento
es
la
mayor
ignorancia.
Por
consiguiente,
no
sea
tocado
por
nada.
Pregunta:
Si
todo
es
ilusión,
¿es
usted
mismo
una
ilusión?
Maharaj:
¡Oh,
sí!
¡Yo
soy
la
mayor
ilusión!
¡Todo
lo
que
digo
de
todo
corazón
y
tan
francamente,
es
todo
falso!
Pero
lo
falso
que
el
Maestro
le
dice,
puede
hacer
que
usted
llegue
a
ese
punto.
La
dirección
de
la
persona
no
es
real,
sólo
la
persona
es
real.
Cuando
usted
llega
a
la
casa,
agradece
por
la
dirección
que
se
le
ha
dado;
la
dirección
es
verdadera
sólo
hasta
el
momento
en
que
usted
entra
en
la
casa.
Tan
pronto
como
entra,
la
dirección
se
desvanece.
Las
palabras
no
son
nada
más
que
indicadores,
no
tienen
ninguna
realidad
en
sí
mismas.
Si
«yo»
permanece,
yo
soy
también
una
ilusión.
No
permanezca
como
«yo».
Esa
es
la
comprensión
más
alta
de
la
filosofía.
El
santo
Tukaram
dijo:
«Yo
he
visto
mi
propia
muerte,
y
lo
que
he
visto,
la
felicidad
que
se
ha
revelado,
eso
conozco».
Primero
de
todo,
usted
debe
morir.
«Usted»
quiere
decir
ilusión.
Por
consiguiente,
lo
que
yo
digo
es
falso;
pero
verdadero,
porque
hablo
para
Eso.
La
dirección
es
falsa;
pero
cuando
usted
llega
a
la
persona,
es
realidad.
De
la
misma
manera,
todas
las
escrituras
y
los
libros
mitológicos
son
sólo
para
indicar
ese
punto;
y
cuando
usted
lo
alcanza,
devienen
no
existentes,
vacíos.
Las
palabras
son
falsas,
sólo
el
significado
que
transmiten
es
verdadero.
Ellas
son
ilusión,
pero
dan
un
significado.
Por
consiguiente,
todo
es
ilusión;
pero
para
comprender
la
ilusión,
se
necesita
la
ilusión.
Por
ejemplo,
para
quitar
una
espina
de
su
dedo,
usted
usa
otra
espina.
Después,
tira
las
dos.
Pero
si
se
queda
con
la
segunda
espina
que
se
usó
para
sacar
la
primera,
ciertamente
le
pinchará
de
nuevo.
Para
eliminar
la
ignorancia,
el
conocimiento
es
necesario;
pero,
finalmente,
los
dos
deben
disolverse
en
la
realidad.
Su
Sí
mismo
es
sin
ignorancia,
sin
conocimiento.
Por
consiguiente,
el
Maestro
y
el
buscador
son
ilusión,
porque
son
solo
«Uno».
Lo
falso
sólo
puede
ser
eliminado
por
lo
falso.
Si
usted
se
queda
con
la
segunda
espina,
es
decir,
con
el
conocimiento,
incluso
si
es
una
espina
de
oro,
se
pinchará.
El
ego
es
la
única
ilusión,
y
el
ego
es
conocimiento.
Se
dice
que
para
atrapar
a
un
ladrón,
usted
debe
devenir
un
ladrón.
Entonces
puede
decirle:
«cuidado,
estoy
aquí
y
sé
que
eres
un
ladrón,
de
manera
que
no
te
atrevas
a
robarme».
Pero
usted
no
puede
atrapar
al
ladrón,
porque
él
tiene
cuatro
ojos
y
usted
sólo
tiene
dos.
Con
una
sola
mirada,
el
ladrón
repara
en
los
valores;
y
si
usted
no
está
alerta,
le
roba.
La
ilusión
es
como
el
ladrón;
de
manera
que,
usted
debe
ser
más
fuerte
que
el
ladrón.
Su
mente
debe
aceptar
que
todo
es
ilusión,
sólo
ilusión.
Entonces
usted
será
el
«más
grande
de
los
grandes».
El
conocimiento
es
una
gran
cosa,
pero
debe
ser
sólo
un
remedio.
Cuando
la
fiebre
se
va,
agradézcaselo
a
la
medicina
que
toma,
pero
deje
de
tomarla.
No
prolongue
el
tratamiento
o
usted
creará
más
problemas.
El
conocimiento
es
necesario
sólo
para
eliminar
la
enfermedad
de
la
ignorancia.
El
médico
siempre
prescribirá
una
dosis
limitada.
Primero
de
todo,
comprenda
que
el
«yo»
es
una
ilusión
y
que
todo
lo
que
el
«yo»
dice
es
también
ilusión.
El
Maestro
y
lo
que
dice
son
también
ilusión,
porque
en
la
Realidad
hay
sólo
unidad
y
no
dualidad.
«Yo»
y
«él»
ya
no
existen.
Bucee
dentro
de
usted
mismo,
tan
profundamente
que
usted
desaparezca.
De
otro
modo,
esto
no
acontecerá.
Una
cabra
entra
en
su
casa
y,
para
hacerla
salir,
usted
abre
la
puerta.
La
cabra
sale,
pero
entonces
entra
un
camello.
El
camello
es
como
el
conocimiento.
Así
pues,
para
deshacerse
del
camello,
usted
debe
echar
abajo
los
muros
de
la
casa.
Entonces
usted
está
fuera
de
la
ilusión.
Todo
lo
que
acontece
en
la
ilusión,
es
sólo
ilusión;
y,
de
hecho,
no
acontece
nunca
nada.
Así
pues,
en
este
mundo
acontecen
muchas
cosas,
el
nacimiento
y
la
muerte,
pero
es
sólo
un
sueño.
Usted
debe
aceptar
eso.
Su
mente
no
debe
ser
tocada.
Cuando
alguien
muere,
las
gentes
lloran.
El
ser
realizado
no
se
reirá,
pero
se
mantendrá
callado,
tranquilo.
Sabe
que
no
ha
ocurrido
nada.
No
se
ha
perdido
nada.
La
materia
no
se
pierde
nunca.
Los
cinco
elementos
que
componen
el
cuerpo,
vuelven
a
los
cinco
elementos.
Y
el
poder
vuelve
al
poder.
Sólo
el
nombre
y
la
forma,
que
son
ilusión,
desaparecen.
Sea
sin
forma,
sea
sin
nombre.
Si
alguien
le
pregunta
su
nombre,
responda
-no
hay
mal
en
ello-
pero
sea
consciente
de
que
usted
no
es
eso.
Usted
debe
ir
más
allá
de
la
ilusión,
porque
ella
no
es,
y
no
permanecerá.
Comprenda
que
eso
es
fuego,
pero
no
lo
toque.
No
trate
tampoco
de
extinguir
el
fuego,
o
se
quemará.
Sólo
comprenda.
Nada
puede
tocarme,
nada
puede
limitarme,
nada
puede
abarcarme,
y
nada
puede
evaluarme.
Porque
todo
es
ilusión.
Debido
al
pensamiento
«yo»,
usted
siente
una
sensación
de
importancia.
Usted
dice,
«ésta
es
mi
casa,
ésta
mi
carne,
éstas
son
mis
cosas»,
etc.
Las
cosas
mismas
no
dicen
nunca
que
le
pertenecen.
Son
mudas
e
inanimadas.
Sea
mudo,
permanezca
en
usted
mismo,
no
hable.
Yo
enseño,
pero
no
he
tenido
nunca
la
sensación
de
que
este
o
aquel
deben
comprender,
porque
es
sólo
por
suerte
como
uno
u
otro
llegan
a
este
nivel.
Por
su
propia
suerte
encontrará
la
llave,
y
será
el
más
feliz
de
todos
los
seres.
Todo
depende
de
su
amplitud,
o
capacidad
de
aceptar.
Usted
debe
ir
siempre
directamente
a
la
esencia
de
las
cosas.
La
esencia
de
lo
que
se
dice,
tiene
significado
verdadero.
Tome
la
esencia
de
la
flor
y
sea
feliz,
pero
sepa
que
incluso
la
esencia
no
es
verdadera.
Pregunta:
Si
un
mendigo
pide
dinero
a
un
ser
realizado,
¿que
hará?
Maharaj:
Es
su
elección
si
da
o
no
da.
Porque,
después
de
todo,
todo
es
una
ilusión.
Puede
parecer
inmisericorde
hasta
el
punto
de
no
dar
agua
a
un
hombre
moribundo.
Si
un
hombre
está
gimiendo
«¡agua,
agua!»,
no
se
la
dará,
porque
el
hombre
va
a
morir
de
todos
modos,
y
darle
agua
sólo
prolongará
su
sufrimiento.
Usted
piensa
que
es
bueno
si
da
el
agua,
pero
sólo
aumenta
su
sufrimiento.
Debido
a
su
ignorancia,
el
hombre
moribundo
quiere
vivir
más.
Pero,
¿qué
puede
obtener
usted
respirando
un
poco
más?
Yo
no
le
aconsejo
que
sea
inmisericorde,
sino
que
comprenda
que
accediendo
a
su
deseo,
le
da
más
sufrimiento.
El
que
piensa
que
ha
hecho
una
buena
obra
está
extraviado.
Si
da
un
centenar
de
francos
a
un
mendigo,
el
mendigo
no
será
un
hombre
rico
al
día
siguiente.
Continuará
mendigando,
porque
este
hábito
de
mendigar
ha
devenido
tan
profundamente
arraigado
en
él,
que
el
hecho
de
mendigar
ha
devenido
una
segunda
naturaleza.
Todos
los
seres
mendigan
para
obtener
felicidad
desde
el
nacimiento.
Finalmente,
mueren
sin
obtenerla.
Incluso
cuando
usted
va
a
la
iglesia
o
al
templo
a
rezar,
usted
deviene
un
mendigo
frente
a
Dios.
Primero
mendiga
para
usted
mismo,
después
para
su
esposa,
y
después
para
sus
hijos.
Primero
para
usted
y
después
para
otros.
Todo
el
mundo
está
interesado
primero
en
su
propia
felicidad,
pero
usted
no
puede
obtenerla
porque
sus
métodos
para
obtenerla
son
erróneos.
Permanezca
siempre
en
la
vía
que
su
Maestro
le
muestra,
y
será
uno
con
él.
Estos
hábitos
no
son
nada
sino
los
resultados
de
una
mente
estrecha.
La
mente
es
conocimiento.
Cuando
este
conocimiento
entra
en
contacto
con
la
materia
(el
cuerpo
físico),
toma
la
forma
de
pasión
y
hábitos.
Estos
hábitos
y
esta
pasión
le
hacen
miserable.
Así
pues,
tenga
la
comprensión
de
que
cuando
entra
en
la
prisión,
usted
no
es
el
culpable.
Permanezca
en
el
mundo,
pero
diga,
«nada
es
verdadero».
No
alimente
sus
pasiones.
Comprenda
lo
que
son,
y
será
libre
en
vida
mientras
el
cuerpo
está
aquí.
Un
día
el
cuerpo
desaparecerá;
pero,
en
realidad,
nadie
nace,
y
nadie
muere.
Bendito
es
solo
el
que
se
comprende
a
sí
mismo.
La
realización
significa
comprensión,
y
si
comprende
que
todo
es
ilusión,
usted
siempre
será
feliz.
Junio
de
1997
Pregunta:
¿Está
una
persona
que
se
ha
realizado
en
un
estado
de
gran
felicidad
o
gozo?
¿Se
expresa
la
realidad
a
través
de
un
gran
gozo
o
amor,
o
esto
es
también
una
ilusión?
Maharaj:
La
realidad
es
siempre
la
realidad,
es
unidad;
así
pues,
¿por
qué
habla
de
su
expresión
a
través
de
la
felicidad?
Por
ejemplo,
si
usted
ha
perdido
su
cartera
y
alguien
se
la
devuelve,
usted
es
feliz.
Pero,
de
hecho,
sólo
le
ha
devuelto
lo
que
siempre
le
ha
pertenecido.
Esta
felicidad
es
un
estado
pasajero
y
si
usted
comprende
correctamente,
no
tiene
nada
que
ver
con
la
realidad.
Usted
imagina
que
la
realidad
se
ha
perdido,
pero
no
se
ha
perdido
nunca.
Esta
sensación
se
debe
a
la
ignorancia.
Cuando
se
conoce
a
usted
mismo,
no
se
trata
de
gozo.
Por
consiguiente,
esta
expresión
de
felicidad
es
también
una
ilusión.
¿Quién
hay
ahí
para
expresar
este
gozo,
y
a
quién?
La
realidad
es
no-dualidad;
unidad.
Esta
cuestión
de
la
felicidad
se
plantea
para
usted
sólo
porque
se
ha
olvidado
de
usted
mismo.
Pero
incluso
en
la
ignorancia
usted
es
Él.
Las
nubes
pueden
estar
ahí,
de
manera
que
usted
no
puede
ver
el
sol.
Entonces
las
nubes
desaparecen.
¿Por
qué
sería
feliz
el
sol?
El
sol
no
tiene
que
preocuparse
por
nada.
Cuando
las
nubes
estaban
ahí,
nadie
veía
el
sol;
pero
el
sol
estaba
ahí.
Así
pues,
el
gozo
y
la
paz
que
usted
siente
cuando
desaparecen
las
nubes
son
también
una
ilusión,
porque
el
sol
no
ha
sido
nunca
cubierto
por
nada.
Era
sólo
que
usted
no
podía
verle.
¿Por
qué
sentiría
gozo?
El
gozo
y
la
felicidad
son
también
síntomas
de
la
ilusión.
Usted
recupera
su
cartera,
pero
ya
era
suya.
Es
verdadero
que
por
la
gracia
del
Maestro
usted
se
encuentra
a
usted
mismo,
pero
el
Maestro
no
siente
que
eso
sea
gracias
a
él.
Usted
le
respeta
por
eso,
debido
a
que
le
ha
dado
el
conocimiento;
y
ese
conocimiento,
si
usted
lo
acepta
con
plena
convicción,
le
lleva
a
la
realidad.
Pero
si
(el
Maestro)
se
responsabiliza
de
él,
si
dice
«yo
lo
hice»,
eso
significa
que
no
está
realizado.
Usted
se
ha
olvidado
de
usted
mismo,
y
el
Maestro
se
lo
dice.
Pero
la
realidad
no
estuvo
perdida
nunca.
Usted
siente
que
está
limitado,
cercado,
pero
eso
es
sólo
un
pensamiento.
Debido
a
la
ignorancia,
usted
se
siente
prisionero
y
sufre;
pero
los
problemas
son
una
ilusión,
no
existen.
Siempre
que
la
infelicidad
o
los
problemas
vengan
a
usted
en
la
ilusión,
acepte
lo
que
acontece,
no
luche
contra
lo
que
viene.
De
esta
manera,
el
ego
se
disolverá.
La
persona
ignorante
no
acepta
nunca
cuando
acontece
el
infortunio.
El
que
comprende
dice,
«que
venga
a
mí
todo
el
infortunio»,
porque
sabe
que,
acontezca
lo
que
acontezca,
no
es
verdadero.
El
ego
siempre
está
buscando
algún
beneficio
para
sí
mismo
-yo
debo
ser
respetado,
amado
o
reconocido.
Siempre
que
su
ego
experimenta
dolor,
se
debe
a
una
falta
de
comprensión.
Para
usted,
el
ego
es
el
problema;
así
pues,
deje
que
muera.
Si
el
ego
muere,
es
para
mejor.
Es
la
ilusión
la
que
muere.
Si
el
ego
muere,
entonces
sólo
queda
Él,
la
realidad.
Pregunta:
He
oído
hablar
de
que
la
evolución
de
la
humanidad
debe
cambiar
del
«yo»
al
«nosotros»,
que
la
consciencia
individual
debe
devenir
consciencia
universal.
¿Es
esto
verdadero?
Maharaj:
De
hecho,
es
una
falta
de
comprensión
lo
que
le
hace
creer
que
usted
es
una
entidad
separada.
Todo
el
mundo
funciona
en
la
consciencia
(conocimiento).
Usted
también.
Si
comprende
que
usted
no
es
el
cuerpo,
su
consciencia
deviene
universal.
Toda
limitación
desaparece.
Si
rompe
el
vaso,
el
espacio
contenido
en
el
vaso
deviene
tan
grande
como
el
espacio
de
la
habitación.
Y
si
usted
echa
abajo
los
muros
de
la
casa,
deviene
el
espacio
cósmico
entero,
mahadakash.
De
la
misma
manera,
si
se
rompe
la
consciencia
del
ego
(yo
soy
esto
o
eso,
etc.),
usted
deviene
consciencia
universal,
el
Todo.
Pero
aquí,
usted
debe
comprender
que
esta
consciencia
es
también
una
ilusión,
ignorancia.
En
efecto,
la
ignorancia
es
la
fuente
de
la
consciencia
o
el
conocimiento.
Así
pues,
la
fuente
de
la
consciencia
misma,
es
el
olvido
o
la
ignorancia
de
la
realidad
final.
Usted
deviene
la
creación
total,
la
consciencia
(el
conocimiento)
del
mundo,
pero
esto
es
también
una
ilusión.
Este
ego
que
deviene
consciencia
universal
es
el
peor
de
los
egos.
«Yo
soy
el
creador
del
mundo,
yo
soy
omnipotente,
etc.»
Pero
este
creador
crea
ilusión.
Así
pues,
¿cuál
es
su
utilidad?
El
conocimiento
crea
más
ilusión.
Esta
comprensión
debe
madurar
con
la
ayuda
del
Maestro,
y
este
conocimiento
mismo
será
absorbido
en
la
realidad.
En
la
realidad
final
no
hay
ni
consciencia
(conocimiento)
ni
ignorancia,
y
eso
es
lo
que
usted
es,
su
verdadera
naturaleza.
Es
debido
a
la
ignorancia
por
lo
que
usted
dice,
«yo
soy
esto
o
eso».
Y
es
debido
también
a
la
ignorancia
por
lo
que
dice,
«yo
soy
la
consciencia».
Éste
es
el
obstáculo
en
la
senda
a
la
Realidad.
Así
pues,
la
afirmación
«la
consciencia
individual
debe
devenir
universal»,
es
correcta.
Pero
debe
comprenderla
completamente.
Si
usted
dice,
«yo
no
soy
esta
pequeña
criatura,
yo
soy
omnipresente»,
piense
«¿dónde
no
soy
yo?»
Usted
está
igualmente
presente
en
la
persona
ignorante
y
en
la
persona
que
tiene
conocimiento.
Todas
las
criaturas
del
mundo
tienen
esta
consciencia
(conocimiento).
Así
pues,
¿por
qué
debo
yo
decir
«yo
sé,
yo
he
comprendido,
etc.»?
Eso
sólo
alimenta
la
ilusión.
Es
correcto
decir
que
la
consciencia
individual
debe
devenir
consciencia
universal.
Pero
la
mente
o
el
ego
es
un
obstáculo
para
usted,
porque
usted
no
quiere
morir.
Rompa
los
límites
que
usted
mismo
ha
creado
con
su
propio
pensamiento.
Sienta
que
usted
es
el
creador
del
mundo,
y
que
puede
destruirlo
también.
Rompa
los
límites
impuestos
por
la
ilusión
y
usted
deviene
la
realidad.
Es
unidad,
no-dualidad,
no-mente.
¿Por
qué
sería
el
océano
perturbado
por
las
burbujas
que
aparecen
en
su
superficie?
Él
sabe
que
las
burbujas
no
son
nada
más
que
océano,
y
no
hay
ninguna
ganancia
ni
pérdida
para
el
océano
si
las
burbujas
están
ahí
o
no.
De
la
misma
manera,
la
realidad
final
no
es
afectada
por
nada.
No
puede
acontecerle
nada.
No
puede
ser
más
grande
o
más
pequeña.
Sólo
la
ilusión
del
ego
se
la
oculta
a
usted.
El
sol
no
necesita
preocuparse
por
las
nubes,
pues
ellas
no
pueden
hacer
que
deje
de
brillar.
De
la
misma
manera,
la
realidad
no
tiene
nada
que
ver
con
la
ilusión
del
ego
que
le
ha
hecho
a
usted
tan
pequeño.
A
la
pantalla
de
cine
no
le
inquieta
si
la
película
proyectada
en
ella
es
buena
o
mala.
No
hay
nada
bueno
ni
malo
para
la
persona
que
está
fuera
del
círculo
de
la
ignorancia.
El
ser
realizado
vive
en
el
mundo
pero
no
es
tocado
nunca
por
él.
¿Por
qué
no
es
tocado?
Porque
sabe
que
es
una
ilusión.
¿Cómo
puede
usted
ser
tocado
por
algo
que
no
es
real?
Debido
a
la
ignorancia,
usted
dice
que
es
tocado
por
el
mundo.
Pero
si
usted
despierta,
nada
le
preocupará,
o
afectará.
En
un
sueño,
aparece
un
león
y
usted
tiene
miedo,
pero
entonces
se
despierta.
¿Adónde
ha
ido
el
miedo?
De
la
misma
manera,
usted
llora
cuando
su
ego
es
herido.
Pero
cuando
despierta,
todo
desaparece
en
un
instante.
De
hecho,
cuando
su
ego
es
herido,
usted
progresa
en
la
senda
a
la
realidad.
La
persona
ignorante
llora
cuando
su
casa
es
destruida,
pero
la
persona
realizada
dice,
«ahora
todo
el
mundo
es
mío,
puedo
dormir
en
cualquier
parte».
Así
pues,
toda
limitación
y
esclavitud
desaparecen
de
su
mente.
Ser
la
consciencia
universal
(y
por
lo
tanto
la
mente
universal)
es
un
buen
signo.
Pero
aquí,
conocer
significa
que
usted
está
en
todos
los
seres
y
en
todas
las
cosas.
Si
usted
trata
de
usar
este
poder
para
leer
las
mentes
de
otros,
por
ejemplo,
caerá
de
nuevo
en
la
ilusión.
Las
gentes
ignorantes
estarán
impresionadas
por
sus
poderes
de
predicción
o
de
lectura
de
la
mente,
y
entonces
el
ego
deviene
más
fuerte
y
dice:
«yo
tengo
conocimiento,
los
demás
son
ignorantes».
Así
pues,
comprenda
que,
en
este
caso,
la
consciencia
universal
le
traerá
más
problemas,
porque
la
naturaleza
de
la
consciencia
es
la
expansión;
saber
cada
vez
más.
Comprenda
que
usted
es
la
consciencia
universal,
pero
no
trate
de
usar
este
poder
o
el
ego
volverá
con
mayor
fuerza,
y,
aunque
estuviera
cerca
de
la
realidad,
estará
mucho
peor
que
si
fuera
sólo
un
ignorante.
Cuando
el
poder
está
a
su
disposición,
la
mente
deviene
más
fuerte
y
está
ansiosa
de
usarlo.
«Yo
puedo
hacer
esto,
o
eso.
Yo
puedo
ver
esto,
o
eso.
Yo
puedo
hacer
que
llueva,
etc.»
Cuando
esta
apertura
acontece
en
usted,
usted
sabe
que
«yo
soy
el
creador,
es
mi
voluntad,
etc.»
Pero
si
esta
comprensión
se
queda
en
el
nivel
de
«yo»,
es
ego.
Así
pues,
le
vengan
los
poderes
que
le
vengan,
no
los
use.
El
ser
realizado
dice,
«yo
sé
que
no
sé».
Si
usted
dice,
«yo
soy
todo,
yo
conozco
la
mente
de
todo»,
eso
es
ego
también.
Y
cuando
el
poder
está
ahí,
uno
siempre
tiene
el
deseo
de
usarlo.
En
este
nivel,
esté
muy
vigilante.
No
acepte
el
ego
del
poder.
Tener
consciencia
universal
es
un
buen
signo,
pero
sepa
que
el
ser
universal
es
también
ilusión.
El
peligro
está
en
pensar
que
usted
es
omnipotente.
Deje
que
todas
estas
cosas
sean,
y
comprenda
que
nada
es.
Consciencia
universal
quiere
decir
«la
gran
ilusión».
Aceptar
la
gran
ilusión,
significa
que
usted
atraerá
grandes
problemas.
El
que
se
pone
la
corona,
lleva
el
peso
de
los
problemas.
¿Por
qué
dominar
la
ilusión?
La
ilusión
es
nada;
así
pues,
usted
domina
nada.
Entonces,
¿dónde
está
el
dominio?
Así
pues,
¿cuál
es
la
utilidad
de
la
consciencia
universal?
Sepa
que
ella
es
nada.
Todo
es
nada.
La
consciencia
misma
no
es
verdadera.
Sumerja
su
ego,
no
tenga
miedo
de
él.
El
que
dice,
«yo
soy
omnipotente»
está
haciendo
sonar
su
trompeta
en
el
desierto.
Salga
del
ego.
No
sea
demasiado
grande,
o
como
el
balón
que
está
sobreinflado,
usted
explotará.
Siempre
que
la
mente
afirme,
«eso
es
verdadero»,
vaya
contra
ella
y
diga,
«no,
es
falso».
No
deje
que
su
enemigo
entre
en
su
casa.
Cuando
usted
se
abre
al
conocimiento,
tiene
la
impresión
de
que
puede
conocer
todo.
Pero
preste
atención.
Primero
comprenda
su
propia
mente,
o
se
olvidará
de
usted
mismo.
Usted
estará
como
bajo
la
influencia
de
una
fuerte
emoción.
Hará
cosas
peores
de
las
que
nunca
hubiera
pensado
que
sería
capaz
de
hacer.
He
oído
hablar
de
un
sabio
de
Bombay
que
estaba
haciendo
milagros.
Podía
caminar
sobre
el
agua
o
a
través
del
fuego
sin
quemarse,
etc.
Pero
un
día
-y
este
día
llega
siempre-
sus
poderes
dejaron
de
funcionar
y
las
gentes
se
rieron
tanto
de
él
que
se
suicidó.
Las
gentes
ignorantes
pueden
llevar
a
un
sabio
a
la
locura.
Este
devino
su
presa.
Las
gentes
ignorantes
difunden
toda
suerte
de
ideas
falsas
sobre
los
sabios.
Por
ejemplo,
un
sabio
no
debe
sentir
dolor.
Pero
el
sabio
está
vivo.
No
es
un
cadáver.
Por
consiguiente,
debe
sentir
la
quemadura
al
contacto
con
el
fuego.
El
sabio
siente
dolor,
pero
sabe
que
es
su
cuerpo
el
que
lo
siente
y
no
él
mismo,
porque
no
está
identificado
con
el
cuerpo.
Pero
si
el
supuesto
sabio
dice
que
no
siente
dolor,
es
también
su
ego
el
que
está
hablando.
Este
cuerpo
no
es
un
cadáver,
está
vivo;
así
pues,
el
dolor
debe
ser
sentido.
Mientras
la
electricidad
está
conectada,
la
bombilla
debe
alumbrar.
Lo
mismo
es
verdadero
para
el
cuerpo.
Mientras
el
poder
está
conectado
al
cuerpo,
el
cuerpo
debe
sentir
dolor
o
algo.
Algunos
sabios
caen
en
esta
trampa,
si
piensan
verdaderamente
que
no
deben
sentir
nada.
Jani
era
una
pobre
sirvienta,
pero
era
un
ser
despertado.
Vivía
en
un
poblado
y,
como
todos
los
demás,
ponía
los
cagajones
de
vaca
a
secar
sobre
su
pared
al
sol
para
usarlos
después
como
combustible.
Su
vecino,
que
siempre
estaba
contra
ella,
se
los
robó
un
día.
Jani
se
quejó
al
juez
del
pueblo,
que
le
dijo:
«¿cómo
puede
usted
reconocer
los
que
le
pertenecen?»
Ella
respondió:
«ponga
su
oreja
cerca
de
ellos
y
si
oye
el
nombre
de
Dios,
Vithal,
eso
significa
que
son
míos».
De
esta
manera,
atraparon
al
ladrón.
Por
supuesto,
las
gentes
preguntaban
cómo
podía
hablar
un
cagajón
de
vaca.
Pero,
de
hecho,
era
el
propio
poder
de
Jani
el
que
hablaba,
pues
ella
estaba
en
todas
las
cosas.
Todo
lo
que
dice
«yo
soy
la
realidad»,
es
mío;
y
lo
que
dice
«yo
soy
el
cuerpo»,
no
lo
es.
Ella
tenía
fe
total
en
Dios
y
su
propio
poder
estaba
en
todo.
El
que
comprende
dice,
«yo
no
soy
el
cuerpo».
El
cuerpo
no
es
nada
más
que
un
cagajón
de
vaca.
Si
el
conocimiento
«yo
soy
la
realidad»
le
penetra
a
usted,
todo
es
suyo.
No
diga
que
sólo
los
seres
realizados
son
grandes.
Usted
mismo
es
grande.
Cristo
dijo,
«Yo
soy
Dios».
Si
comprende
que
usted
no
es
el
cuerpo,
usted
es
tan
grande
como
Él.
Pero
la
persona
ignorante
siempre
se
siente
impotente.
«¡oh,
él
es
tan
grande
y
yo
soy
tan
pequeño!»
Es
el
ego
el
que
hace
que
crea
que
usted
es
una
criatura
pequeña.
Arroje
esta
idea
falsa
de
su
mente.
Usted
es
tan
poderoso
como
Cristo,
pero
no
comprende
eso.
«Yo
soy
la
realidad».
Ésta
es
la
comprensión
que
usted
debe
tener.
Eso
es
lo
que
el
Maestro
quiere
hacerle
comprender,
y
eso
es
lo
que
el
Maestro
enseña,
nada
más.
Pero
entonces,
¿cuál
es
el
significado
de
esta
comprensión?
Comprenda
y
después
olvide
todo,
y
usted
es
Él.
Si
el
ego
bloquea
su
vía,
aplástelo.
Deje
que
los
demás
hagan
sus
comentarios.
Cuando
comprende
que
usted
no
es
un
mendigo,
instantáneamente
deviene
rico.
Todos
tienen
el
poder
más
alto
en
ustedes.
Denle
la
bienvenida.
La
mente
debe
aceptar
eso
completamente.
Y
si
usted
lo
acepta
con
toda
su
fuerza,
¿cómo
puede
persistir
la
ilusión?
Eso
que
es
nada,
no
puede
persistir.
El
problema
es
que
usted
siempre
tiene
el
hábito
de
quejarse,
«¡oh,
yo
no
puedo
hacer
esto
o
aquello!».
Eso
es
el
ego.
Eso
es
maya,
ilusión.
Sea
muy
fuerte
en
usted
mismo.
Yo
le
digo
que
usted
es
la
realidad
y
que
puede
experimentar
esto.
Trate
de
aceptarlo
hasta
que
ya
no
haya
ningún
límite
para
usted.
Usted
es
ilimitado,
nadie
puede
limitarle.
Pero
a
pesar
de
todo,
usted
mismo
se
ha
esclavizado.
Olvide
toda
limitación
y
sea
Él,
la
realidad.
Trate
de
comprender
tan
profundamente
que
su
mente
no
pueda
rebatirle.
Entonces
será
capaz
de
derrotar
al
ego.
De
otro
modo,
es
imposible.
Cuando
le
viene
una
duda
(«¿cómo
puedo
yo
ser
eso?»,
por
ejemplo),
usted
pierde
su
fuerza.
Usted
necesita
fuerza
y
poder
para
vencerla
o
nunca
desaparecerá,
así
se
lo
digo.
Sólo
el
poder
de
la
comprensión
puede
derrotarla.
«¡Qué
el
mundo
se
vaya
al
cielo
o
al
infierno,
no
me
importa!».
¡Sea
así
de
determinado!
Pero
usted
tiene
miedo
de
abandonar
la
ilusión.
¿Qué
hacer
entonces?
¿Por
qué
tiene
miedo
de
eso
que
es
nada?
Todo
el
mundo
que
viene
a
mí
dice
lo
mismo,
«yo
vivo
atemorizado,
soy
impotente,
no
puedo
hacer
esto,
no
puedo
hacer
eso.
¿Qué
puedo
hacer?»
Olvide
todo
eso.
En
un
texto
indio
se
dice
que
un
hombre
puede
emborracharse
por
unas
cuantas
rupias
con
un
vaso
de
alcohol.
Este
poder
hace
que
baile
y
tenga
alucinaciones,
«yo
soy
un
rey,
yo
soy
todo».
Está
bajo
la
influencia
de
la
ignorancia.
Pero
si
bajo
la
influencia
del
poder
del
conocimiento
dado
por
el
maestro,
el
hombre
dice
lo
mismo,
¿es
posible
controlarle?
El
poder
que
usted
tiene
es
mucho
más
grande
que
el
del
alcohol.
Este
poder,
el
efecto
del
conocimiento,
puede
penetrar
la
mente.
«Yo
soy
la
realidad».
Si
usted
comprende
correctamente,
nada
ni
nadie
puede
detenerle.
Sea
como
la
santa
Jani
que
declaró
llena
de
fuerza:
«donde
escuche
el
nombre
de
Dios,
eso
me
pertenece».
Por
consiguiente,
si
le
digo
que
usted
es
la
realidad,
debe
aceptarlo.
Tenga
esa
fuerza
dentro
de
usted
mismo.
El
problema
es
que
sólo
lo
acepta
a
medias,
debido
a
que
su
ego
no
quiere
dejarle
ir
demasiado
lejos.
Eso
significa
que
usted
no
bebe
el
vaso
de
vino
hasta
el
fondo.
Un
hombre
ignorante
no
dirá
nunca,
«yo
soy
un
rey»,
si
no
está
borracho.
El
que
bebe
el
vino
del
conocimiento
dice,
«yo
soy
la
realidad».
Nadie
tiene
poder
sobre
él.
Sea
fuerte
y
no
tenga
miedo
de
nada
ni
de
nadie,
pues
todo
es
nada.
¿Cómo
puede
nada
hacer
que
usted
tenga
miedo?
Muchas
gentes
dicen
que
han
tenido
estas
experiencias
y,
sin
embargo,
han
devenido
atrapadas
de
nuevo
por
el
mundo.
Pero,
¿qué
es
el
mundo?
El
Maestro
le
dice
que
el
mundo
es
sólo
ilusión.
Así
pues,
¿por
qué
inquietarse
por
él?
Además,
si
recuerda
el
mundo
como
un
sueño,
no
hay
ningún
mal.
Si
usted
tiene
una
pesadilla,
al
despertar
y
recordar
ese
mal
sueño,
usted
no
siente
nada
porque
sabe
que
no
tiene
ningún
poder
sobre
usted.
Si
mata
a
alguien
en
un
sueño,
usted
no
se
hace
responsable
al
despertar.
El
mundo
es
ilusión.
¿Por
qué
inquietarse
por
él?
Si
esta
determinación
penetra
en
usted,
nadie
puede
detenerle.
Si
no
penetra,
eso
significa
que
usted
está
dando
la
preferencia
a
nada,
y
eso
le
hace
muy
pequeño.
Usted
debe
tener
el
coraje
para
aceptar
lo
que
dice
el
Maestro
y
para
actuar
en
consecuencia.
Cuando
juega
a
las
cartas,
hay
un
rey
y
una
reina,
¿pero
son
reales?
Son
sólo
papel.
Es
su
concepto
el
que
los
corona
rey
y
reina,
pero
ellos
no
tienen
ningún
poder.
De
la
misma
manera,
este
mundo
no
es
real;
así
pues,
¿qué
puede
hacerle?
Tenga
esta
convicción,
esta
determinación
dentro
de
usted
mismo.
Los
supuestos
sabios
que
le
dan
métodos
para
seguir,
sólo
refuerzan
la
ilusión
en
usted.
Usted
va
a
ver
a
un
Maestro
para
deshacerse
de
la
ilusión,
y
él
le
hunde
más
profundamente
en
ella.
Éstos
no
son
Maestros
verdaderos,
y,
en
este
caso
es
mejor
permanecer
en
la
ignorancia
que
tener
un
conocimiento
falso.
Comprenda
y
sea
eso.
Pregunta:
Maharaj,
si
el
cuerpo
sufre,
usted
dice,
«el
cuerpo
está
sufriendo,
pero
yo
no
estoy
sufriendo».
¿Es
eso
correcto?
Maharaj:
Sí.
El
cuerpo
sufre,
pero
yo
no
sufro.
Si
su
vecino
tiene
problemas,
usted
dice,
«mi
vecino
tiene
problemas»,
pero
usted
no
siente
nada.
Considere
su
cuerpo
como
su
vecino.
Así,
los
problemas
de
su
cuerpo
son
los
problemas
de
su
vecino.
Usted
sufre
sólo
cuando
dice,
«yo
soy
el
cuerpo».
Si
el
cuerpo
es
quemado,
es
el
cuerpo
el
que
siente
la
quemadura,
no
usted.
Cuando
usted
es
anestesiado
para
una
operación,
¿adónde
va
el
dolor?
El
dolor
está
ahí;
pero
la
mente
duerme,
olvida.
Al
despertar,
el
contacto
con
la
mente
hace
que
el
dolor
reaparezca.
El
cuerpo
tiene
dolor,
no
«yo».
Así
pues,
no
se
identifique
con
el
cuerpo.
Puesto
que
este
cuerpo
está
vivo,
debe
sentir
dolor.
De
otro
modo,
es
un
cadáver.
Un
día
Kabir
fue
mordido
en
la
pierna
por
un
perro.
Sus
discípulos
estaban
muy
alterados,
«¡oh
Maharaj!
¿Qué
le
ha
ocurrido?»
Kabir
respondió,
«el
perro
sabrá,
el
cuerpo
sabrá,
¿por
qué
debo
yo
saber?»
Pero,
puesto
que
usted
se
identifica
como
un
cuerpo,
acepta
el
dolor
como
suyo.
Kabir
sabía
que
el
mordisco
le
había
acontecido
al
cuerpo
y
no
a
él.
Pensaba
en
su
cuerpo
como
si
fuera
su
vecino.
Usted
sufre
sólo
porque
acepta
«yo
soy
el
cuerpo».
El
sabio
dice,
«que
las
cosas
acontezcan».
Cuando
su
vecino
muere,
usted
no
es
afectado.
Pero
su
cuerpo
es
la
cosa
más
preciosa
para
usted.
Usted
se
niega
a
aceptar
su
desaparición,
su
muerte.
El
ser
realizado
dice,
«¡oh,
qué
maravilla!,
mis
problemas
desaparecen».
Pues
el
cuerpo
es
un
problema,
nada
más.
Por
ejemplo,
si
usted
tiene
un
forúnculo
en
la
pierna,
le
pide
al
médico
que
lo
saje
aunque
este
forúnculo
es
parte
de
su
cuerpo.
Pero,
debido
a
que
le
está
haciendo
sufrir,
está
dispuesto
a
separarse
de
él.
De
la
misma
manera,
si
comprende
que
el
cuerpo
es
sólo
un
forúnculo
que
ha
crecido
en
usted,
usted
estará
muy
feliz
de
verle
desaparecer.
Pero,
puesto
que
usted
mismo
se
identifica
con
el
cuerpo,
sufrirá
en
su
muerte
y
se
negará
a
dejarle
desaparecer.
El
ser
realizado
dice
también,
«en
este
momento
mismo,
mi
cuerpo
es
un
cuerpo
muerto».
Sólo
funciona
porque
el
poder
está
conectado.
Cuando
se
funde
una
bombilla,
usted
la
tira.
La
electricidad
no
pone
ninguna
pega.
Ello
no
le
afecta.
Así
pues,
¡sea
usted
mismo
este
poder
interno!
Entonces
la
muerte
no
será
nada
para
usted.
Comprenda
que
el
cuerpo
está
muerto.
Usted
puede
comprender
de
estas
dos
maneras.
La
naturaleza
del
conocimiento
es
ser
dualista.
El
cuerpo
es
un
instrumento.
Usted
debe
saber
cómo
usarlo.
Si
lo
usa
para
comprender
la
realidad,
usted
devendrá
la
realidad.
Si
dice,
«yo
soy
el
cuerpo»,
usted
irá
al
infierno.
Infierno
significa
«depósito
de
basura».
Pues
el
cuerpo
no
es
nada
más
que
una
fábrica
de
mierda.
No
sea
el
poseedor
de
una
fábrica
de
mierda.
Sea
el
poseedor
de
la
realidad.
Pregunta:
¿Cómo
podemos
purificarnos
a
nosotros
mismos,
deshacernos
del
ego
en
la
búsqueda
de
la
realidad?
Maharaj:
El
ego
es
ignorancia.
Usted
puede
vencer
la
ignorancia
con
la
comprensión.
Cuando
el
ego
desaparece,
queda
la
comprensión.
Pero
este
conocimiento
es
también
un
estado.
Usted
debe
disolver
este
conocimiento
en
la
realidad.
Todo
aquello
que
la
mente
ha
acumulado
y
aceptado
como
verdad
durante
tantos
años,
comprenda
que
todo
eso
es
falso.
Usted
cree
en
la
verdad
de
lo
que
dice,
pero
eso
es
erróneo.
Usted
tiene
esa
sensación
debido
al
conocimiento,
pero
el
conocimiento
viene
de
la
ignorancia.
¿De
dónde
viene
ésta?
Viene
de
cero.
Así
pues,
su
origen
es
nada,
lo
mismo
que
cuando
usted
está
en
el
sueño
profundo
y
está
en
la
ignorancia,
y
de
repente
surge
un
pensamiento
y
acontece
un
sueño.
Todo
aquello
que
usted
ha
adquirido
a
través
del
conocimiento
no
es
nada
más
que
ilusión.
No
haga
nada,
pero
comprenda
dónde
es
la
realidad.
Cuando
usted
no
siente
nada,
la
realidad
es;
ciertamente
usted
estará
tentado
de
decir,
«la
realidad
es
entonces
nada».
No,
pues
es
más
allá
de
cero.
Todo
lo
que
usted
ve
y
percibe
es
falso.
Con
esta
comprensión,
la
mente
es
purificada.
¿Cómo
devino
la
mente
impura?
Devino
impura
al
creer
que
el
mundo
es
real.
Ella
se
toma
a
sí
misma
como
la
realidad
y
así
se
pierde
la
realidad.
El
mundo
es
sólo
el
reflejo
de
la
realidad,
y
un
reflejo
no
es
verdadero.
Suponga
que
usted
ve
su
cara
reflejada
en
un
espejo.
La
cara
real
es
su
cara
y
no
su
reflejo.
Pero
si
usted
dice
que
el
reflejo
es
la
realidad,
está
perdido.
Si
usted
comprende
que
el
reflejo
es
falso,
usted
es
la
realidad.
Eso
es
la
purificación
de
la
mente.
«Todo
lo
que
veo
y
percibo
es
falso».
Pero,
de
hecho,
¿cómo
puede
ser
purificada
la
mente?
Ella
misma
es
un
concepto,
y
¿cómo
puede
ser
verdadero
un
concepto?
Lo
que
no
es
real
es
siempre
impuro.
Todo
está
sobreimpuesto
sobre
su
verdadera
naturaleza;
pero
usted,
la
realidad,
no
es
alterado
nunca.
Usted
es
muy
claro,
muy
puro.
Así
pues,
la
mente
toma
todo
como
verdadero
y
eso
es
la
impureza.
Pero
cuando
usted
comprende
que
todo
es
falso,
la
mente
misma
desaparece.
La
mente
no
es
nada
más
que
su
pensamiento.
Puede
ser
un
pensamiento
de
Dios
o
cualquier
otro
pensamiento,
pero
un
pensamiento
es
sólo
un
pensamiento.
Viene
de
la
ignorancia.
Así
pues,
olvide
el
pensamiento,
olvide
el
conocimiento
y
usted
es
Él.
Usted
toma
lo
falso
por
verdadero
y
lo
verdadero
como
falso.
Eso
es
el
error.
Eso
es
la
impureza.
Esto
es
como
estar
en
un
tribunal
y
jurar
sobre
la
Biblia
decir
la
verdad
y
nada
más
que
la
verdad,
cuando,
de
hecho,
todo
lo
que
usted
dice
es
falso.
¿Qué
hacer
entonces?
La
naturaleza
de
la
mente
es
ver
y
decir
sólo
lo
falso.
Así
pues,
uno
puede
decir
que
la
pureza
de
la
mente
no
es
nada
más
que
olvidar
la
mente,
pues
no
existe.
Es
sólo
un
concepto.
Al
olvidar
la
mente,
usted
es
la
realidad.
Mente
quiere
decir
pensamientos.
Cuando
desaparecen,
usted
es.
Pregunta:
Usted
habla
de
no
hacer
nada,
de
ser
el
no-hacedor,
pero
para
mí
esto
es
dificilísimo.
Mi
mente
está
siempre
activa.
¿Qué
hacer?
Maharaj:
Olvide
su
mente.
¿Piensa
usted
durante
el
sueño
profundo?
¿Hace
usted
algo?
No.
Así
pues,
¿por
qué
dice
que
es
imposible
para
usted
no
hacer
nada?
Que
el
cuerpo
y
la
mente
estén
aquí,
no
constituye
ninguna
diferencia.
El
problema
es
que
en
el
estado
de
vigilia,
usted
siempre
quiere
hacer
algo.
Usted
siente
que
está
ejecutando
una
acción,
cuando,
de
hecho,
no
está
haciendo
nada.
En
el
estado
de
sueño
con
sueños,
usted
piensa
que
está
ejecutando
una
acción,
pero
cuando
despierta,
comprende
que
no
ha
hecho
nada.
Es
lo
mismo
aquí.
En
el
estado
de
vigilia,
si
usted
«despierta»,
comprende
que
no
ha
hecho
nada.
Usted
se
dice
a
usted
mismo,
«aunque
pensaba
que
estaba
haciendo
algo,
no
estaba
haciendo
nada».
La
mente
está
siempre
en
acción,
pero
deje
que
muera.
Pues
cuando
la
mente
desaparece,
ya
no
hay
más
acción.
Así
pues,
sea
«no
mente»
y
la
realidad
es.
El
problema
es
que
usted
quiere
ser
«no
mente»,
y,
al
mismo
tiempo,
ser
la
mente.
¿Es
posible
esto?
Usted
está
en
acción
debido
a
la
ignorancia.
En
el
estado
de
vigilia
usted
debe
alcanzar
la
«no
mente»
comprendiendo
que
todo
es
ilusión.
Esto
es
la
comprensión.
Nadie
hace
nada.
La
ignorancia
está
en
pensar
que
usted
es
el
hacedor.
Si
usted
mata
a
alguien
en
un
sueño,
¿se
responsabilizará
de
ello
cuando
se
despierte?
Usted
está
seguro
de
que
no
ha
matado
a
nadie,
y
sin
embargo
en
el
sueño
esta
experiencia
parecía
real.
Haga
lo
que
haga,
de
todos
modos
es
nada.
Así
pues,
no
haga
nada.
Para
su
verdadera
naturaleza,
no
hay
nada
que
hacer,
porque
usted
es
siempre
y
por
todas
partes.
Lo
que
es
algo,
puede
perderse;
pero
usted,
usted
no
se
pierde
nunca.
Así
pues,
mi
Maestro,
Siddharameshwar
Maharaj,
decía,
«¡usted
informa
a
la
comisaria
de
policía
de
que
ha
perdido
algo,
su
dinero,
su
hijo
o
su
esposa,
etc.
Pero
hasta
ahora,
nadie
ha
informado
nunca
de
la
pérdida
de
sí
mismo!»
Incluso
en
la
ignorancia,
usted
no
dirá
nunca
eso,
pues,
si
lo
dice,
la
policía
responderá,
«¡pero
usted
está
aquí
frente
a
mí!
¿Cómo
puede
usted
estar
perdido?»
Así
pues,
usted
no
está
perdido
nunca.
Entonces,
¿por
qué
hacer
algo
para
encontrarse
a
usted
mismo?
Siempre
es
por
algo
que
no
es
(por
algo
que
no
existe),
por
lo
que
usted
debe
hacer
algo.
Por
eso
que
es
siempre
(por
eso
que
siempre
está
aquí),
no
hay
que
hacer
nada.
La
filosofía
es
así.
Es
muy
fácil
y
muy
difícil
al
mismo
tiempo,
debido
a
que
usted
no
puede
aceptarlo.
Si
usted
hace
algo,
está
en
la
esclavitud.
Si
no
hace
nada,
es
libre.
«Aunque
estoy
haciendo,
no
estoy
haciendo».
Esto
es
el
verdadero
samadhi.
«Sama»
significa
«como
yo
soy»
y
«dhi»
significa
«antes».
Usted
es
Eso,
pero
persiste
en
decir,
«yo
soy
el
hacedor».
Esta
ignorancia
sólo
puede
ser
vencida
por
la
comprensión.
Olvide
todo,
porque
no
existe
nada.
De
esta
manera,
todo
desaparece,
no
queda
nada.
Es
exactamente
como
cuando
despierta
de
un
sueño
y
dice,
«yo
no
he
hecho
nada».
Comprenda
que
todo
lo
que
ve
y
percibe
es
sólo
un
sueño.
Del
sueño
profundo
brota
un
pensamiento
y
aparece
el
sueño.
Usted
siente
como
si
estuviera
actuando
en
el
sueño,
pero,
de
hecho,
no
está
haciendo
nada.
Si
en
el
estado
de
vigilia
comprende
que
«aunque
hago
algo,
no
hago
nada»,
usted
es
la
realidad
en
ese
momento.
Ése
es
el
truco
de
la
comprensión.
Si
piensa
que
es
el
hacedor,
está
perdido,
pues
cree
que
la
ilusión
es
verdadera.
Pregunta:
Escucharle
a
usted,
¿es
hacer
algo,
o
no
hacer
nada?
Maharaj:
Usted
no
está
haciendo
nada
porque
todo
es
ilusión.
Escuchar
es
ilusión
y
lo
que
yo
digo
es
también
ilusión.
Pero
eso
para
quien
hablo,
eso
es
verdadero.
Hablar
es
también
ilusión.
Yo
puedo
decirle
que
lo
que
digo
es
una
mentira,
pero
eso
sobre
lo
que
hablo,
la
realidad,
es
verdadero.
Las
palabras
son
falsas
porque
no
pueden
alcanzar
la
realidad.
Pero,
las
necesitamos
para
comprender.
La
dirección
escrita
en
el
papel
no
tiene
ninguna
realidad.
Sólo
el
lugar
designado
es
verdadero,
y
cuando
usted
llega
a
él,
la
dirección
ya
no
tiene
ninguna
utilidad.
Las
palabras
desaparecen.
Sólo
el
significado
permanece.
Los
escalones
de
la
escalera
ya
no
existen
cuando
usted
entra
en
la
habitación.
De
esa
manera,
las
palabras
se
dicen
para
comprender
la
realidad,
pero,
en
sí
mismas,
son
falsas.
Cuando
usted
ve
a
la
persona
que
estaba
buscando,
la
dirección
ya
no
tiene
ninguna
utilidad.
Puesto
que
todo
es
ilusión,
yo
también
soy
ilusión.
Yo
no
puedo
ser
una
excepción
a
eso.
La
persona
que
habla
y
la
persona
que
escucha
son
ambos
ilusión,
pero
la
realidad
es.
Usted
y
yo
no
existen.
Es
una
pregunta
muy
buena.
Comprenda
que
las
palabras
pueden
darle
una
cierta
comprensión
de
la
realidad,
pero
entonces
debe
experimentarla
usted
mismo.
El
Maestro
le
enseña
hasta
un
cierto
punto.
Más
allá
de
ese
punto,
debe
comprender
usted
mismo.
Entonces
ya
no
hay
dualidad.
Hay
sólo
unidad.
Así
pues,
¿quién
puede
comprender
a
quién?
¿Puede
usted
tener
la
experiencia
de
usted
mismo?
Así
pues,
el
Maestro
y
el
aspirante
son
ambos
ilusión,
como
los
«héroes
de
las
películas».
Sólo
la
pantalla
es
verdadera.
Si
la
heroína
quisiera
conocerse
a
sí
misma,
debería
desaparecer
y
sólo
quedaría
la
pantalla.
Si
lo
que
yo
digo
y
lo
que
usted
escucha
son
ilusión,
¿qué
queda
entonces?
Sólo
la
realidad
final
es.
Si
la
comprensión
le
penetra,
esto
es
la
verdad.
Pero,
de
hecho,
en
la
realidad
no
hay
ni
verdad
ni
ignorancia;
no
hay
nada.
La
realidad
es
siempre
la
realidad.
Esto
es
la
magia
y
el
milagro
del
mundo.
Aunque
todo
parece
ser,
nada
es.
Es
exactamente
como
un
truco
de
cartas.
Lo
que
usted
ve
no
existe,
pero,
para
deshacerse
de
la
ilusión,
es
necesario
el
truco
de
la
comprensión.
¿Cómo
puede
ser
real
algo
que
no
existe?
Es
con
el
truco
de
la
comprensión
como
usted
se
deshará
de
ello.
Muchas
gentes
hablan
de
sus
experiencias,
pero
lo
que
puede
ser
experimentado
es
sólo
ilusión.
Así
pues,
¿qué
hacer?
Tan
pronto
como
hay
una
experiencia,
aparece
el
trío:
el
experimentador,
el
objeto
experimentado
y
la
experiencia.
Pero
la
realidad
es
sólo
unidad.
En
la
realidad
no
hay
ningún
mundo,
aunque
aparezca
el
mundo.
Experimentar
la
unidad
es
siempre
ilusión.
Si
usted
dice,
«yo
he
experimentado
la
unidad»,
eso
es
falso
porque
la
unidad
no
puede
ser
experimentada.
Olvide
todo
eso
y
la
realidad
es.
Usted
sólo
tiene
una
idea
de
la
realidad
hecha
de
palabras
y
enseñanzas.
El
que
es
la
realidad
no
necesita
una
dirección.
Así
pues,
todo
es
falso
y
la
ilusión
se
ve
sobre
la
realidad.
Si
usted
se
queda
en
la
escalera,
¿cómo
puede
entrar
en
la
habitación?
Olvide
la
escalera.
La
habitación
está
aquí.
Debido
a
la
ignorancia
usted
dice,
«yo
hago
algo».
La
realidad
está
en
no
hacer
nada.
Alcanzar
la
realidad
no
requiere
nada,
debido
a
que
la
realidad
está
siempre
aquí.
Simplemente,
deshágase
de
la
ilusión
del
«hacer»
que
está
impresa
en
su
mente.
La
mente
no
acepta
esto,
porque
no
quiere
morir.
A
la
mente,
por
naturaleza,
le
agrada
pensar,
y
cree
que
ella
es
el
«hacedor».
Todo
lo
que
le
agrada
y
lo
que
no
le
agrada,
todos
sus
hábitos,
desaparecen
cuando
usted
comprende,
debido
a
que
son
nada.
Pregunta:
Maharaj,
si
todo
es
ilusión,
¿por
qué
estamos
aquí?
¿Por
qué
no
podemos
permanecer
en
el
silencio
o
en
el
sueño
profundo?
Maharaj:
Usted
no
comprende
lo
que
es
el
sueño
profundo.
En
el
sueño
profundo,
no
hay
nada.
Es
cero.
¿Por
qué
está
usted
aquí?
Para
comprender.
Deje
que
todo
acontezca,
pero
sepa
que
es
nada.
Debido
a
la
ignorancia,
usted
va
a
cero
en
el
sueño
profundo;
pero
aquí,
en
el
estado
de
vigilia,
usted
debe
ir
primero
a
este
punto
cero
y
después
ir
más
allá
de
esta
nada,
pues
la
realidad
es
más
allá
de
eso.
Vaya
más
allá
del
punto
cero
y
la
realidad
es.
Usted
está
aquí
para
comprender
que,
aunque
yo
estoy
haciendo,
no
estoy
haciendo.
Eso
es
lo
que
estoy
diciendo.
No
hay
ni
«yo»
ni
«soy»,
sólo
hay
realidad.
Todo
lo
que
veo
y
percibo
es
nada,
incluso
en
este
momento
mismo.
En
el
sueño
profundo
usted
no
puede
comprender
que
el
estado
de
vigilia
es
sólo
un
sueño.
Todas
las
gentes
están
en
la
ignorancia.
Nacen
en
la
ignorancia,
viven
en
la
ignorancia
y
mueren
en
la
ignorancia.
Usted
está
aquí
para
salir
de
su
círculo
de
ignorancia.
En
el
sueño
profundo,
usted
olvida
todo.
Aquí,
olvidar
es
recordar
y
recordar
es
olvidar.
Ése
es
el
truco.
Recordar
es
olvidar,
olvidar
es
recordar.
No
trate
de
encontrar
la
realidad,
de
recordarla,
pues
ella
está
siempre
aquí.
Tan
pronto
como
recuerda,
usted
está
perdido,
pues
está
viendo
algo
diferente
de
la
realidad.
Usted
hace
de
ella
un
objeto.
Estos
dos
estados
de
vigilia
y
de
sueño
con
sueños
parecen
diferentes,
pero
son
lo
mismo.
La
realidad
no
es
un
estado,
es
sin
estado.
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