AtivarnAshram

Más enseñanzas  | Biblioteca  | Boletín Contactar Enlaces Ignitus Ediciones
Dedicado a Bhagavan Sri Ramana Maharshi

 

Enseñanzas con
Michael James - 6

Cuando Sri Ramana dice, «Si investigamos [así] “¿quién soy yo?”, [nuestra] mente vuelve a su lugar de nacimiento», ¿qué significa él exactamente al decir que nuestra «mente vuelve a su lugar de nacimiento»? En este contexto, el término «lugar de nacimiento» denota la fuente de la que nuestra mente ha emergido, que es nuestra consciencia fundamental de nuestro propio ser, «yo soy». Puesto que nuestra mente surge o deja su lugar de nacimiento aparentemente solo prestando atención a los pensamientos —que ella crea por su poder de imaginación, pero que imagina ser otros que ella misma— ella vuelve a su lugar de nacimiento solo retirando su atención de todos sus pensamientos.

Sin embargo, si nosotros no solo vamos a volver a nuestro lugar de nacimiento, sino también a ser plenamente conscientes de ese «lugar» o estado natural de ser al que estamos así volviendo, no solo debemos retirar nuestra atención de todos nuestros pensamientos, sino que también debemos volverla hacia nosotros mismos, focalizándola agudamente en nuestra consciencia esencial de nuestro propio ser. Así pues, cuando Sri Ramana dice que nuestra «mente vuelve a su lugar de nacimiento», él significa que nuestra atención volverá hacia nuestra auto-consciencia natural, y así nuestra mente se sumergirá en esa consciencia perfectamente clara de nuestro propio ser.

De hecho, nuestra mente no es nada sino nuestro poder de atención. Cuando nosotros dirigimos nuestro poder de atención hacia los pensamientos y objetos, que imaginamos ser otros que nosotros mismos, surgimos como nuestra mente, dejando nuestro estado natural de mero ser. Pero cuando en lugar de ello dirigimos nuestro poder de atención hacia nosotros mismos, volvemos a nuestro estado natural de mero ser, y mientras mantenemos nuestra atención fijada en nosotros mismos, sin permitirle desviarse hacia nada más, permanecemos como nuestro mero ser —es decir, como nuestro propio sí mismo esencial. En otras palabras, nuestra atención mirando hacia fuera es nuestra mente, mientras que nuestra atención mirando hacia dentro o hacia «yo», es nuestro sí mismo real —nuestro propio ser auto-consciente simple y esencial.

Nuestro poder de atención, que es nuestro poder de consciencia o conocimiento, no es algo separado de nosotros. Es nosotros mismos —nuestro propio ser esencial y verdadero. En otras palabras, nosotros mismos somos el poder de atención o consciencia por el que todo es conocido.

Cuando hacemos mal uso de nuestro poder de consciencia imaginando que estamos conociendo cosas otras que nosotros mismos, devenimos aparentemente la consciencia individual separada y por lo tanto finita que llamamos «mente». Pero cuando no hacemos mal uso de nuestro poder de consciencia de esta manera, permanecemos como realmente somos siempre —como la consciencia verdadera de mero ser infinito y no-dual, «yo soy».

Cuando permanecemos así como nuestra consciencia verdadera de nuestro propio mero ser, nosotros nos experimentamos como «yo simplemente soy», pero cuando nos imaginamos ser una consciencia individual separada o «mente», nos experimentamos como «yo soy esto» o «yo soy eso» —«yo soy este cuerpo», «yo soy una persona», «yo soy fulano», «yo soy tal y tal», «yo estoy conociendo», «yo estoy haciendo», y así sucesivamente. Nuestra mente, y todo lo que conoce o experimenta, es por lo tanto solo una forma imaginariamente distorsionada y limitada de nuestra propia consciencia de ser no-dual natural, «yo soy», que es nuestro sí mismo verdadero.

Lo que nosotros llamamos «atención», es el poder que, como consciencia, tenemos para focalizarnos a nosotros mismos. Cuando focalizamos nuestra consciencia en sí misma, es decir, cuando nos focalizamos a nosotros mismos —a nuestro mero ser auto-consciente— experimentamos el conocimiento verdadero «yo solo soy». Pero cuando nos focalizamos, nosotros o nuestra consciencia, en algo otro que nuestro propio sí mismo esencial, experimentamos el conocimiento falso «yo estoy conociendo esta cosa otra que mí mismo».

Este focalizar nuestra consciencia en algo otro que nosotros mismos, es lo que nosotros llamamos «imaginación», debido a que toda otra cosa que nuestro propio ser auto-consciente esencial, «yo soy», es meramente un pensamiento o imagen que hemos formado en nuestra mente por nuestro poder de imaginación. Puesto que esta «imaginación», que es otro nombre para nuestra mente, hace que nos engañemos a nosotros mismos experimentando cosas que no existen verdaderamente, también es llamada maya, una palabra que significa «engaño» o «auto-engaño». Así pues, nuestra mente o nuestra atención que conoce objetos, es meramente un producto de nuestro propio poder de imaginación auto-engañosa, que es el uso distorsionado que hacemos de nuestro poder de consciencia cuando la usamos para imaginar que estamos experimentando algo otro que nosotros mismos.

Debido a que nuestra atención es la focalización de nuestro ser entero en algo, ella tiene un poder formidable. De hecho, es el único poder que existe verdaderamente, y es la fuente de la que surgen todas las demás formas de poder. De nuestra experiencia en el sueño con sueños, nosotros sabemos que al hacer un mal uso de nuestro poder de atención para imaginar y conocer otras cosas que nosotros mismos, podemos crear un mundo entero y engañarnos a nosotros mismos tomando erróneamente ese mundo por real. Puesto que sabemos que podemos crear un mundo aparentemente real por nuestro mero poder de imaginación en el sueño con sueños, no tenemos ninguna razón válida para suponer que el mundo que experimentamos ahora en este supuesto estado de vigilia sea otra cosa que una creación de nuestro mismo poder de imaginación.

Así pues, nuestra atención tiene el poder de crear un mundo que no existe verdaderamente, y en el proceso de hacerlo, nos engaña a que tomemos erróneamente ese mundo como real. Todo el poder que vemos en el mundo que imaginamos que está fuera de nosotros mismos, parece existir debido solo a nuestro poder de atención. Todo lo que experimentamos parece ser real debido solo a que le prestamos atención. Puesto que nuestra atención es tan poderosa, es un arma peligrosa que debemos usar cuidadosa y sabiamente.

La manera sabia de usar nuestro poder de atención es conocernos a nosotros mismos. Hasta que conozcamos la verdad de nosotros mismos, que conocemos todas las otras cosas, no podemos conocer la verdad de nada más. Para conocernos a nosotros mismos, debemos prestarnos atención a nosotros mismos —a nuestro propio ser auto-consciente esencial, «yo soy».

 

Última actualización: miércoles, 10 de septiembre de 2008
© 2003 - 2008  AtivarnAshram.com. All Rights Reserved