AtivarnAshram

Más enseñanzas  | Biblioteca  | Boletín Contactar Enlaces Ignitus Ediciones
Dedicado a Bhagavan Sri Ramana Maharshi

 

Enseñanzas con
Michael James - 3

Para que nosotros determinemos el medio por el que podemos descubrir quién o qué somos realmente, es necesario que obtengamos primero una comprensión teórica clara de qué somos y qué no somos. Podemos obtener una comprensión tal solo analizando cuidadosa y críticamente nuestra experiencia de nosotros mismos. Para que un análisis tal sea completo y minucioso, debemos considerar nuestra experiencia de nosotros mismos no solo en el presente estado de vigilia, sino también en cada uno de nuestros otros dos estados de consciencia, a saber, sueño con sueños y sueño profundo.

Esta aproximación es similar al método bien establecido de investigación adoptado en todas las ciencias objetivas. En esas ciencias, los investigadores consideran primero cuidadosamente todos los hechos ya conocidos sobre el tema de investigación para formular una hipótesis razonable que pueda explicar esos hechos, y después proceden a probar esa hipótesis por experimentos conducidos rigurosamente.

La hipótesis formulada por los científicos espirituales, o los sabios, como son llamados más comúnmente, es que nosotros no somos el cuerpo compuesto de materia inconsciente, ni la mente que consiste en pensamientos, sentimientos y percepciones, sino que somos la consciencia esencial subyacente por la que el cuerpo y la mente son ambos conocidos. Esta hipótesis ha sido probada y verificada independientemente por muchos sabios antes que nosotros, pero a diferencia de los descubrimientos de las ciencias objetivas, los hallazgos de esta ciencia espiritual no pueden ser demostrados objetivamente. Por lo tanto, para ser beneficiados verdaderamente por esta ciencia del auto-conocimiento, cada uno de nosotros tiene que probar y verificar esta hipótesis por sí mismo.

Para hacerlo, cada uno de nosotros debe experimentar para ver si la consciencia que experimentamos como «yo» puede permanecer o no sola sin nuestro cuerpo o mente. Si somos capaces de permanecer como consciencia en la ausencia de cualquier tipo de cuerpo o mente, nos probaremos a nosotros mismos que no somos ninguno de esos dos objetos conocidos por nosotros.

Para permanecer como nuestra mera consciencia «yo soy», sin ninguna consciencia de nuestro cuerpo o mente, es necesario que conozcamos nuestra consciencia en su forma pura, exenta de todo contenido —exenta de todo objeto de conocimiento. Estamos tan acostumbrados a identificar nuestra consciencia «yo soy» con nuestro cuerpo y mente que inicialmente puede parecernos difícil distinguir entre nuestra consciencia y estos objetos conocidos por ella. Debido a esta identificación de nuestra consciencia con sus objetos o contenidos, nuestro conocimiento de ella parecer estar oscurecido y sin claridad. Por lo tanto, para distinguir entre nuestra consciencia y sus objetos, debemos obtener un conocimiento claro de ella como realmente es.

Tanto si somos un científico o solo una persona ordinaria, cuando buscamos obtener conocimiento sobre algo, el instrumento primario y esencial que usamos es nuestro poder de atención. Sin prestar atención a algo, no podemos conocerlo.

En sus experimentos, los científicos a menudo usan ayudas mecánicas para observar cosas que no pueden percibir directamente a través de sus cinco sentidos, pero, sin embargo, es solo a través de sus cinco sentidos como son capaces de leer e interpretar la información proporcionada por esas ayudas mecánicas. Es solo por medio de uno o más de nuestros cinco sentidos como podemos obtener conocimiento sobre algo en el mundo externo.

No obstante, aunque nuestros cinco sentidos nos proporcionen información sobre el mundo externo, nosotros solo podemos conocer esa información prestándole atención. Si no prestamos atención a la información proporcionada por nuestros sentidos, podemos no ver algo que tiene lugar justo frente a nuestros ojos, o no escuchar una conversación entre dos personas sentadas justo a nuestro lado. Por lo tanto, todo conocimiento es obtenido finalmente solo por medio de nuestro poder de atención.

Puesto que nuestra consciencia no es un objeto, no puede ser observada por medio de ninguna ayuda mecánica, ni tampoco puede ser observada por medio de ninguno de nuestros cinco sentidos. El único instrumento por el que podemos observar y conocer nuestra consciencia es nuestro propio poder de atención, sin ayuda de nada más. Puesto que nosotros somos consciencia, y puesto que nuestra consciencia se conoce a sí misma sin ningún tipo de ayuda, todo lo que necesitamos hacer para obtener un conocimiento claro de nuestra consciencia como realmente es, es retirar nuestra atención de todos los objetos conocidos por nuestra consciencia y concentrarla solo en nuestra consciencia misma.

Puesto que nuestro poder de atención es nuestro poder de conocimiento o consciencia, que somos libres de dirigir hacia lo que quiera que deseemos conocer, concentrar nuestra atención en nuestra propia consciencia significa concentrar nuestra atención en sí misma, o concentrar nuestra consciencia en sí misma. Puesto que nosotros experimentamos nuestra consciencia o poder de conocer como «yo», como nuestro propio sí mismo esencial, prestarle atención no es una forma de atención objetiva, sino que es una atención puramente subjetiva —una auto-atención perfectamente no-dual, una atención a nuestro propio sí mismo esencial o «yo».

Solo prestando así atención a nuestra propia consciencia esencial, que nosotros experimentamos como «yo», seremos capaces de distinguir entre esta consciencia y todos los objetos conocidos por ella, incluyendo el cuerpo y la mente que ahora tomamos erróneamente como «yo». Prestando así atención a nuestra consciencia y distinguiéndola con ello de sus contenidos, nosotros podemos experimentar y conocer con certeza si podemos permanecer o no como mera consciencia, enteramente separados de nuestro cuerpo, nuestra mente y todos sus pensamientos, sentimientos y percepciones. Si somos capaces de hacerlo, nos probaremos a nosotros mismos que en esencia somos solo consciencia, y que no somos ni el cuerpo ni la mente que ahora tomamos erróneamente como «yo».

 

Última actualización: miércoles, 10 de septiembre de 2008
© 2003 - 2008  AtivarnAshram.com. All Rights Reserved