AtivarnAshram

Más enseñanzas  | Biblioteca  | Boletín Contactar Enlaces Ignitus Ediciones
Dedicado a Bhagavan Sri Ramana Maharshi

 

 

 

 

Magna Mater

 

 

 

 

 

 

Cierre los ojos...˜

 

 

¿Quién es realmente su Madre?

 

La santa...˜ la inmaculada...˜ la siempre virgen...˜ la madre absolutamente estéril del hijo que jamás ha nacido...˜ la negra...˜ la obscura...˜ la bienaventurada...˜ la sombra absolutamente serena...˜ absolutamente calma...˜ absolutamente bondadosa...˜ absolutamente acogedora...˜ La beatífica ignorancia absolutamente insondable...˜ absolutamente nueva...˜ absolutamente eterna...˜ ¿Nunca se ha preguntado usted...˜ conocimiento «parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ quién es realmente su madre...?˜ El regazo permanente que le acoge a usted en todo instante...˜ el pecho inagotable que le amamanta a usted incesantemente...˜ el cuidado amoroso que le refugia a usted sin desmayo...˜ ¿Nunca se ha preguntado usted...˜ sensación «parece enteramente como si yo estuviera siendo...»˜ quién es realmente su madre...?˜

 

 

La luz «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...»

 

El Evangelio de Juan dice: «La luz luce en las tinieblas...˜ pero las tinieblas no la comprenden...˜»

¿Qué otra luz está luciendo en las tinieblas que esta saboreación «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜? Esas tinieblas...˜ esa santa ignorancia...˜ esa inmaculada oscuridad...˜ esa virgen eterna...˜ ¿es ella realmente la madre de esta luz...?˜ ¿está ella realmente conteniendo esta luz...?˜ Su regazo...˜ ¿está ella realmente deviniendo iluminada por esta luz...?˜ ¿Puede ella realmente ser iluminada por esta luz...?˜ Esta madre absolutamente estéril...˜ ella es acusada en la escritura de no comprender a su hijo...˜ ¿Puede ella realmente comprender esa luz...˜ conocer esa luz...?˜ Ella ha sido hecha tenebrosa...˜ obscura...˜ negra...˜ insondable...˜ incognoscible...˜ sólo en el instante en que la luz luce...˜ Antes de ser la matriz incombustible de este fuego «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ antes de ser las tinieblas absolutamente impenetrables en cuyo seno luce titilante esta luz «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ esta tiniebla...˜ ¿era ella tenebrosa...?˜ esta oscuridad...˜ ¿era ella obscura...?˜ esta ignorancia...˜ ¿era ella ignorante...?˜ esta madre de todo...˜ ¿era ella madre...?˜

Nadie medita siguiendo estas líneas...˜ Las tinieblas...˜ la oscuridad...˜ el silencio...˜ la ignorancia...˜ lo que quiera que estas palabras nombran...˜ ello es totalidad absolutamente acogedora...˜ la verdadera casa...˜ el verdadero hogar...˜ la verdadera madre...˜ Virgen absoluta...˜ jamás tocada...˜ eternamente presente en la meditación del Sabio...˜ El Sabio no le tiene miedo...˜ Como un niño a su madre...˜ él se abandona confiadamente a ella...˜

 

 

Inmaculada oscuridad

 

Su luz...˜ esa sensación «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ ¿en qué otra parte está luciendo excepto dentro de usted mismo...?˜ Si esta luz «parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ no está presente...˜ ¿hay realmente para usted alguna parte...?˜ ¿No es verdad entonces que la parte donde está siendo sentida la sensación «parece enteramente como que yo estuviera siendo...» es en realidad la gran parte...˜ la parte de todas las partes...˜ el lugar de todos los lugares...˜ el tiempo de todos los tiempos...?˜ Presencie usted entonces con su luz «parece enteramente como que yo estuviera siendo...» esa gran parte donde ella está luciendo...˜ donde esa sensación está siendo sentida...˜ Aparte de esta luz «parece enteramente como si yo estuviera siendo...» ¿qué más hay dentro de usted...?˜ ¿No es ello oscuridad...˜ negritud...˜ insondabilidad...˜ ilimitación...˜ aespacialidad...˜ atemporalidad...?˜ ¿No es ello ausencia absoluta de todo objeto...˜ vacío soberano...˜ transparencia absolutamente limpia...˜ pura...˜ virgen...˜ cristalina...˜ inviolable...˜ inaproximable...˜ intocable...?˜ ¿No está usted sintiendo que a pesar de todas estas cualidades tan aparentemente poco atractivas y acogedoras...˜ lo que usted está presenciando es inmensamente atractivo...˜ acogedor...˜ integralmente bondadoso...˜ indivisiblemente bello...˜ incomprensiblemente más usted mismo que su propio estarlo presenciando...?˜ Presenciando la inmensidad vacía de su interior...˜ usted...˜ sensación «parece enteramente como si yo estuviera siendo...»˜ ¿no está usted sintiéndose realmente como si usted fuera enteramente un niño ignorante al cuidado amoroso del regazo de su madre...?˜ ¿Necesita usted verdaderamente saber algo de ella...˜ comprenderla...˜ ¿Encuentra usted en usted el más mínimo rastro de desconfianza...˜ de miedo...˜ de temor hacia ella...?˜ ¿Puede usted concebir el más mínimo mal proveniente de ella...?˜ Si usted quiere verdaderamente paz profunda...˜ ¿acaso no la está presenciando ahora...?˜ Si usted quiere llamar amor a algo...˜ lo que usted está sintiendo ahora...˜ ¿cómo lo llamaría usted...?˜

Lo que usted está presenciando ahora...˜ ¿hay algún momento en que usted no lo presencie...?˜ ¿Tal vez cuando usted es ello...?˜

 

 

La aparición de ti misma como luz te ha hecho a ti misma negra

 

¡Qué pocos te conocen...˜ indescriptible intimidad...˜ paz soberana...!˜ ellos no han mirado bien...˜ pero el que te conoce te ve en todo...˜ tú eres el alimento...˜ tú eres este cuerpo y esta mente y esta luz de la mente...˜ tú eres su comienzo y su fin...˜ pero para ti no hay comienzo ni fin...˜ Durante un momento...˜ el niño se ha creído extraviado...˜ ha llorado su imaginaria orfandad...˜ ha preguntado el cómo y el por qué...˜ se ha creído solo en medio de un yermo hostil...˜ Oh madre...˜ todo ello es tu juego...˜ tú te has complacido en jugar un poco al escondite...˜ has aparecido con multitud de disfraces...˜ unos atractivos y otros repulsivos...˜ unos deseables y otros indeseables...˜ oh madre...˜ tú has aparecido con el disfraz de la vida...˜ y tú misma te has hecho odiosa con el disfraz de la muerte...˜ quien no te reconoce no sabe que es en ti solamente donde acaba el juego cuando acaba...˜

Si el niño fuera otro que tú...˜ habría nacido realmente...˜ pero sólo ha nacido su extravío de ti...˜ Cuando él comprende...˜ toda su zozobra acaba...˜ ¡Qué desesperación madre...˜ qué desesperación no reconocerte...!˜

La aparición de ti misma como luz te ha hecho a ti misma negra...˜ oscuridad...˜ tiniebla...˜ la aparición de ti misma como espacio te ha hecho a ti misma vacía...˜ abismal...˜ la aparición de ti misma como vida te ha hecho a ti misma muerte...˜ ¡Qué desesperación madre...˜ qué desesperación no reconocerte...!˜ ¡Tú eres mucho más...˜ infinitamente más que luz y tinieblas...˜ que espacio y vacío...˜ que tiempo y eternidad...˜ que vida y muerte...!˜ Estas palabras...˜ lo que estas palabras nombran...˜ es sólo un instante de tu juego...˜ ¡Qué desesperación madre...˜ qué desesperación no reconocerte...!˜

 

 

Tan constantemente presente

 

La escritura le da el nombre de mula-maya...˜ la obscura...˜ la negra...˜ la absolutamente virgen y jamás intocada...˜ la inagotable...˜ la envoltura de felicidad inextinguible...˜ la matadora de la muerte...˜ la jamás nacida...˜ lo que es antes de que todo comienzo sea...˜ lo que es cuando todo ha terminado...˜ La paz absolutamente imperturbable...˜ el refugio absolutamente inexpugnable...˜ La total ausencia de conocimiento en cuyo seno infinito brota incomprensiblemente este conocimiento «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ ¿Dónde está la evidencia de lo que estas palabras nombran...?˜ Ella es tan ordinaria...˜ tan constantemente presente que tal vez usted no ha reparado en ella...˜ Ella es tan carente de todo artificio que usted no comprende debido a que ella no puede ser comprendida excepto como la ausencia absoluta que está alimentando su presencia efímera...˜

 

 

No hay ninguna otra saciación

 

La escritura habla muy poco de la madre de Dios...˜ Ella es elusiva...˜ obscura...˜ negra...˜ Ella es el trasfondo de todo el drama...˜

Yo amo hablar de ella...˜ dejar que mi lengua se extasíe en el canto de su alabanza...˜ Es absolutamente insondable este gozo...˜ Negra de negras...˜ Oscuridad de oscuridades...˜ Ausencia de ausencias...˜ La luz de este conocimiento «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...» se ha vuelto hacia su madre...˜ y ella...˜ complacida...˜ ha mostrado su indivisible belleza...˜ su ilimitada acogida...˜ Ella y el Parabrahman son uno...˜ y este conocimiento «Parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ esta pequeña luz que titila envuelta totalmente en la insondable infinitud de su amable oscuridad maternal...˜ no es distinto de ella...˜ está hecho totalmente de ella...˜ es realmente ella...˜ ¿Es tan raro entonces que lo que es igual quiera retornar a su verdadera identidad...?˜

No hay ninguna otra saciación que esta saciación entera...˜ total...˜ todo el que bebe de otro agua volverá a tener sed...˜ pero el que bebe de este agua infinita...˜ su sed es aplacada infinitamente...˜ Sed y agua devienen uno...˜ La sed «parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ deviene completamente olvidada en el agua de su saciación ilimitada...˜ La luz «parece enteramente como que yo estuviera siendo...»˜ cuando presencia la oceanidad insondable que la alimenta...˜ se olvida completamente de sí misma...˜ Su fusión...˜ su pérdida...˜ su amor entonces no conoce límites...˜ «Yo soy en realidad este océano...˜ se dice...˜ Su negritud...˜ ¡cuán equivocado estaba yo...!˜ ¡Por fin de vuelta a casa...!˜»

 

 

Abandonar tu seno felizmente es imposible

 

Son raros los que te conocen...˜ oh insondable munificencia...˜ esplendorosa negritud abrumadoramente acogedora...˜ Pero el que te conoce...˜ todas sus inquietudes quedan serenadas...˜ todas sus preguntas quedan respondidas...˜ todos sus porqués quedan resueltos...˜ Oh insondable belleza...˜ oh madre...˜ tú me has mostrado cómo tú misma te has hecho todo...˜ El niño no pregunta nada a su madre...˜ No hay ningún porqué o cómo para el niño...˜ Estando con su madre...˜ acogido a su seno protector...˜ en él no asoma ni el más mínimo rastro de inquietud...˜ ni el más mínimo rastro de duda...˜ Estando con su madre...˜ su tranquilidad es una tranquilidad perfecta...˜ su olvido de sí mismo es un olvido eterno.

Oh madre...˜ tú te has convertido en lo amargo y lo dulce...˜ en los días y las noches...˜ en la vigilia y el sueño...˜ Amigos y enemigos son tu expresión...˜ Gurú y discípulo son tu juego...˜ Oh madre...˜ este nacimiento es tu expresión...˜ este estado conocimiento es tu luz...˜ Oh madre...˜ son raros los que te conocen...˜ pero el que te conoce...˜ ¿qué otro conocimiento más puede él ya desear...?˜ tú te has convertido en todo...˜ Si hay serenidad...˜ tú eres esa serenidad...˜ si hay inquietud...˜ tú eres esa inquietud...˜ si hay conocimiento...˜ tú eres ese conocimiento...˜ si hay olvido tú eres ese olvido...˜

¡Qué gran ventura...˜ yo he mirado al interior de mi cuerpo...˜ al interior de mi mente...˜ al interior de la luz que ilumina mi cuerpo y mi mente...˜ y ¿qué he encontrado...?˜ oh madre...˜ es pasmoso lo que yo he encontrado...˜ negritud...˜ absoluta ausencia...˜ paz insondable...˜ belleza indescriptible...˜ ilimitada acogida...˜ nada...˜ absolutamente nada que preguntar...˜ ni el más mínimo rastro de inquietud...˜ oh madre...˜ que yo viva o muera...˜ es en tu insondable permanencia donde yo reposo siempre...˜ yo jamás he salido de tu seno...˜

 

 

Tú te has convertido en todo

 

Oh madre...˜ ahora eres perfectamente tú misma...˜ insondablemente obscura...˜ la hornacina eterna de esta luz efímera...˜ ¡Cuán pasmosa...˜ cuán acogedora...!˜ Toda la comprensión brota serenamente de ti como un río de alimento...˜ Tú te has convertido en todo...˜ y yo no lo sabía...˜ Tú te has convertido en la angustia misma de sentirte ausente...˜ tú te has convertido en la búsqueda de ti misma alimentada y sostenida por el fuego de ti misma...˜ y tú te has convertido en la meta...˜ Oh madre...˜ tú te has convertido en el buscador...˜ en la vía...˜ y en la meta...˜ todo es tu juego de madre con tu niño...˜ Oh madre...˜ tú te has convertido en el niño mismo...˜ él cree ser otro que tú...˜ pero tú estás segura de tu juego...˜ sean cuales sean los actos que el niño cree suyos...˜ si ellos son buenos la recompensa eres tú...˜ si ellos son malos la recompensa eres tú...˜

Oh madre...˜ tú te has convertido en mis actos de obediencia y de desobediencia...˜ Oh madre...˜ tú te has convertido en mi orgullo por mis pretendidos actos de obediencia y en mi remordimiento por mis pretendidos actos de desobediencia...˜ Oh madre...˜ tú te has convertido en el discípulo y el gurú...˜ tú te has convertido en el discípulo del gurú...˜ tú te has convertido en el discurso reactivo de mí mismo a las palabras del gurú...˜ Oh madre...˜ tú te has convertido en esta comprensión...˜ ¡Qué insondable misterio...˜ qué enigma indescifrable...!˜ Mejor yo lo abandono todo completamente en ofrenda a tus pies...˜ y reposo en total olvido de mí mismo en tu regazo jamás ausente...˜

Oh madre...˜ ahora eres perfectamente tú misma...˜ Negra negra de las negras...˜ Quien no te conoce negra...˜ quien no descubre tu negrura impenetrable...˜ inviolable...˜ en el fondo de su corazón...˜ detrás de la luz aparente de todos sus actos...˜ ese...˜ su orfandad no conocerá descanso...˜ su angustia no conocerá el reposo...˜ su ser aparente mismo no conocerá la paz...˜

 

 

Ofrenda a los pies de tu insondable presencia negra

 

¡Oh madre...˜ quien no lo sabe...˜ quien no te conoce...˜ qué gran desesperación cuando yo creía que no te conocía...!˜ Para mí había píos e impíos...˜ ignorantes y sabios...˜ buenos y malos...˜ dioses y demonios...˜ condenados y salvados...˜ Yo tenía amigos y enemigos...˜ amados y detestados...˜ yo tenía devoción...˜ fe...˜ voluntad de buscar la verdad y gurús imaginarios...˜ Yo tenía una ignorancia aparente...˜ muchos conocimientos aprendidos...˜ una gran vanidad de ser alguien particular que debía ser tratado muy particularmente...˜ yo creía tener cuenta en el banco de dios...˜ y tener cuenta en el banco de dios debía tener sus privilegios...˜ ¡Oh madre...˜ quien no lo sabe...˜ quien no te conoce...˜ qué gran desesperación cuando yo creía que no te conocía...!˜

Oh madre...˜ ante la evidencia pasmosa de tu indescriptible belleza...˜ yo he querido exponerte las espinas que me dolían en el fondo de mi corazón...˜ Yo he querido exponértelas...˜ pero ellas no han resistido el contacto de tu pureza...˜ Oh madre...˜ no hay impureza...˜ no hay suciedad que expuesta a tu mirada no se cambie instantáneamente en ti...˜ La única suciedad...˜ la única impureza es que yo creía que mis actos eran míos...˜ que mi suciedad era mía...˜ que mi impureza era mía...˜ Oh madre...˜ este deseo profundo de ser escuchado...˜ de ser creído...˜ lo he expuesto a tu mirada...˜ lo he sometido como ofrenda a los pies de tu insondable presencia negra...˜ Instantáneamente he comprendido que tú te has convertido en este deseo...˜ instantáneamente he comprendido que no hay ningún límite a tus prodigiosas transformaciones...˜ Lo que parecía impuro...˜ individual...˜ lo que parecía mío...˜ es sólo una forma más de la belleza absolutamente pura de tu rostro...˜ Si yo soy totalmente inocente...˜ ¿qué decir de ti...˜ madre...?˜ Absolutamente impenetrable...˜ no hay ninguna otra respuesta proveniente de ti que tu pasmosa presencia muda...˜ virgen...˜ pura...˜

 

 

La vida y la muerte son sólo un instante iridiscente en la profunda paz de tu negrura eterna

 

La vida y la muerte...˜ son sólo un instante iridiscente en la profunda paz de tu negrura eterna...˜ Quien te ama negra...˜ profunda...˜ serena...˜ absolutamente pacífica...˜ tú misma te has convertido en ese amor de niño que ama la infinitud de tu no conocimiento porque quieres cesar de verte a ti misma peregrina en un océano de aflicciones...˜ Oh madre...˜ para ti no hay engaño...˜ para ti no hay consternada ilusión de haberte perdido sin saber en realidad que yo no te he perdido...˜ Oh madre...˜ tú te has convertido en la ignorancia de ti misma y has aparecido a ti misma negra...˜ absolutamente obscura...˜ absolutamente terrible...˜ Oh madre...˜ quien te ama negra...˜ profunda...˜ serena...˜ absolutamente pacífica...˜ este niño que eres tú misma...˜ olvidado de todas sus inquietudes...˜ luce espontáneo en el seno de tu insondable negritud...˜ Sin inquietud...˜ sin conocimiento alguno...˜ sin temor...˜ sin comprensión...˜ sin búsqueda de nada que no seas tú...˜ este niño que eres tú misma...˜ su luz dura un instante...˜ el instante en que presenciándote...˜ se abandona completamente a ti...˜ totalmente absorto en tu belleza inextinguible...˜ ¡Oh madre...˜ quien no te conoce...˜ qué pena tan grande...˜ qué orfandad tan miserable...!˜

 

 

Yo jamás he existido

 

Oh madre...˜ tú te has convertido a ti misma en la comprensión de que es imposible salir de tu seno...˜ Tu seno apacible se ha convertido en todo...˜ ¿a dónde iré yo fuera de él...?˜ Esta luz que luce titilante en la oscuridad...˜ oh madre...˜ tú eres esta luz y la oscuridad también...˜ ¡Qué amor tan perfecto...˜ qué encaje tan delicado...!˜ yo jamás he existido...˜ oh madre...˜ y sin embargo estoy presenciando el prodigio de tus infinitas transformaciones...˜ ¿Cómo voy yo a salir de tu seno si yo jamás he entrado...?˜ ¡Cuán asombroso...˜ cuán pasmoso...!˜ Qué terrible...˜ qué desgracia tan grande cuando yo creía que yo era...˜ Sin saberlo...˜ yo me hacía a mí mismo reo de innumerables culpas...˜ Qué espantoso el mundo...˜ cuánto crimen...˜ cuánta impureza...˜ no es raro que yo quiera salir de él...˜ no es raro que mi desconocimiento de ti te hiciera aparecer a mis ojos como el incomprensible y amenazante azar cuyo final es la espantosa muerte...˜ ¡No ser ya más...˜ qué odiosa perspectiva...!˜

Oh madre...˜ ¡qué amor tan perfecto...˜ qué encaje tan delicado...!˜ tú te habías convertido a ti misma en todas mis angustias...˜ y tú eras su sentidor también...˜ Oh madre...˜ tú te habías convertido a ti misma en todas mis ambiciones...˜ y tú eras su codiciador también...˜ Oh madre...˜ tú te habías convertido a ti misma en todos mis saberes...˜ y tú eras su sabedor también...˜ Oh madre...˜ tú te habías convertido a ti misma en toda mi experiencia...˜ y tú eras su experimentador también...˜ Sal...˜ sabor...˜ saboreación...˜ oh madre...˜ tú eres la totalidad de lo que yo creía que era mío...˜ de lo que yo mismo creía que yo era...˜

 

 

En ti muere la muerte

 

Oh madre...˜ esta comprensión...˜ este saber...˜ este conocimiento de ti...˜ eres tú misma quien lo está sabiendo...˜ ¿Para qué querría yo salir de tu seno...?˜ Con sólo conocerte...˜ ¿qué otro conocimiento se puede ya desear nunca más...?˜ Como el niño se duerme apaciblemente en la serenidad infinitamente acogedora del regazo materno...˜ así esta luz...˜ oh madre...˜ que eres tú misma...˜ abandona todo su saber y se abandona completamente a sí misma en la negritud insondablemente amable de tu presencia amada...˜ ¿Saber...?˜ ¿qué...?˜ ¿Ser...?˜ ¿qué...?˜ ¿Rebasar...?˜ ¿qué...?˜ ¿Comprender...?˜ ¿qué...?˜ ¿Vivir...?˜ ¿qué...?˜ Tú te has convertido a ti misma...˜ oh madre...˜ en todas estas preguntas...˜ Te has puesto el disfraz de ellas...˜ y has aparecido a ti misma como si realmente tú supieras...˜ como si realmente tú fueras...˜ como si realmente tú tuvieras que rebasarte a ti misma...˜ como si realmente tú comprendieras...˜ como si realmente tú estuvieras viviendo...˜ ¡Qué ilusión...˜ madre...˜ qué ilusión...!˜ Es un juego inocente para el niño inocente...˜ Cuando tú decides...˜ oh madre...˜ cierras sus ojos que son tuyos...˜ y entonces tú eres el galardón...˜ el premio del ganador y del perdedor...˜ ¡Qué amor tan perfecto...˜ qué encaje tan delicado...!˜ En ti muere la muerte...˜ oh madre...˜ ¡Qué pocos te conocen...˜ qué raro es el que confía en ti como un niño...!˜ ¿quién puede comprender por qué...?˜

 

 

Querer comprender es no conocerte

 

Oh madre...˜ tú misma te has convertido en este conocimiento de ti misma...˜ tú misma te has convertido en esta escritura...˜ en estas páginas...˜ Ellas hablan sólo de ti...˜ ¿Por qué iba yo a querer rebasarte...?˜ Con tu conocimiento de ti misma...˜ ¿qué puedo yo decir de mí mismo...?˜ ¿con cuál conocimiento...˜ o ser...˜ o vida mía propia cuento yo...?˜ ¡Qué pasmoso milagro que esto esté siendo comprendido...!˜ Tú te has convertido en este pasmoso milagro de esta comprensión de ti misma...˜ y sin embargo yo...˜ que no soy ni jamás he sido...˜ que no dispongo de conocimiento...˜ ni de ser...˜ ni de vida...˜ otros que tu conocimiento...˜ tu ser...˜ y tu vida...˜ durante un instante «parece enteramente como que yo estuviera siendo...˜ conociendo...˜ viviendo...»˜ ¿Cómo puede esto ser...?˜ Ni comprendo ni quiero comprender...˜ ello es absolutamente incomprensible...˜ Querer comprender es no conocerte...˜ oh madre...˜ Conocerte es sumergirse en la paz profunda...˜ en la insondable negritud acogedora donde muere la muerte...˜ ¿Quién queda entonces para ser...˜ para vivir...˜ para comprender qué...?˜

Oh madre...˜ abandonar tu seno felizmente es imposible...˜ no verte transformada en todo es el defecto de la luz miope...˜ pero tú eres madre siempre...˜ Los miedos y las esperanzas...˜ los terrores y los anhelos...˜ aquellos días...˜ felizmente...˜ se han consumido totalmente en tu visión...˜

 

 

Tú misma has hecho de ti misma este juego de madre y niño

 

Oh paz profunda...˜ oh insondable albergue...˜ El niño es completamente tuyo...˜ totalmente tú misma...˜ Dure lo que dure el juego...˜ él ya nunca más abandonará el nido...˜

Oh madre...˜ ¿Por qué hablar como si yo supiera...?˜ Tú misma has hecho de ti misma este juego de madre y niño...˜ ¿Qué importa realmente saber...˜ comprender...?˜ El niño quiere saber...˜ quiere comprender...˜ porque se siente solo...˜ extraviado de ti...˜ Oh madre...˜ te cree ausente...˜ y al creer su creencia de que está solo...˜ de que está extraviado...˜ su terror no conoce límites...˜ El estupor ciega sus ojos y entonces cree que no te ve...˜ «parece enteramente como si tú no hubieras estado aquí jamás...»˜

Mucho más que saber...˜ mucho más que comprender...˜ oh madre...˜ la insondable paz de tu contacto...˜ ¿qué más queda que saber...˜ qué más queda que comprender...?˜ Este amor perfecto...˜ este encaje delicado...˜ ¿cuánto va a durar que yo sepa...˜ que yo comprenda...?˜ Sólo hasta que te toco...˜ madre...˜ sólo hasta que te siento...˜ sólo hasta que te veo...˜ sólo hasta que te escucho...˜ la inmediatez de tu presencia...˜ calma totalmente mi corazón...˜ Oh madre...˜ tú eres verdaderamente paz profunda...˜ contagiosa...˜ olvido absoluto de que yo una vez fui o parecí ser...˜ ¿Cómo podría subsistir entonces mi aparente necesidad de saber...˜ de comprender...?˜ Mientras yo te buscaba...˜ parecía enteramente como que yo tenía que saber...˜ que comprender...˜ Parecía enteramente como que yo tenía que reconocer los signos de tu cercanía...˜ de tu proximidad...˜ Oh madre...˜ tú te has convertido en la aparente ausencia...˜ en la aparente proximidad...˜ en mí mismo que parecía enteramente como que te estaba buscando...˜ en mi búsqueda...˜ en mi saber...˜ en mi comprensión...˜ y en los signos de tu proximidad...˜ ¡Oh madre...˜ todo yo era en realidad ...!˜ ¡qué juego pasmoso...˜ qué disfraz tan inescrutable...!˜

 

 

Olvidarse completamente en ti

 

Oh madre...˜ ¿por qué hablar como si yo supiera...?˜ Tu proximidad...˜ toda mi comprensión se ve privada de palabras...˜ ¿cómo saber sin palabras...?˜ ¿cómo comprender sin palabras...?˜ Oh madre...˜ tu contacto...˜ ¿quién queda entonces para saber qué...˜ para comprender qué...?˜ El galardón es el mismo para todos...˜ pero a mí me corría prisa este amor perfecto ahora...˜ ¿Por qué esperar entonces...˜ y parecer enteramente como que yo estoy siendo...˜ cuando eres tú...˜ oh madre...˜ quien se ha convertido a sí misma en todo...?˜ Inútil preguntar por qué...˜ inútil querer comprender por qué...˜ Es más...˜ insondablemente más reposar completamente en ti que comprenderte...˜ Es más...˜ insondablemente más olvidarse completamente en ti que jugar al juego imposible de tu conocimiento...˜

 

 

El símbolo del niño entronizado en el regazo de su madre

 

Ha habido una recesión total hacia la espalda de mí mismo…˜ y ahora mi estado verificado como real…˜ su imagen es como esa prodigiosa imagen de la Virgen medieval…˜ sedente…˜ perfectamente hierática…˜ sin asomo de emoción alguna en su rostro ni en su gesto…˜ teniendo indescriptiblemente asentado en su regazo el Niño…˜ perfectamente hierático él también…˜ con una radiante alegría por todo gesto en su rostro…˜ sedente en el envolvente abrazo de su madre…˜ de espaldas a ella…˜ bajo su atenta mirada y cobijo…˜ Una montaña inmutable ambos…˜ una sedencia absoluta…˜ El niño no ve a la Madre…˜ el Niño está siempre de espaldas a la madre…˜ el Niño está siempre mirando al frente…˜ y jamás se da la vuelta…˜

Igualmente…˜ nuestra verdadera recesión al seno original…˜ es exactamente como estar viendo al Niño desde los ojos de la Madre…˜ Es siempre hacia nuestra espalda hacia donde nosotros debemos receder cuando recedemos…˜ Nosotros no podemos volvernos sobre nosotros mismos y ver con nuestros ojos lo que es nuestro Lecho original…˜ Si nosotros hacemos esto…˜ y es esto lo que hacemos cuando nosotros queremos vernos a nosotros mismos como si nosotros fuéramos otro que nosotros mismos…˜ todo lo que conseguimos es vernos enfrentados a nosotros mismos…˜ No hay frente a frente en el verdadero conocimiento de nosotros mismos…˜ Frente a frente es dualidad…˜ es mí mismo viendo a ese otro falso mí mismo que yo imagino que es mí mismo…˜ El verdadero conocimiento y verificación de nosotros mismos…˜ el verdadero viaje adentro de nosotros mismos…˜ es un movimiento simbólico en recesión siempre de espaldas a nosotros mismos y de frente a lo que experimentamos…˜ A medida que recedemos adentro de nosotros mismos…˜ la visión de lo que experimentamos crece…˜ los objetos de conocimiento van deviniendo cada vez más pequeños y alejados de nosotros…˜ El Niño en nosotros…˜ que es el Ojo en el Mundo…˜ la Puerta del Instante…˜ y el Toque de la “Substancia Nacimiento” a nosotros…˜ a medida que recede en nosotros de espaldas a su propio…˜ deviene una amplitud cada vez más grande…˜ hasta que la apertura a nosotros mismos coincide exactamente con el Grandísimo Mar de Mismidad detrás…˜ El Grandísimo Mar de Mismidad detrás es la Amantísima Madre Sedente en cuyo regazo reposa igualmente sedente el Niño…˜ Cuando la coincidencia sublime del Ojo con lo que ve por él tiene lugar…˜ entonces el Ojo ve sin ver lo que jamás ojo vio…˜ Madre e hijo son un Único…˜ Un Instante de Júbilo sin fin anuncia con grandísimo clamor nuestra salida del Cosmos…˜ y entonces vemos la totalidad de la existencia dentro de nosotros…˜ al tiempo que nos vemos a nosotros mismos envolviéndola por todas partes…˜

De vernos a nosotros mismos como el Niño contenido en el seno de la Madre…˜ nosotros pasamos a vernos como la Madre conteniendo en su seno al Niño…˜ Entonces nuestra recesión a nosotros mismos está terminada…˜

 

 

La madre sólo ve por los ojos de su hijo

 

Por más que nosotros miremos hacia delante buscándonos…˜ jamás nos encontraremos…˜ Es un dicho popular perfectamente verdadero que «La Madre sólo ve por los ojos de su Hijo»…˜ Su Hijo está sedente en su regazo…˜ mirando al mundo…˜ Su Hijo a Ella no la ve…˜ Sólo su confianza en la absoluta estabilidad de su apoyo es la visión que el Hijo tiene de la Madre…˜ Por ello él se acomoda…˜ se arrebuja…˜ y se entrega al cobijo y sostén materno…˜ sin ver…˜ por así decir “de espaldas a Ella”…˜ pero sabiendo innatamente que es Ella y sólo Ella…˜ La Madre amantísima…˜ la que está detrás de Él…˜ como un gran cobijo…˜ como un refugio absoluto…˜ Por ello…˜ nosotros jamás llegaremos a conocernos a nosotros mismos mirando hacia delante…˜ Es sólo recediendo sin ver…˜ de espaldas a nosotros mismos…˜ como nosotros llegamos finalmente a ese seno admirable que nunca hemos abandonado…˜

 

 

Significado profundo de la espalda del niño y la espalda de la madre

 

En el símbolo del Niño entronizado en el regazo de su Madre…˜ hay dos espaldas…˜ la del Niño apoyada sobre el pecho de la Madre…˜ y la de la Madre auto-apoyada y auto-sostenida en lo que aparentemente es vacío…˜ Ambas espaldas tienen un significado profundo…˜ ambas espaldas simbolizan cada una un inconocimiento…˜ cada vez más profundo en la recesión a uno mismo…˜ “Espalda” quiere decir “carente de visión”…˜ “espalda” es donde no hay ojo…˜ “espalda” es donde no hay conocimiento…˜ Las doctrinas Taoístas dicen…˜: “El Cielo cubre…˜ la Tierra soporta…˜ El Cielo tiene su delantera cubriendo a Tierra…˜ ¿Pero y su espalda?…˜ ¿A dónde da la espalda del Cielo?…˜ En el caso del Niño entronizado en el regazo de la Madre…˜ es la espalda de la Madre lo que es el equivalente de la espalda del Cielo…˜ ¿A dónde da la espalda de la Madre?…˜

La espalda del niño es el Paraíso del Inconocimiento cuando el Niño-Ojo-en-el-Mundo aún no había sido abierto…˜ Por ello…˜  el regocijo y júbilo máximo del Niño está en arrellanarse y sentirse plenamente en contacto con el Pecho de la Madre…˜ No hay ninguna necesidad de verla…˜ no hay ninguna necesidad de volverse para verla…˜ Todo lo que es necesario para receder a la Madre es la absoluta confianza de que ella está ahí…˜ de que ella es el Cielo…˜ antes de que el Niño-Ojo-en-el-mundo se abriera en nosotros…˜ No se puede receder de frente a ella…˜ hay que receder de espaldas…˜ hasta que uno siente la absoluta intimidad del contacto completo de su propia naturaleza en una identidad donde ya no hay Niño ni Madre…˜ sino un Único envolviendo en su visión la Totalidad de la existencia…˜ Entonces nosotros vemos salir la existencia entera de dentro de nosotros…˜ la vemos cobrar forma…˜ la vemos alejarse…˜ la vemos alejarse de nosotros…˜ la vemos menguar hasta que queda reducida a un solo punto sin dimensiones ni tiempo…˜ y entonces nos vemos a nosotros mismos sin vernos…˜ como el contenedor y envolvedor absoluto de todo…˜ incluido nosotros mismos como ahora nos vemos…˜ un instante de júbilo sin principio ni fin…˜

Nosotros…˜ que en nuestra recesión a nosotros mismos nos habíamos visto como una prodigiosa montaña en medio del océano de mismidad…˜ nos vemos ahora como el grandísimo Océano de mismidad…˜ y la montaña es sólo menos que un punto en su insondable grandeza…˜

Pero aún queda otra Espalda…˜ la espalda del grandísimo Océano de mismidad…˜ Ella es como la Espalda de la Señora en cuyo regazo está apoyada la espalda del Niño…˜ El Grandísimo Mar de Mismidad es la Señora…˜ la prodigiosa Montaña en su seno es el Niño-Ojo-en-el-Mundo…˜ El Niño ve siempre sólo de frente…˜ el Niño no ve su espalda…˜ su espalda está apoyada y sostenida y cobijada en el pecho de la Señora…˜ en el Ojo de la Señora…˜ Pero hay otra espalda…˜ la espalda de la Señora…˜

En nuestra recesión adentro de nosotros mismos…˜ nosotros no retrocedemos de nada…˜ nuestra inmutabilidad es absoluta…˜ El Niño-Ojo-en-el-Mundo no se mueve del regazo estable de su Madre…˜ Es más bien la visión la que crece…˜ hasta que ella se sabe a sí misma envolviendo la existencia entera por todas partes…˜ Entonces nosotros no estamos ya en la existencia…˜ sino que es la existencia entera la que es vista estar dentro de nosotros…˜ Esto es tocar nuestra propia espalda…˜ y es también descansar y reposar en el pecho de la Madre…˜ Nosotros sabemos entonces ser la Madre del Universo…˜ la Madre de la Existencia entera…˜ La existencia es sentida entonces estar dentro de nosotros…˜ pero nosotros mismos nos sabemos a nosotros mismos estar absolutamente fuera de la Existencia…˜ Ello siempre ha sido así…˜ pero nosotros no lo sabíamos…˜ nosotros no podíamos creerlo…˜ Ahora ya no necesitamos creerlo…˜ ahora nosotros lo sabemos…˜

Es el momento de descubrirnos como realmente somos…˜ y aunque esto no es lo último…˜ sin embargo, para nosotros no hay ya ni nacimiento ni muerte…˜ Es el momento del juego y del júbilo…˜ completamente serenados y pacificados en la identidad sublime de nuestra propia mismidad…˜

 

 

Última actualización: miércoles, 10 de septiembre de 2008
© 2003 - 2008  AtivarnAshram.com. All Rights Reserved