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Dedicado a Bhagavan Sri Ramana Maharshi

 

 

 

 

Lapis Cristo

 

 

 

      


 

 

Un Grial de Nectar

 

Con esta Luz de la sensación de ser…˜ con esta auto-reflexividad de la consciencia de ser…˜ nosotros sabemos que nosotros somos…˜ Esto es todo…˜ esto es toda la meditación que necesitamos…˜

 

Haced uso de la luz que os ilumina…˜ Haced uso de ella para sentiros y saberos SER…˜ La luz que nos ilumina es un Grial de Néctar…˜ es una Piedra Filosofal…˜ es la Puerta del Cielo…˜

 

 

 

Al que tiene se le dará

 

Cuando conocí a mi maestro…˜ mi lealtad ya era íntegramente lo que sería siempre…˜ No penséis que era un capricho de lector…˜ Verdaderamente mi estado era un estado de conmoción irresistiblemente atraído por la Belleza de mi propia posibilidad de liberarme…˜ Y aunque este estado de conmoción es ya la liberación misma…˜ yo estaba admitiendo la propuesta de que era necesaria una vía espiritual…˜ El hecho es que…˜ puesto que estaba admitiendo la propuesta de que era necesaria una vía espiritual…˜ por ello mismo la busqué…˜ Pero es menester que comprendáis que cuando se estaba emprendiendo buscar la vía…˜ yo ya había saboreado intensamente el sabor de mi propia naturaleza real…˜ Esto es lo que significan las palabras de Cristo…˜: “al que tiene se le dará”…˜

De manera que…˜ cuando conocí a mi maestro…˜ mi lealtad ya era incondicional…˜

 

 

Venid a mi los que esteis fatigados de sentir

 

Cuando sentimos como si conocernos a nosotros mismos fuera una cuestión de tiempo…˜ no parece que comprendamos que todo el conocimiento que cabe en el tiempo acabará con el tiempo…˜ No se trata de que aprendamos a llamarnos por un nombre o por otro…˜ se trata de que realmente estemos fatigados de sentir…˜ Cristo no dijo “venid a mí los que más conocimiento tenéis…˜ de manera que yo me de a vosotros”…˜ Lo que dijo Cristo es “venid a mí los que estáis fatigados de sentir…˜ y yo seré vuestro reposo”…˜

Comprenderse a uno mismo no está en que sepamos describir el proceso de esta alteración…˜ Comprenderse a uno mismo es verse cuando ningún conocimiento era…˜

 

 

El buen pastor

 

Sólo cuando uno comprende realmente quién es uno…˜ uno puede comprender por sí mismo la intensidad de este anhelo activo que es esencialmente el maestro…˜ Por ello…˜ la proposición debe ser como de boca a oído…˜ porque sólo la presencia a un maestro…˜ nos da la posibilidad real de un diagnóstico que es nuestro diagnóstico…˜ Sólo la presencia de uno al maestro espiritual real…˜ hace que brote de su visión de nuestra propia mismidad …˜ la proposición justa para el estado que es el nuestro en ese momento…˜ Para ser eficaz…˜ la proposición debe ser la proposición que nosotros tenemos que escuchar…˜

Cristo dice…˜ y dice bien…˜ que hay mayor regocijo por la recuperación de una oveja perdida…˜ que por las otras noventa y nueve que nunca han conocido la amargura del extravío…˜

Cristo dice de sí mismo que él es el buen pastor…˜ y dice también que el buen pastor ama a su rebaño…˜ Y que su amor es tanto más activo por la oveja perdida…˜ ¿Y qué es la oveja perdida?…˜ La oveja perdida es un símbolo de nuestro estado de olvido de quién somos…˜ El pastor y su rebaño es un símbolo del maestro propositor y de la contemplación de sí mismo en todos los corazones…˜

 

 

Estrecha y angosta es la vía

 

En el trabajo de desolvido de quién somos…˜ escuchando las proposiciones que aquí se escuchan…˜ y viéndonos unos a otros como nos vemos…˜ el ego-consejero en nosotros…˜ prosiguiendo en su labor de aislarnos en intimidad sólo con él…˜ no abandona tan fácilmente su asedio…˜ Se dice que la etapa más dura en la vía de la contemplación…˜ y verificación…˜ y saboreación de quién somos…˜ es precisamente la etapa final…˜ Cristo mismo lo dice en sus palabras…˜ “Estrecha y angosta es la vía que conduce a la auto-identificación suprema”…˜

 

 

YO SOY…˜ el que YO SOY

 

Una sola vez en el Evangelio…˜ Cristo se nombra a sí mismo en primera persona…˜: Es cuando dice de sí mismo…˜ “antes de que Abraham fuera…˜ YO SOY”…˜ Cristo se identifica así completamente al Dios de Moisés…˜ cuando se nombra a sí mismo igualmente “YO SOY…˜ el que YO SOY”…˜ ¿Comprendéis?…˜ El verdadero cristianismo…˜ el cristianismo esencial…˜ es la adoración en el corazón de este dios Puerta…˜ a saber…˜ nuestra propia consciencia de ser por la que nosotros mismos nos nombramos a nosotros mismos “YO SOY”…˜

 

 

Encontrad primero vuestro estado real…˜ y todo lo demás se os dará por añadidura

 

La cesación de toda nuestra inquietud no está en sentirnos crecer…˜ ¿Por qué es ello así?…˜ Ello es así porque para sentirnos crecer tenemos que habernos aceptado como pequeños…˜ ¿Cuán pequeños éramos nosotros…˜ en ese estado en que absolutamente nada otro que nosotros mismos era?…˜

Mirad…˜ hay estas palabras de Cristo…˜ “Encontrad primero lo que sois cuando absolutamente nada otro que vosotros mismos es…˜ encontrad primero vuestro estado real…˜ y todo lo demás se os dará por añadidura”…˜

¿Qué quieren decir estas palabras de Cristo?…˜ Quieren decir que es vano buscar la cesación de la inquietud en lo que es precisamente la fuente de la inquietud…˜ ¿Y cuál es la fuente de la inquietud…˜ de la zozobra y del sufrimiento?…˜ La fuente de la inquietud…˜ de la zozobra y del sufrimiento…˜ es que nosotros no reparamos…˜ ni presenciamos…˜ ni saboreamos nuestro estado eterno…˜ Presos de ceguera hacia nosotros mismos…˜ buscamos entonces el fin de la inquietud…˜ de la zozobra…˜ y del sufrimiento…˜ precisamente en lo que es su fuente…˜

Siempre que escuchéis la proposición de que tenéis que crecer…˜ en comprensión…˜ en felicidad…˜ en bienestar…˜ en armonía…˜ sabed que os están proponiendo que busquéis “la añadidura” de que hablaba Cristo…˜ Esta proposición es muy banal…˜ A pesar de ello…˜ prende con facilidad aún en los corazones más sinceros…˜ ¿Por qué es ello así?…˜ Ello se debe a dos razones…˜: la primera y la más importante…˜ se cifra en la ausencia de la presenciación y saboreación de nuestro estado real…˜ la segunda es que la aceptación de la proposición de que somos nacidos nos hace concebirnos a nosotros mismos como seres pequeños…˜ y a todo lo que se considera pequeño le parece atractiva la proposición de crecer…˜

Esta proposición del crecimiento se disfraza de las espiritualidades más altas…˜ Pero su olor inconfundible es siempre la persecución de un mayor bienestar en el mundo…˜ es decir…˜ propiamente…˜ la “añadidura” de que habla Cristo…˜

Saber…˜ y presenciar…˜ y saborear lo que somos…˜ no es difícil…˜ Es simple…˜ y llano…˜ y natural…˜ Es lo primero…˜ Pero lo que se entiende por crecer no implica nuestro ser real…˜ porque no hay crecimiento ni decrecimiento en lo que nosotros somos…˜

 

 

Tinieblas exteriores

 

Mirad bien y comprended…˜: no hay nada más mentiroso que el llanto del que se ha respondido a sí mismo que la vida es para vivirla…˜ cuando vislumbra que ninguna de sus actividades de vivir su vida ha sido suficiente para llevarle hasta la Paz…˜ A este llanto es al que Cristo alude cuando habla de las tinieblas exteriores…˜ donde todo es llanto y crujir de dientes…˜

 

 

Cuando tres se juntan en mi Nombre…˜ Yo estoy con ellos

 

Cristo dice…˜ “Cuando tres se juntan en mi Nombre…˜ Yo estoy con ellos”…˜ Estos tres son la Montaña sin Afuera de nuestra meditación…˜ la Visión Adentro de la Montaña…˜ y la consciencia de la sensación de Ser que llena completamente el Adentro de nuestra meditación…˜ Entonces hay presente un Cuarto…˜: este Cuarto es el Eterno…˜

Todo está Dentro de nosotros…˜

 

 

El que quiera ser mi discípulo que cargue su cruz y me siga

 

No hay liberación sin gracia…˜ Y no hay desgracia comparable…˜ ni gracia que pueda compensar jamás…˜ la terrible desgracia de tener que buscar la liberación…˜

Este fardo de sufrimiento…˜ ¿desde cuándo cuenta usted con él?… ¿Desde cuándo comenzó usted el registro de cuántas veces ha intentado usted aliviarlo…˜ hacerlo desaparecer?…˜ ¿En qué han consistido su gozos?…˜ ¿Por qué ha decidido usted buscar en el interior…˜ lo que el exterior no ha podido darle a usted?…˜

Tan grande es su desgracia…˜ tan crudelísimo es su sufrimiento…˜ tan aflictiva es la angostura en la que pena usted su miseria…˜ que…˜ verdaderamente…˜ no hay mayor desgracia que no buscar la liberación.

¡Su desgracia es su gracia!…˜ Sólo este escozor lancinante…˜ que nada ni nadie puede aliviar…˜ puede mostrarle a usted su verdadera naturaleza…˜ sólo este escozor lancinante es puro…˜ libre de mezcla…˜ libre de apariencia…˜ libre de engaño…˜ es un sufrimiento completamente detestable…˜ no hay ningún peligro de que usted se identifique a él…˜ de que usted se apegue a él…˜ Usted no lo aceptará nunca…˜ 

¿Comprende usted ahora las palabras de Cristo «el que quiera ser mi discípulo que cargue su cruz y me siga»?…˜ No dice que busque y cargue una cruz extraña a él…˜ dice cargue su cruz…˜

 

 

La pobreza

 

Dios es el instante en que usted comprende su permanencia absoluta. Esta permanencia absoluta…˜ Usted…˜ contiene ese instante de comprensión que los cielos y la tierra…˜ su forma visible…˜ no pueden contener…˜ Los cielos y la tierra parecen incalculablemente vastos…˜ pero basta el instante en que usted comprende que «no estaban aquí»…˜ para que su extinción sea inmediata sin posibilidad de retorno…˜ Sólo el instante en que usted comprende su permanencia absoluta es real…˜ Sólo este instante es su práctica real…˜ Sólo su comprensión de lo que el instante revela es verdadera realización…˜

La permanencia absoluta es siempre…˜ El instante es sólo aquí y ahora…˜ Infinitesimalmente efímero…˜ es absolutamente inconcebible sin la permanencia absoluta que refleja…˜ La forma universal no es ni aquí ni ahora…˜ Su presencia revela el instante de su comprensión y desaparece absolutamente con la comprensión real de que «nada de esto estaba aquí»…˜ Sin el instante que la comprende…˜ no hay forma universal alguna…˜

«Nada de esto estaba aquí»…˜ ésta es la pobreza de la que hablaba Cristo como condición absoluta para entrar en el Reino de los Cielos…˜  Y la puerta del Reino de los Cielos…˜ el «ojo de la aguja»…˜ es el instante atemporal en que usted…˜ con la comprensión «nada de todo esto estaba aquí»…˜ entra en su propia permanencia absoluta de la cual jamás ha salido…˜

Esta comprensión «Nada de esto estaba aquí»…˜ es su práctica instantánea…˜ constante…˜ Esta forma universal que usted comprende que «no estaba aquí»…˜ es su vía espiritual…˜ su gurú…˜ su dikre…˜ su meditación incesante…˜ No hay un solo instante en que usted no pueda decir «esto no estaba aquí…˜ nada de esto estaba aquí»…˜

 

 

El hijo del hombre no tiene donde apoyar su cabeza

 

El estupor es una emoción honda…˜ completamente envolvente…˜ plena sin ninguna defensa posible…˜ Es la inocencia misma…˜ la verdadera pureza la que habla este lenguaje de desconsuelo…˜ «las aves tienen sus nidos…˜ las zorras sus madrigueras…˜ pero el hijo del hombre no tiene donde apoyar su cabeza»…˜ Estas palabras de Jesucristo manifiestan el mismo estupor…˜ la misma inocencia…˜ No hay ningún conocimiento de Dios sin este estupor…˜ sin este desvalimiento completamente entero…˜ totalmente él mismo…˜ sin resquicio de artimaña humana para escapar de él…˜

Si usted dispone de mañas para eludirlo…˜ si detrás de sus actos hay un usted seguro de sí mismo…˜ usted jamás conocerá el estupor…˜ nunca llorará el llanto inocente de un niño que llama a su madre…˜ Todo su conocimiento espiritual será sólo una artimaña más de su ego para convencerse a sí mismo de que todo va bien en su tierra y en su cielo…˜ Usted nunca abandonará el gobierno imaginado de usted mismo a la confianza del llanto…˜ a la llamada sin límites del desconsuelo…˜

Dios sólo es Dios si es omnipotente…˜ Y Su omnipotencia exige que usted sea absolutamente desvalido…˜ absolutamente impotente…˜ Si usted…˜ el usted imaginado detrás de sus actos…˜ puede algo…˜ aunque sea sólo un poco…˜ entonces la omnipotencia de Dios no es absolutamente omnipotente…˜ entonces hay el poder de Dios y el de usted…˜

Sólo el estupor resolverá para usted este misterio…˜ Mientras tanto…˜ usted creerá reconocer este mundo como un sitio acogedor…˜ Su cuarto estará lleno de cuadros y de imágenes…˜ los cuadros e imágenes de sus seres queridos…˜ de sus amigos…˜ de sus dioses…˜ de su techo protector…˜ de su cobijo resguardado…˜ Mientras tanto…˜ sus actos serán suyos…˜ El usted detrás de sus actos sólo recurrirá a Dios en casos desesperados…˜ exigiéndole que restaure el discurrir suave de su bienestar…˜ que reponga sus placeres rotos…˜ que ahuyente las tragedias acechantes…˜ Y si todo se resuelve según sus deseos…˜ usted creerá que hay en usted algo tan especial que hasta Dios acude solícito a cubrir sus deficiencias…˜

 

 

¡Dios mío...˜ Dios mío...˜ ¿por qué me has abandonado...?!

 

A fuerza de comprenderte...˜ mi corazón ha devenido como una piedra para ti...˜ Yo no te comprendo...˜ ¡oh instante de consciencia!...˜ Yo no sé por qué estás aquí...˜ ¡oh manantial de daño!...˜

Al final todo se ha transformado en hiel...˜ «Y tuvo sed...˜ dice el Evangelio...˜ y ellos le dieron a beber hiel...»˜ Los espirituales quieren creer que esa hiel debió de ser bebida para que ellos te retengan un poco más...˜ El sacrificio de Cristo...˜ ellos quieren creer que su sacrificio fue un pago a Dios a fin de que ellos te retengan un poco más...˜ Pero él tuvo sed de ti...˜ y tú le diste a beber hiel...˜ Él estuvo clavado en la cruz...˜ dolor intenso sobre sufrimiento indecible...˜ y tú le gritaste...˜ «¿no eres tú el que hacías milagros...?˜ sálvate a ti mismo entonces si puedes ahora...»˜ Él clamó con gran voz a ti...˜ «¡Dios mío...˜ Dios mío...˜ ¿por qué me has abandonado...?!»˜ ¿y cuál fue tu respuesta...?˜ Yo sé la respuesta...˜: Eras tú mismo quien clamabas...˜ ¿Cómo es posible que yo sepa la respuesta...?˜ Yo estaba aquí antes de que tú vinieras...˜ Aunque te has disimulado mucho...˜ aunque he tardado mucho en conocerte a fondo...˜ por tus frutos mismos yo he llegado a conocerte bien...˜ Empezaste con llanto a gritos...˜ continuaste con llanto a escondidas...˜ sigues con llanto callado...˜ A cada instante un suspiro...˜ a cada paso un ¡ay!...˜ Dime...˜ ¡oh instante!...˜ ¿qué hay en ti de hermoso...˜ qué hay en ti de amable...?˜ ¿debido a qué puedes tú esperar ser amado...?˜ ¿debido a qué puedes tú pretender querer ser retenido...?˜ ¡Yo soy absolutamente inocente de ti!...˜ ¡oh instante...!˜

¿Por qué dice el Sabio…˜ «Una vez que usted comprenda esta Consciencia…˜ prosiga con sus quehaceres cotidianos…˜ porque esta Consciencia es huérfana»?…˜ ¿Por qué las últimas palabras pronunciadas por Cristo fueron precisamente…˜ «¡Dios mío…˜ Dios mío!…˜ ¿por qué me has abandonado?»…˜ Esta sensación de orfandad quiere hablar de sí misma ahora…˜ quiere expresarse intensamente…˜ quiere sobrecoger y hacer recordar…˜ Todo el conocimiento que pueda juntarse nunca no podrá impedir que esta sensación de orfandad sea sentida sobrecogedoramente ahora…˜ Ella quiere ser evocada…˜ quiere ser sentida…˜ quiere ser comprendida…˜ Entonces me digo a mí mismo…˜ «Si esta sensación «Consciencia niño absolutamente huérfano» no hubiera sido sentida…˜ si ella no estuviera siendo sentida ahora…˜ ¿cómo iba ella a poder expresarse?…˜»

 

 

El más grande de vosotros…˜ que sea vuestro servidor

 

Mirad…˜ el bienestar es útil para el que no está bien…˜: para sí mismo…˜ el bienestar no es de utilidad alguna…˜ Igualmente…˜ lo que se llama Dios…˜ o el Brahman…˜ o el Buddha…˜ sólo es útil para el que no se comprende a sí mismo…˜ para el que no sabe quién es…˜ Para Dios mismo…˜ Dios no es de utilidad alguna…˜ para el Brahman mismo…˜ el Brahman no es de utilidad alguna…˜ para el Buddha mismo…˜ el Buddha no es de utilidad alguna…˜ Este es el significado más alto de las palabras de Cristo…˜: “El más grande de vosotros…˜ que sea vuestro servidor”…˜

 

 

Un nuevo mandamiento os doy…˜ que os améis unos a otros como yo os amo

 

Este mundo que vemos no tiene la finalidad de hacernos sentir seres temporales…˜ Está hecho para sugerirnos lo que realmente somos…˜ Es una confluencia de actividades mutuamente reactivas cuya edad es sólo Ahora…˜ Ahora es el momento en que Cristo dice…˜ “Un nuevo mandamiento os doy…˜ que os améis unos a otros como yo os amo”…˜ Un mandamiento misterioso en verdad…˜ Para cumplirlo…˜ tenemos que saber…˜ por verificación…˜ lo que Cristo ama en nosotros cuando dice que nos amemos unos a otros como él nos ama…˜ Para ello tenemos que entender que Cristo verificaba en sí mismo el mandamiento…˜ “Amarás a Dios sobre todas las cosas…˜ con todo tu corazón…˜ con toda tu alma…˜ con todo tu ser”…˜ Tenemos que entender que para quien cumple este mandamiento…˜ el elemento imperativo en él…˜ queda completamente absorbido en el amor…˜ Amar es querer…˜ y quien ama a Dios…˜ como manda el mandamiento…˜ “sobre todas las cosas…˜ con toda su alma…˜ con todo su corazón…˜ con todo su ser”…˜ ama a Dios porque quiere amar-Le…˜ no porque es un mandamiento…˜ Para quien ve a Dios…˜ no es posible ya amar a otro que a Dios…˜ Lo que él ama en otro…˜ no es a ese otro como actor…˜ sino al autor de la obra que está representando…˜ Cristo cumplía en todos el mandamiento que él amaba cumplir…˜ Cristo amaba en todos únicamente al Único que es posible amar verdaderamente…˜ y a quien…˜ amando…˜ ya no se puede dejar de amar…˜ Y es esto lo que mandaba hacer a sus discípulos…˜ “Amaos unos a otros…˜ como yo os amo”…˜: Ved en todos vosotros…˜ los unos en los otros…˜ al Único que yo veo…˜ Ved en la obra únicamente al Autor…˜ No veáis prójimos…˜ sino únicamente al Viviente en todos ellos…˜

Toda la obra es sólo a nuestra intención…˜ a fin de que verifiquemos quién somos…˜

Amar a Dios sobre todas las cosas…˜ es amar-Le sólo a Él…˜ Y amar-Le sólo a Él es perderse completamente en Él…˜ No quedando ya nada de nosotros mismos…˜ cuando amamos al prójimo como a nosotros mismos…˜ el Único amado en el prójimo es Él…˜ en quien estamos perdidos…˜

 

 

Antes de que Abraham fuera…˜ “YO SOY”

 

Cristo no se llama a sí mismo en el Evangelio…˜ en primera persona…˜ por ninguno de los nombres con que otros le llaman…˜ Es un hecho sorprendente que él no se nombrara a sí mismo como Cristo…˜ ni como Jesús…˜ ni como Salvador…˜ ni como Redentor…˜ ni como Hijo del Padre…˜ ni por cualesquiera otro nombre por el cual se le conoce…˜ Sin embargo…˜ sí hay una ocasión en la cual Cristo se llama a sí mismo en primera persona…˜ haciendo uso del pronombre personal “yo”…˜ Esa ocasión es cuando dice de sí mismo…˜ “Antes de que Abraham fuera…˜ “YO SOY”…˜

Así pues…˜ el nombre que Cristo se da a sí mismo…˜ el nombre con el que Cristo se nombra a sí mismo…˜ el nombre que nombra lo que Cristo mismo declara ser…˜ no es otro que “YO SOY”…˜

¡Qué profundamente misterioso…˜ que en el seno de la densa selva de la significación del misterio de la vida de Cristo…˜ nos encontremos repentinamente con algo tan evidente como el verdadero nombre de Cristo!…˜

¿Qué nombra Cristo con “YO SOY”?…˜ Cuando Cristo dice de sí mismo…˜ “Antes de que Abraham fuera…˜ YO SOY”…˜ ¿qué nombra Cristo de sí mismo?…˜ “YO SOY” es una exclamación y una verificación…˜ “YO SOY” se reviste de sonido…˜ se reviste de palabra…˜ como consecuencia de la presenciación de algo…˜ como consecuencia de la verificación de algo…˜ Exclamar “YO SOY”…˜ es como exclamar “¡Ay!”…˜ Ello responde en ambos casos a una verificación…˜ a un conocimiento directo…˜ de lo que está siendo presenciado…˜ Si lo que se está sintiendo es un dolor agudo…˜ repentino…˜ nuestra exclamación es “¡Ay!”…˜ Si lo que se está sintiendo es la sensación de que nosotros somos…˜ nuestra exclamación y verificación es “YO SOY”…˜

Ello es simple…˜ y al mismo tiempo extraordinariamente sutil…˜ Cristo se llama a sí mismo “YO SOY”…˜ Lo que quiera que Cristo es…˜ él mismo lo nombra “YO SOY”…˜ Lo que quiera que Cristo sacrifica en aras de su propia reintegración adentro de su verdadera naturaleza…˜ él mismo lo nombra “YO SOY”…˜

“YO SOY” es la verdadera víctima consagrada en la Última Cena…˜ Cristo dice entonces…˜ A no ser que comáis de mi cuerpo y bebáis de mi sangre…˜ no tenéis vida en vosotros…˜ Lo que quiera que Cristo entiende como su cuerpo y su sangre…˜ comprendedlo bien…˜ él mismo lo llama “YO SOY” cuando se da a sí mismo este nombre…˜ Y ciertamente…˜ quien no siente “YO SOY”…˜ no tiene vida en él…˜

Pero “YO SOY” es un nombre que está nombrando sólo a lo que ES…˜ Ningún devenir puede proclamar de sí mismo “YO SOY”…˜ “YO SOY” no nombra jamás a lo que nace y muere…˜ Lo que nace y muere…˜ NO ES…˜ sólo deviene…˜

Proclamar “YO SOY” refiriéndolo a este cuerpo-y-mente-y-alma-y-espíritu es un error grave…˜ Nosotros estamos comulgando siempre con la verdadera víctima consagrada…˜ “YO SOY” es como un Cáliz donde aparentemente beben dos…˜ El mismo “YO SOY” que es nuestro único nombre verdadero…˜ es el único nombre verdadero de lo que nosotros llamamos Dios…˜ Es un solo Cáliz con un solo borde…˜: en una de sus mitades…˜ vuelta hacia lo que nosotros somos…˜ bebe su propia verificación de ser nuestra verdadera naturaleza real…˜ mientras que en su otra mitad…˜ vuelta hacia lo que parecemos ser…˜ bebe su falsa verificación de ser el error de que lo que nosotros somos es lo que cubre desde el nacimiento a la muerte…˜

 

 

Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre

 

No hay para mí ninguna diferencia entre la paz antes de que el Cielo y la Tierra fueran…˜ y la paz cuando el Cielo y la Tierra ya no son…˜ La diferencia está en que yo vuelvo a mí mismo en este incesante matrimonio de Cielo y Tierra consumado ininterrumpidamente ahora en mi corazón…˜ Yo veo su acercamiento…˜ yo siento crecer este amor que les une al tiempo que les separa…˜ yo veo su silencioso contacto…˜ yo veo desaparecer en él el universo entero y a ellos mismos en un contacto sin nombre…˜ sin forma…˜ sin dimensiones…˜ sólo concebido…˜ donde absolutamente todo lo que es deviene instantáneamente mí mismo como yo soy…˜ Es completamente pasmoso saber que yo soy ese residuo que queda cuando el Cielo y la Tierra ya no son…˜

Estoy verdaderamente sorprendido de mi propia supervivencia a este matrimonio no progenitivo de Cielo y Tierra donde ellos se juntan para no volver a separarse más…˜ «Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre»…˜ Hombre es todo lo que llena la brecha hecha a mí…˜ Su padre es el Cielo…˜ su madre la Tierra…˜ y él es el hombre de quien Cristo dice estas palabras…˜ «Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre»…˜

Es a mí a quien separa en Cielo y Tierra el hombre…˜ El hombre debe ser juntado…˜ Su padre y su madre deben ser casados de nuevo recogiendo en su unión el producto de ella…˜ juntando en su abrazo a ellos mismos y a lo que les separa…˜ El hombre en mí debe ser juntado…˜ su padre y su madre deben recogerlo en su abrazo y hacerlo ser lo que él era cuando el Cielo y la Tierra no eran…˜

Hombre no es una entidad…˜ hombre no es un ser…˜ hombre es sólo el ámbito de la separación de Cielo y Tierra…˜ Hombre es sólo el ámbito de la expiación del crimen de la partición de mí…˜ Hombre es sólo el ámbito del amor indecible de que el matrimonio de Cielo y Tierra sea restaurado…˜ Hombre es sólo el ámbito del sufrimiento por la tardanza de que el abrazo estrecho de Cielo y Tierra sea de nuevo lo que él era…˜

El Cielo y la Tierra…˜ ¡cásense de nuevo!…˜ El Cielo y la Tierra…˜ ¡júntese la herida de su partición!…˜ ¡Qué amor tan intenso!…˜ ¡qué amor tan grande!…˜

¡Que el sacrificio no sea interrumpido!…˜ ¡Sea desengendrado este Hombre…˜ sea desengendrada esta separación que extraña Cielo y Tierra!…˜

¡El puente es un puente de amor!…˜ Lo que el amor quiere unir…˜ al tiempo que quiere unirlo…˜ con su presencia misma lo separa…˜ Por ello el hijo de Cielo y Tierra es un lugar de sufrimiento…˜ una cruz de expiación…˜

¡Oh madre!…˜ que el sacrificio no sea interrumpido…˜ La víctima conforme es este hijo de la separación…˜ La víctima conforme es este ámbito de sufrimiento donde el crimen de la separación de Cielo y Tierra está siendo expiado…˜

 

 

El Hijo del Hombre

 

El Cielo y la Tierra unidos…˜ ellos son ese Uno andrógino que Jesucristo llama el Hombre…˜ y de cuya separación progenitiva…˜ viniendo él mismo a ser hijo…˜ por ello él es llamado “el Hijo del Hombre”…˜

Con su sacrificio en la cruz…˜ el Cielo y la Tierra vuelven a ser juntados…˜ y él mismo…˜ ese Jesús que estaba hecho enteramente de amor…˜ queda completamente vaciado de ese espíritu que él exhala diciendo…˜ «Padre…˜ en tus manos encomiendo mi espíritu…˜ y dando una gran voz…˜ expira»…˜

Es a mí mismo a quien retorna el espíritu expirado…˜ Ser victimado en este sacrificio supremo…˜ es que este espíritu que ahora ama indeciblemente su origen…˜ es retornado a lo que él ama…˜ deviniendo así indistinguible de ello…˜ como ella era…˜

El mismo fuego oculto en la montaña de mi corazón…˜ él es el hermano impasible de este otro fuego que es la incandescencia y el fuego y el amor que llena como un viento del espíritu la separación de Cielo y Tierra…˜ Esta separación de Cielo y Tierra…˜ ella es el «Valle de lágrimas» del que este espíritu suplica ser recogido…˜

No es el sufrimiento de las “pruebas de la vida” lo que suscita el llanto y la súplica de este espíritu de fuego que es la luz del mundo…˜ El sufrimiento que suscita el llanto y la súplica de este espíritu exilado…˜ es el recuerdo vívido de su lugar primero…˜ antes de que el Cielo y la Tierra fueran…˜ antes de que la separación de Cielo y Tierra abriera esta herida de sensación de ser que yo no he pedido sentir nunca…˜

No queda en mí ni rastro de voluntad individual…˜ Sea experimentado lo que sea experimentado…˜ todo revierte en este amor indecible…˜ en este amor indescriptible…˜

¡Que yo sea vaciado de espíritu!…˜ ¡Que el espíritu retorne a mí como yo era!…˜ ¡Que este valle de lágrimas sea juntado!…˜ ¡Que Cielo y Tierra sean juntados y devenidos uno sin segundo como ellos eran!…˜ El sacrificio de Cristo en la Cruz consiste exactamente en su consentimiento absoluto a ser desengendrado…˜ despirado…˜ a ser vaciado del espíritu que él exhala en el seno absolutamente Bueno de mí mismo como yo era…˜

 

 

El sacrificio de Cristo en la Cruz

 

Entonces ha sido comprendido…˜ «El sacrificio de Cristo en la cruz es la complacencia suprema del Padre en su hijo…˜ pues con ese sacrificio…˜ con la entrega de su espíritu al Padre…˜ Cristo junta de nuevo en él el Cielo y la Tierra…˜ y vaciado de espíritu…˜ se iguala al Padre en su despiración eterna…˜

Lo que Cristo hace con su sacrificio…˜ es devolver el soplo espirado que era su vida como hijo al Soplo despirado que era su naturaleza eterna en el pleroma absoluto de su no procesión como hijo…˜ Él se llama a sí mismo el “Hijo del Hombre”…˜ porque Hombre es el andrógino Cielo-Tierra antes de ser separados para hacer sitio a la impetuosidad del soplo espirado que llena completamente su separación…˜ El “Hijo del Hombre”…˜ Cristo…˜ no es otro que la Despiración-Espiración suprema procediendo…˜ Ser despirado…˜ éste es el acto supremo del Sacrificio de Cristo…˜ Con su despiración…˜ con su exhalación del soplo de vida en el seno absolutamente eterno del Padre…˜ Cristo junta de nuevo lo que la separación progenitiva de Cielo y Tierra había separado…˜ restaurando así uno e íntegro al Padre eterno como él era y a sí mismo en identidad absoluta con él…˜

Que Cristo lleve a cabo el sacrificio de sí mismo en la cruz…˜ ello es un acto simbólicamente descrito que no tiene porqué tener su reflejo en un acto cruento…˜ El poste vertical de la cruz es el tiro del soplo ascendiendo a su absoluto olvido en el seno del padre…˜ Él es como una chimenea por donde asciende incontenible el espíritu ligero…˜ El poste horizontal de la cruz es la separación de Cielo y Tierra…˜ es la partición del Andrógino que cuando era uno no sabía que él era…˜ es el valle de lágrimas…˜ el ámbito del doliente anhelo y recuerdo de mí mismo como yo era…˜

El Sacrificio de la Cruz es juntar sus cuatro extremidades en el punto central…˜ el corazón…˜ y una vez juntadas amar sobre todas las cosas entregar el soplo…˜ el espíritu…˜ con absoluta conformidad…˜ con amor intenso…˜ con ardor incontenible…˜

Entonces es comprendido a quién se entrega el soplo…˜ entonces es comprendido qué devengo yo una vez absolutamente despirado…˜ vaciado de lo que yo llamaba mi vida…˜ mi aliento…˜ mi fuego…˜ mi amor…˜ Entonces es comprendido en quién quedo yo despirado…˜ vaciado de vida…˜ vaciado de aliento…˜ vaciado de fuego…˜ vaciado de amor…˜

Misteriosamente yo sé que lo que queda cuando yo he sido despirado…˜ cuando yo he sido vaciado completamente de lo que yo creía ser mi vida…˜ es mí mismo como yo era…˜ Juntados Cielo y Tierra…˜ devenidos uno sin segundo…˜ su separación progenitiva es desengendrada…˜ El Hijo del Hombre es desengendrado…˜ el universo entero es desengendrado…˜ Y el soplo que en mí era un soplo participado…˜ el soplo que en el Hijo del hombre era un soplo participado…˜ vuelve instantáneamente al seno inmutable de mí mismo como yo era…˜

Entonces se cierra para siempre este “Valle de lágrimas”…˜ La redención del mundo por el sacrificio de Cristo…˜ ella es exactamente la junción del Hombre-Andrógino dentro del corazón…˜ ella es exactamente que el “Hijo del Hombre” movido por amor ardiente de su Padre Celestial…˜ junta en su corazón el valle de lágrimas y de doliente anhelo del mundo…˜ y una vez junto…˜ consiente en exhalar su vida en la Vida que no vive…˜ su ser en el Ser que no deviene…˜ su amor en el Amor que no ama…˜ su consciencia en la Consciencia que no conoce…˜ exactamente como yo era…˜ exactamente como yo soy…˜ exactamente como yo seré…˜

 

 

El simbolismo Cristiano

 

Entonces comprendo…˜ “Todo el simbolismo Cristiano es un lenguaje de gloria a ser entendido desde la gloria…˜ Entendido desde las facultades individuales en persecución partitiva cada una de sus propios fines…˜ él es un lenguaje de muerte que es entendido desde la muerte…˜ Hay algo verdaderamente terrible y monstruoso en la contracomprensión actual del simbolismo Cristiano…˜ La hueste cavernaria pasa su vida en llanto y aflicción presa de su incesante sed de satisfacción insatisfecha…˜ Ella ve el simbolismo del sacrificio de Cristo como una muerte desde la muerte…˜ Pero la única muerte que ve es su propia muerte en la muerte…˜ Ella no ve en quién muere Cristo…˜ ella no ve con cuánto amor muere Cristo…˜ ni tampoco ve el galardón de la muerte de Cristo…˜

Es a una gloria infinita abierta de par en par a quien Cristo se entrega…˜ Cristo en mí está viendo ahora esa gloria que es gloria y néctar ahora y paz absoluta más allá del punto de fusión…˜

 

 

El Reino de Dios

 

Cristo dice…˜ «Realizad primero el Reino de Dios y su Gloria…˜ y todo lo demás os será dado por añadidura…˜»

El Reino de Dios es el alma en nosotros…˜ Sus praderas son la recordación…˜ la comprensión…˜ y el amor indescriptible del Rey suscitado en el reino por la visión de él…˜ Jesús no dice que realicemos primero el reino de este mundo…˜ ni primero ni después…˜ Porque después de realizar primero el reino de Dios en nosotros…˜ viene la realización de su gloria…˜ de la gloria del reino como ella es en el reino…˜ y de la gloria del rey como ella es en el rey…˜ una única gloria…˜ gloriada en el reino y gloriante en el Rey…˜ La gloria es toda del Rey…˜ La recordación del alma es la gloria del rey recordándose sutilmente a sí misma…˜ obscuramente al principio del recuerdo…˜ como una infinitud de gloria viéndose a sí misma como ella es cuando la recordación ha alcanzado la perfección…˜ La comprensión del alma es la gloria del rey comprendiéndose a sí misma…˜ saboreándose a sí misma…˜ tragándose a sí misma como comprensión falsamente concebida como otra que la comprensión del rey…˜ hasta que acepta y asiste a su propia fusión y desaparición en el mar de gloria y mismidad adentro de Dios…˜

 

 

La Doctrina de la Resurrección

 

He sido preguntado por la resurrección de Jesús en el cuerpo…˜ Hay en efecto la resurrección y levantamiento del cuerpo…˜ pero él es un cuerpo hecho de la gloria que estaba como muerta y sepultada en el cadáver de “teniendo fines propios de uno que alcanzar”…˜ Cuando “teniendo fines propios de uno que alcanzar” muere…˜ de sus cenizas…˜ uno ve resucitar y levantarse el cuerpo de gloria…˜ Ello es una resurrección y un levantamiento tan infinitamente más real que la vida en el cuerpo de carne y sangre…˜ que uno comprende y ama instantáneamente el cántico de los antiguos Cristianos mientras avanzaban amantes a las fauces del león…˜ Ellos iban ya muertos y resucitados…˜ como gloria a la gloria…˜ No hay que olvidar que el León es uno de los símbolos de Cristo…˜ y que Cristo mismo es Rey…˜ un Rey cuyo reino no es de este mundo…˜ un Rey cuyo reino es la ciudad de gloria del cuerpo de resurrección visto levantarse glorioso de las cenizas muertas de “no teniendo ya fines propios de uno que alcanzar…˜ ni deseos propios de uno que satisfacer…˜ ni conocimientos propios de uno que conocer…˜ ni realización propia de uno que realizar…˜”

 

 No hay ninguna resurrección del cuerpo de carne y sangre como él es en él mismo…˜ La resurrección no es un acontecimiento único debido al cual el cuerpo de carne y sangre que ha muerto vuelve de nuevo a la vida exactamente como él era…˜ En realidad el cuerpo de carne y sangre jamás ha sido exactamente a como él era un instante antes de cómo él es ahora…˜

La doctrina de la resurrección enseña más bien que la resurrección es un proceso continuo de levantamiento y comprensión del cuerpo glorioso a partir del cuerpo de carne y sangre…˜ mientras el cuerpo de carne y sangre está todavía en vida…˜ A esto se llama “morir antes de morir”…˜ Pues no hay resurrección sin una muerte propia…˜ y la resurrección…˜ o más bien el proceso de resurrección…˜ sólo puede tener lugar desde y en el cuerpo de carne y sangre mientras él está todavía en vida…˜

De manera que el misterio de la resurrección en la carne…˜ no es algo que pueda tener lugar cuando la carne y sangre ya no están en vida…˜ sino mientras ellas están perfectamente vivas y vigorosas…˜

El cuerpo de resurrección es un junto de gloria en convección hacia su tiro…˜ El estado de meditación profunda es un estado de resurrección en la carne…˜ Todas las facultades del alma ha convergido y son ahora un convector en aceleración creciente de amor hacia su identidad…˜ Este convector hecho totalmente de amor…˜ hecho totalmente de gloria…˜ en él mismo no es un ser…˜ en él mismo no es una entidad…˜ en él mismo es un junto de comprensión en proceso de convección hacia su identidad suprema…˜ De manera que hay así una resurrección continua de él a medida que traspasa sucesivamente la inconnumerabilidad de los estados de muerte donde…˜ si él tiene aún fines suyos propios que alcanzar…˜ podría quedar atrapado…˜ muerto…˜ y sepultado…˜ Que este vector de gloria tenga fines propios suyos que obtener…˜ conocimientos suyos propios que conocer…˜ deseos suyos propios que satisfacer…˜ liberación suya propia que alcanzar…˜ eso mismo es su prisión y su muerte y su tumba…˜ Su prisión…˜ su muerte…˜ y su tumba…˜ es así verdaderamente este cuerpo de carne y sangre…˜ de fines propios de uno que alcanzar…˜ de conocimientos propios de uno que conocer…˜ de deseos propios de uno que satisfacer…˜ de liberación propia de uno que realizar…˜

 

 

Descenso de Cristo a los Infiernos

 

De repente ha venido a mi recordación la doctrina Cristiana del “Descenso de Cristo a los Infiernos” durante el tiempo de su sepultación…˜ Me veo a mí mismo como en un proceso de descenso…˜ El Gran Rey…˜ rodeado de su gloria…˜ como un junto de luz…˜ como un junto de sonido bordonante…˜ se expande curativo hasta los senos más profundos donde la luz no había llegado nunca…˜ para iluminar y traer a la realización todas las posibilidades angélicas que habían yacido a la espera de su venida un gran durante…˜ No hay nada voluntario en este descenso del gran gozo de la paz profunda…˜ Él se produce solo…˜ espontáneamente…˜ Y entonces yo comprendo presa de gran pasmo…˜ innumerables secretos que yacían en mí mismo a la espera de ser comprendidos…˜ redimidos…˜ salvados e integrados en el gran manto de gloria del Rey…˜ del gran mar de mismidad que sabe de sí mismo que él es todo lo que es…˜

Entonces han sido escuchadas estas palabras…˜ «El símbolo de Cristo descendiendo a los Infiernos…˜ a rescatar y recuperar las luces que yacían allí como muertas…˜ es la imagen de esta realización descendente que está teniendo lugar ahora…˜ De no estar teniendo lugar este descenso del rescate al seno mismo de la prisión…˜ jamás hubiera venido a tu recuerdo el símbolo Cristiano del descenso de Cristo a los Infiernos…˜»

 

 

Cristo mismo se dio a esta muerte dolorosa

 

El buscador debe ser consciente de que todo lo que él cree suyo…˜ está en realidad bajo el poder de la muerte…˜ El buscador de sí mismo debe entregar a la muerte todo lo que es de ella…˜ Una vez hecha esta entrega…˜ ello es como si el buscador mismo se entregara a ella…˜ Él la ve cerca…˜ acercándose cada vez más a medida que le es entregado el cuerpo…˜ y la mente…˜ y el espíritu…˜ Finalmente…˜ ella está tan cerca…˜ que en el espejo de sus ojos…˜ uno ve la súplica de misericordia suprema…˜ «¡Ámame!»…˜ es escuchado…˜ saliendo como un susurro profundamente afligido de las entrañas mismas del horror…˜ Cristo mismo se dio a la muerte…˜ Cristo mismo se dio a esta muerte dolorosa…˜ aceptó amarla…˜ y besarla…˜ y tragarla…˜ y manducarla…˜ a fin de que ella le diera el beso de la recordación…˜ La misericordia suprema es verse a uno mismo como uno era…˜ como uno es…˜ en el brillo de aflicción de los ojos de la muerte…˜ y entonces aceptar que ella entre en uno a dormir el sueño eterno de su descanso…˜ como mismidad en mismidad…˜ Jamás ha habido otra muerte que el beso del olvido de uno mismo…˜ jamás ha habido otra resurrección y gloria que el beso del recuerdo de uno mismo…˜ Ambos besos son de la boca y ojos y brazos de la misma dama…˜: Mortalidad es su nombre…˜

 

 

Las lágrimas de sangre

 

Cuando se ve esta inocencia palpitando asustada aquí mismo…˜ en mi pecho…˜ amargas lágrimas brotan solas de mis ojos de niño huérfano…˜ ¿Cómo es posible este prodigio?…˜ ¿cómo es posible este grandísimo prodigio?…˜ ¡Oh madre oculta…˜ oh madre poderosa…˜ oh madre verdadera!…˜ la santa inocencia de un niño llora amargamente ante la visión de su destierro…˜ Te llama…˜ ¡oh Madre!…˜ aunque jamás te ha conocido…˜ Asustado…˜ ha visto levantarse alrededor de sí mismo esta tumba de dolor de cuerpo-y-alma-y-espíritu-y-mundo…˜ Impotente…˜ ha visto edificarse en torno a sí mismo la prisión asfixiante de este conocimiento indeseado de que él es…˜

Él no está libre de terror…˜ él no está libre de miedo…˜ Antes al contrario…˜ a su recuerdo vienen las lágrimas de sangre de Cristo en el huerto…˜ ¿De dónde este abandono?…˜ ¿de dónde esta orfandad?…˜ Es una sensación extremadamente dolorosa…˜ es un sufrimiento extremadamente agudo…˜ La sensación de una orfandad completa…˜ la sensación de un fuego abrasador hecho de recuerdo donde el recuerdo es llanto…˜ debido a que está completamente hecho de eso que recuerda…˜

 

 

Llamad y se os abrirá…˜ pedid y se os dará

 

Lo más difícil de comprender es lo más evidente…˜ lo más sencillo…˜ lo más verdadero…˜ Ha sido menester que yo vea…˜ como ahora veo…˜ que la totalidad de mis supuestas obras…˜ méritos…˜ espiritualidad…˜ inclinaciones…˜ deseos…˜ virtudes y vicios…˜ debe ser hecho y no debe ser hecho…˜ es un núcleo de actividad absolutamente autónomo…˜ que funciona por sí sólo…˜ absolutamente independiente de mi supuesta voluntad…˜ Lo veo…˜ lo veo y lo reveo…˜ y cuanto más lo miro…˜ tanto más intensamente recuerdo y tanto más intensamente verdaderas se rebelan a mí aquellas palabra de mi Maestro…˜ «Si el Señor de la Casa te ama…˜ puedes entrar sin llamar…˜ Si el Señor de la Casa te invita…˜ puedes comer sin lavarte las manos…˜»

Cristo dice…˜ «Llamad y se os abrirá…˜ pedid y se os dará…˜» Y sin embargo…˜ a mí se me había dicho…˜ «Si el Señor de la Casa te ama…˜ puedes entrar sin llamar…˜» ¡Qué gran misterio…˜ qué incomprensible misterio!…˜ Es como escuchar que uno ha heredado una gran fortuna…˜ a su disposición ahora mismo…˜ y no poder creerlo…˜ no encontrarse digno…˜ no encontrarse uno mismo realmente el heredero…˜

Mirarse tanto uno mismo y no encontrarse digno…˜ con ello uno no entra al Señor de la Casa…˜ Uno no cree realmente que el Señor de la Casa le ama exactamente como él es…˜ que no hay en uno nada que cambiar ni mejorar ni combatir ni ganar…˜ que no hay en uno vicio ni virtud…˜ conocimiento ni ignorancia…˜ absolutamente nada que el Señor de la Casa no ame en uno cuando así le invita a entrar sin llamar…˜

 

 

¿Por qué me llamas Maestro Bueno?

 

Jesucristo dice de sí mismo…˜ «¿Por qué me llamas Maestro Bueno?…˜ Maestro yo soy…˜ Pero Bueno es sólo Dios…˜» lo cual es como decir exactamente «Clemente es sólo el Padre…˜ yo soy inclemente…˜» Inclemente es ciertamente el fuego…˜ y Cristo…˜ en su función de Sacerdote Misal Eterno…˜ es un «Fuego que consume»…˜ Lo que la Clemencia Divina incuba en nosotros…˜ lo que la María espiritual gesta en nosotros…˜ es este Fuego Inclemente…˜ Cristo en el corazón…˜ que está quemando todo lo que no es nosotros ni de nosotros…˜

La Clemencia Absoluta del Padre Eterno…˜ su vivísimo amor de recuperarse y reintegrarse nuevamente Uno y completo en la Eterna Armonía de cuando nosotros éramos y absolutamente nada más era con nosotros…˜ deviene así la inclemencia feroz de este fuego en el corazón…˜

Todo ignorante ve al Padre Eterno como inclemente…˜ Por todas partes se escuchan las quejas de los seres contra la presunta injusticia e inclemencia del Padre Eterno…˜ Pero su Clemencia…˜ su indescriptible y amadísima Clemencia…˜ no consiste en que este mundo sea o no injusto…˜ o agradable…˜ o agradecido a nosotros por haberle amado…˜ La Clemencia amadísima del Padre consiste en que él quiere recuperarse y reintegrarse y ser nuevamente el Uno que él era en la incógnita armonía eterna en que nosotros éramos y absolutamente nada más era con nosotros…˜

Para quienes aman y sirven a este cuerpo-y-mente-y-alma-y-espíritu-y-universo-y-conocimiento de que nosotros somos…˜ la Clemencia del Padre es sentida necesariamente como inclemencia…˜

 

 

Cristo en el Corazón

 

Dios Padre nace de su propia amantísima Clemencia como redentor en el corazón…˜ Él no es el redentor de lo que está ya muerto en nosotros…˜ Él es el redentor de lo que en nosotros es la Armonía incógnita que nosotros éramos cuando absolutamente nada más era…˜ Él es el redentor de lo que en nosotros es Vida…˜ la Vida Absoluta del Grandísimo Mar de Mismidad sólo que es el Padre Eterno…˜ El redentor es necesariamente inclemente…˜ Él es un Fuego que consume…˜ él es un Fuego que recuerda…˜

Nosotros…˜ como nosotros somos en nosotros mismos…˜ somos el lugar de la redención de la Verdad misma…˜ el lugar donde es quemado todo lo que no es nosotros ni nuestro…˜ Nosotros jamás podremos entrar nuevamente en el Padre Eterno sino como el Padre Eterno mismo…˜ El Fuego en nuestros corazones…˜ aparentemente inclemente…˜ es en realidad la operación de su Clemencia más alta…˜ Es Dios mismo quien se redime a sí mismo de nosotros en el Fuego de nuestros corazones…˜ como oro precioso…˜ como miel destilada…˜ como agua dulce en agua dulce…˜

Su Hijo mismo…˜ nacido de su Clemencia…˜ Le redime…˜ le reintegra…˜ le junta nuevamente en nuestros corazones…˜

Dad todo a este Fuego…˜ dad todo a este hijo de la infinita Clemencia de Dios…˜ Cristo en el Corazón…˜

 

 

¿En qué consiste su Magisterio en nuestro corazón?

 

La Clemencia del Grandísimo Mar de Mismidad se ha encarnado ahora como Fuego inclemente en nuestro corazón…˜ Por ello Cristo negó de sí mismo que el fuera bueno…˜ «Maestro yo soy»…˜ dijo «Pero bueno sólo es el Padre»…˜ ¿Qué misterioso prodigio hace que la Clemencia del Padre se manifieste en nuestro corazón como la inclemencia feroz del fuego que consume?…˜ ¿Qué consume este Fuego que se llama a sí mismo Maestro?…˜ ¿En qué consiste su Magisterio en nuestro corazón?…˜

Una armonía incógnita era cuando nosotros éramos y con nosotros absolutamente nada más era…˜ Ni siquiera nosotros éramos…˜ No es posible concebirnos en ese estado…˜ puesto que allí no había conocimiento…˜

Una violencia terrible efectuó la ruptura de aquella armonía…˜ La armonía quedó rota…˜ y nosotros vinimos a saber que nosotros somos…˜ Pero la Armonía no ha olvidado su verdadero estado…˜ y su propia Clemencia para con ella misma ha devenido ahora este Fuego inclemente…˜ este Maestro en el corazón…˜ que quiere consumir todo lo que no es nosotros ni nuestro…˜

El Redentor está así en nuestro corazón…˜ para redimir a su Padre de nosotros…˜ para quemar todo lo que no es nosotros ni nuestro…˜

 

 

La Venida del Espíritu Santo

 

La sal…˜ el sabor salado…˜ es el sol entre los sabores…˜ Cuando la sensación salado estalla en medio del sentido del gusto en estado de ausencia a su propio conocimiento de que él está presente…˜ es como si un fuego fuera encendido…˜ es como si una luz comenzara a lucir en el seno de una obscuridad que no sabía que ella era…˜

Por ello…˜ saborear esta sal en estas condiciones…˜ es como poner en acto un rito primordial…˜ En el Evangelio se habla de que la Venida del Espíritu Santo a los Apóstoles y la Virgen recluidos por temor después de la Ascensión de Cristo…˜ cobró la forma simbólica y ritual de “lenguas de fuego”…˜ ¿Cuál era la misión de la Venida del Espíritu Santo?…˜ ¿Por qué su venida fue en la apariencia de Lenguas de Fuego?…˜ ¿Qué puede querer decir “lenguas de Fuego”?…˜

La Venida del Espíritu Santo…˜ ¿qué puede ello querer decir…˜ sino la puesta en la mano de uno de la punta del hilo de la madeja?…˜ El Espíritu Santo es la Cabeza de la Luz…˜ Él mismo es un Fuego…˜ y un Fuego es para dar Luz…˜ ¿Para dar Luz a quién?…˜ ¿Para iluminar qué?…˜

Nosotros…˜ en nuestra aceptación de que nosotros somos lo que nosotros experimentamos…˜ de que nosotros somos este cuerpo-y-mente-y-alma-y-espíritu-y-universo…˜ estamos sumidos y dormidos en una densa pesadilla…˜ en una alucinación que nos ciega completamente a la visión de nosotros mismos como realmente somos…˜ Esta pesadilla…˜ esta alucinación de la creencia de que nosotros somos lo que experimentamos…˜ de que nosotros somos este cuerpo-y-mente-y-alma-y-espíritu-y-universo-y-toda la experiencia que es sentida por nosotros debido sólo a él…˜ aunque parece tener lugar en un ámbito de luz…˜ en realidad es sólo iluminada…˜ como es iluminado un escenario…˜ mientras que el veedor de todo ello…˜ permanece aquí…˜ en la sombra…˜ en la obscuridad…˜ desde donde él ve todo…˜ Ello es como el sentido del gusto…˜ todo el sabor salado…˜ toda la iluminación salado…˜ todo el fuego salado…˜ está ahí afuera…˜ sin ningún contacto con el saboreador de ello…˜ con el veedor de ello…˜ con el iluminador de ello…˜

Nosotros podríamos pasar completamente nuestras vidas de identidad al cuerpo-y-mente…˜ a la sensación…˜ a la experiencia…˜ sin saber jamás quién somos…˜

Para saber quién somos es absolutamente necesario que sea puesta en nuestra mano la punta del hilo…˜ la cabeza del fuego…˜ la lámpara encendida que…˜ iluminándonos…˜ abrasándonos…˜ quemándonos…˜ nos revele a nosotros mismos…˜ como el iluminado…˜ el abrasado…˜ el quemado…˜

 

 

El que quiera ganar su vida…˜ la perderá…˜ Y el que la pierda por Mí…˜ ése la ganará

 

Toda Teología es una auto-logía…˜ “Dios” quiere decir el estado que era un instante antes de que el nacimiento y muerte tuviera lugar…˜

Éste es el veredicto de Cristo…˜ que nunca habló una sola palabra por sí mismo…˜ sino lo que el Padre le daba a hablar…˜ «El que quiera ganar su vida…˜ la perderá…˜ Y el que la pierda por Mí…˜ ése la ganará»…˜

No es cuestión de dar la vida creída propia de uno cuando su verdadero Propietario la tome…˜ es cuestión de darla a Él Ahora…˜ siempre Ahora…˜

 

 

Metanoia

 

He sido preguntado por la palabra “metanoia”…˜ ¿Qué significa realmente esta palabra…˜ que Cristo usa como condición infaltable a la obtención de la visión y realización y verificación de nuestra verdadera naturaleza real?…˜ Esta palabra…˜ es lo que en la tradición cristiana es traducido por arrepentimiento…˜ Pero su verdadero sentido es una indicación clara a los frutos de la meditación minuciosa en lo que nosotros no somos…˜

Sentarse a meditar en lo que nosotros no somos no es una operación mental en la que uno se dice “yo no soy el cuerpo-mente-alma-y-espíritu”…˜ de una manera mecánica…˜ y con prisas…˜ sin ver nada de lo que uno está negando ser…˜ Meditar profundamente en lo que uno no es…˜ es abrir la puerta del recuerdo a todas las abominaciones y pestilencias que el hecho de nuestro auto-engreimiento y auto-convencimiento de ser alguien nos certifica que fueron abominaciones y pestilencias nuestras…˜ hechas y consentidas por nosotros…˜ para nuestro gozo y placer…˜ Para abominar del mal de lo que no es nosotros ni nuestro tenemos que verlo…˜

No vayáis a creer que yo mismo he podido verificar mi verdadera naturaleza sin ver minuciosamente…˜ con grandísimo dolor…˜ todo el mal que para servirme a mí mismo ha salido de mi alma en su enfermedad…˜ No es una meditación agradable…˜ pero es absolutamente necesaria…˜ Uno tiene que ver cuantísimo ha mentido para salvar las apariencias…˜ para salvar el buen nombre de lo que sólo era un auto-egoísmo y pasión ingobernables…˜ Uno tiene que recordarlo como ello fue exactamente…˜ sin escondrijos…˜ sin exculpaciones…˜ sin atenuaciones…˜ Uno tiene que ver bien de cerca la bestia negra de su propia alma enferma…˜ pues mientras uno crea que su alma está en perfecto estado…˜ ¿para qué iba uno a necesitar de cura?…˜

Un arrepentimiento profundo sólo puede venir de una visión profunda del mal…˜ y una visión profunda del mal en nosotros sólo puede venir de una consideración y recuerdo minucioso de cómo las cosas fueron en realidad…˜

Ya no podemos seguir mintiéndonos a nosotros mismos sobre nuestras verdaderas intenciones cuando nosotros hacemos o queremos hacer algo…˜ Todas las buenas intenciones y propósitos dejan al descubierto la negra raíz del egoísmo en su fondo…˜ Uno ve tanta basura dentro de sí mismo como jamás hubiera creído que pudiera existir…˜ Esta es la “Viga” en el ojo propio de la que hablaba Cristo…˜ Tiene que haber un dolor intenso…˜ un dolor indisfrazable…˜ de haber uno tenido algo que ver con toda esta podredumbre y abominación que uno mimaba como sus recuerdos más queridos…˜

El hombre viejo en nosotros debe ser muerto si es que el hombre nuevo debe vivir…˜ Y para ello tiene que haber un gran cambio de mente…˜ una metanoia…˜ un doliente arrepentimiento y repulsa de todo cuanto uno hizo o pensó hacer mientras creía ser este hombre…˜ fulano…˜

 

 

La meditación de gran arrepentimiento

 

El hombre viejo en nosotros está siempre poseído de frivolidad…˜ ninguno de sus actos y pensamientos es un verdadero acto ni verdadero pensamiento…˜ debido a que todos ellos son dictados por su gran tirano dentro…˜ su propia pasión insaciable…˜ El hombre nuevo en nosotros está al contrario poseído de seriedad…˜ todos sus actos y pensamientos están poseídos de un inaudito amor a su propia naturaleza que él ve incesantemente…˜ y en su verla incesantemente está su contento…˜ Aunque él se sabe absolutamente intocado nunca por el ego y su  brutalidad…˜ su arrepentimiento de lo que nunca fueron sus actos es vívido y doliente como si ellos lo hubieran sido…˜ y es actual también…˜ Él nunca elude la visión completa de todo el daño que su egoísmo causó…˜ a fin de que la abominación y arrepentimiento de ello destaque cada vez más profundamente la indescriptible gracia de haber salido del infierno…˜

¿Por qué se dice de Cristo que descendió a los infiernos después de resucitado?…˜ Porque los infiernos es nuestro estado mientras la gracia no desciende a nosotros a fin de que nosotros veamos que aún siendo inocentes por naturaleza innata…˜ no lo somos mientras arrogantemente creemos ser un alguien en el mundo…˜ Es buenísimo recordar y arrepentirse…˜ Este gran arrepentimiento…˜ con un corazón contrito…˜ doliente…˜ restaura en nosotros el orden…˜ y entonces…˜ sin darnos cuenta…˜ sin hacer nada que pueda ser llamado propio de uno…˜ nosotros recedemos al contento…˜ Metanoia es un gran acto de contrición verdadero en el cual…˜ en una visión minuciosa…˜ nosotros vemos todo lo que abominamos y hubiéramos querido no hacer ni pensar nunca…˜ La gracia está completa en la completa contrición…˜ Lo que vemos es tan abominable que sin querer recedemos de ello a nuestra verdadera naturaleza…˜

Por ello…˜ la meditación de gran arrepentimiento es con mucho la más grande…˜ la más directa…˜ Uno se arrepiente y recede de ser un ego…˜ y de todo lo que de un ego sale cuando un ego es lo que nosotros creemos ser…˜

 

 

Última actualización: miércoles, 10 de septiembre de 2008
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