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La
proposición
de
la
ignorancia
es
que
uno
no
es...˜
Y
es
la
proposición
que
está
en
todo
el
lenguaje
que
uno
escucha
a
lo
largo
del
día...˜
el
lenguaje
de
la
vigilia
es
el
lenguaje
de
la
ignorancia...˜
Su
quintaesencia
es
cuando
aparece
en
uno...˜
lo
que
se
llama
la
búsqueda
de
uno
mismo...˜
¿Qué
significa
buscarse
a
uno
mismo?...˜
¿Cuál
es
la
connotación?...˜
“Me
busco
a
mí
mismo”...˜
La
connotación
es
que
yo
no
soy...˜
y
que
mientras
no
me
encuentre...˜
ese
concepto
está
vigente...˜
El
significado
de
“me
busco
a
mí
mismo”...˜
es
muy
claro...˜
Pero
nadie
se
pregunta
con
qué
me
busco...˜
Si
yo
me
digo
“me
busco
a
mí
mismo”...˜
¿con
qué
me
estoy
buscando?...˜
¿Qué
soy
yo
mientras
me
encuentro?...˜
¿Cuán
lejos
estoy
de
mí?...˜
¿Cuál
será
el
signo
de
ese
hallazgo?...˜
¿Adónde
debo
buscarme?...˜
La
enseñanza
en
la
vigilia
dice
que
yo
estoy
dentro
de
mí
mismo...˜
¿Cómo
puede
concebirse
un
“yo”
dentro
de
yo?...˜
¿Qué
proposición
es
esta?...˜
“Busca
dentro
y
encontrarás”...˜
¿Qué
significa?...˜
¿Quién
va
a
buscar?...˜
Si
lo
que
tengo
que
encontrar
es
lo
que
yo
soy...˜
¿quién
está
buscando
entonces?...˜
Si
en
lo
que
tengo
que
sumergirme
es
en
lo
que
yo
soy...˜
¿quién
está
buscando
entonces?...˜
¿Qué
soy
yo
mientras
me
fundo
conmigo
mismo?...˜
Mientras
esa
fusión
conmigo
mismo
no
se
ha
producido...˜
¿qué
soy
yo?...˜
¿Quién
anhela...˜
encontrarse?...˜
Entonces
aparecen
los
“haz
y
no
hagas”...˜
Se
me
dice...˜
“medita”...˜
Se
me
dice...˜
“desarrolla
la
atención”...˜
¿Quién?...˜
si
todos
estos
“haz
y
no
hagas”
tienen
como
colofón
o
fin...˜
que
yo
me
encuentre
a
mí
mismo...˜
o
me
sumerja
en
mí
mismo...˜
¿quién
se
sienta
a
meditar
entonces?...˜
¿Quién
anhela
entonces?...˜
¿Cuán
lejos
estoy
yo
de
mí
mismo?...˜
Este
es
el
lenguaje
de
la
vigilia...˜
sumamente
perturbador...˜
Al
aceptarlo...˜
uno
se
convierte
a
sí
mismo
en
un
desgraciado...˜
del
cual
desaparece
todo
contento...˜
Porque
mientras
no
me
encuentre...˜
¿cómo
puedo
estar
contento?...˜
Si
he
aceptado
el
concepto
de
que
estoy
perdido
de
mí
mismo...˜
ausente
de
mí
mismo...˜
de
que
hay
un
mí
mismo
que
no
conozco...˜
un
mí
mismo
que
tengo
que
encontrar...˜
¿y
con
qué
lo
encuentro?...˜
¿quién
soy
mientras
tanto?...˜
¿cómo
tengo
que
encontrar
ese
mí
mismo?...˜
Estoy
cortado
de
mí
mismo...˜
dividido...˜
Y
no
hay
contento...˜
porque
el
contento
es
otro
nombre
para
la
salud...˜
Contento
no
significa
que
a
uno
le
den
un
caramelo...˜
cuando
es
un
niño
y
le
sepa
a
dulce...˜
O
que
le
complazcan...˜
en
alguna
pasión
cuando
es
adulto...˜
o
satisfaga
alguna
necesidad...˜
Contento...˜
es
un
estado
de
unidad...˜
de
integridad...˜
como
la
salud...˜
El
contento
se
rompe...˜
como
la
salud...˜
cuando
aparece
algún
anhelo...˜
"No
soy
yo
mismo...˜
me
tengo
que
encontrar"...˜
Ya
se
estropeó
el
contento...˜
ya
ha
desaparecido
el
contento...˜
"Me
tengo
que
encontrar"...˜
Esa
es
la
proposición
de
la
vigilia...˜
y
está
en
los
libros
sagrados...˜
y
en
la
lengua
ordinaria...˜
"Yo
nunca
soy...˜
totalmente
mí
mismo"...˜
me
dice
esa
proposición...˜
"Soy
sólo...˜
un
proyecto
de
ser...˜
Tengo
que
encontrarme...˜
para
ser
completo"...˜Es
una
proposición
muy
simple...˜
¿Qué
soy
mientras
tanto?...˜
me
lo
pregunto...˜
¿Qué
soy
mientras
me
encuentro?...˜
¿Con
qué
me
busco?...˜
Cuando
me
encuentro...˜
¿quién
encuentra
a
quién?...˜
Es
un
disparate...˜
en
una
palabra...˜
un
disparate
total...˜
Pero
hay
que
usar
palabras...˜
"encontrarse
a
uno
mismo"...˜Es
saber
que
uno
no
está
ausente
nunca...˜
ni
siquiera
cuando
se
dice
a
sí
mismo
que
es
un
ignorante...˜
Para
ser
un
ignorante
tiene
que
haber
un
quién
que
lo
es...˜
Ese
ser...˜
es
eterno...˜
se
califique
como
se
califique...˜
Si
se
califica
de
ignorante
a
sí
mismo...˜
y
acepta
la
proposición
de
que
no
se
conoce...˜
él
mismo...˜
dicta
su
propio
sufrimiento...˜
¿Cómo
no
me
voy
a
conocer?...˜
Nadie
me
ha
enseñado...˜
el
hecho
de
que
yo
soy...˜
No
es
como
si
yo
hubiera
sido
un
leño...˜
y
alguien
viene
y
me
toca
con
la
varita
mágica
y
dice...˜
"sé"...˜
Y
esto
de
repente
cobra
consciencia...˜
No...˜
ese
no
es
el
caso...˜
Nadie
me
ha
enseñado...˜
a
ser...˜
Ser
es
innato...˜
es
propio...˜
no
se
es
a
medias...˜
Y
no
se
ha
encontrado...˜
no
ha
habido
ninguna
búsqueda
previa...˜
nunca...˜
en
la
cual
yo
pueda
decir
de
mí
mismo...˜
"yo
no
me
conocía"...˜
Aunque
se
pueda
decir...˜
"antes
del
estado
nacimiento...˜
yo
no
sabía
que
yo
soy"...˜
Pero
eso
era
la
integralidad
de
ser...˜
Conocimiento
y
ser
coinciden
ahí...˜
como
coinciden
ahora...˜
Por
eso...˜
en
este
instante...˜
esto
sabe
que
ello
es...˜
Es...˜
y
lo
sabe...˜
nadie
se
lo
enseña...˜El
fruto
de
las
palabras
es
confusión...˜
y
hay
que
desandar
el
camino...˜
que
ellas
han
trazado...˜
Por
eso
si
se
me
dice...˜
"el
problema
es
que
no
te
conoces
a
ti
mismo...˜
encuéntrate"...˜
Hay
que
desandar
ese
camino...˜
¿Con
qué?...˜
¿de
qué
dispongo
yo
para
encontrarme?...˜
¿qué
significa
esa
proposición?...˜
¿Cuántos
"yo"
soy?...˜
¿Soy
un
yo
que
busca
y
otro
que
va
a
ser
encontrado?...˜
¿Cómo
podrá
ser
eso?...˜
Entonces
cuando
digo
"que
busco"...˜
¿qué
busco?...˜
Normalmente
busco
experiencia...˜
Lo
que
se
ha
oído...˜
en
el
estado
de
vigilia...˜
"hay
cielos"...˜
"hay
explosiones
de
luz"...˜
"hay
descensos"...˜
"hay
cosas
gloriosas"...˜
Seguirán
siendo
siempre
experiencias...˜
algo
externo...˜
Aunque
acontecieran...˜
no
son
diferentes
del
tacto
de
las
manos...˜
de
algo
que
se
huele...˜
No
son
diferentes
de
la
visión
del
estado
de
vigilia
entero...˜
y
de
la
visión
del
estado
de
sueño
con
sueños
entero...˜
Ese
es
un
espacio
abierto...˜
la
vigilia...˜
aunque
es
una
región
hermética...˜
por
otra
parte...˜
Es
un
espacio
abierto...˜
donde
puede
verse
cualquier
cosa...˜
como
en
el
sueño...˜
Pero
el
sueño
no
nos
ve...˜
El
sueño
no
nos
busca...˜
para
convertirse
en
nosotros...˜
La
vigilia
no
nos
ve...˜
La
vigilia
no
nos
busca
para
convertirse
en
nosotros...˜
nunca...˜
¿Qué
quiere
decir
que
son
estados?...˜
La
palabra
misma
lo
dice...˜
Algo
que
no
es...˜
algo
que
está
en
flujo...˜Son
proposiciones
que
hablan
por
sí
solas...˜
Como
cuando
hemos
dicho...˜
la
que
dice...˜
"tu
verdadera
realidad
se
encuentra
dentro
de
ti"...˜
¡Qué
proposición
tan
absurda!...˜
¿Cuántas
realidades
soy
yo?...˜
¿una
verdadera....˜
y
otra
que
no
lo
es?...˜
Es
más...˜
se
me
está
acusando
de
que
ahora...˜
soy
la
que
no
es
verdadera...˜
Hablan
por
sí
solas
estas
proposiciones...˜
no
necesitan
comentario...˜
Se
me
acusa
de
que
soy
una
realidad...˜
"pseudoreal"...˜
y
que
la
verdadera
realidad
está
dentro
de
mí...˜
¿Qué
quiere
decir
esto?...˜
¿A
qué
se
parece
ser
de
verdad?...˜
¿Qué
es
ser
verdaderamente?...˜Y
entonces
vendrán
más
palabras...˜
aparecerán
los
"haz
y
no
hagas"...˜
Y
con
ellos
la
codicia
de
agarrar...˜
"todavía
no
me
he
visto"...˜
"no
me
he
cogido"...˜
"no
me
he
atrapado"...˜
¿Con
qué
me
voy
a
coger?...˜
¿Con
qué
me
voy
a
atrapar?...˜
¿Con
qué
me
voy
a
ver?...˜
¿Con
qué?...˜
Si
yo
soy
una
realidad
que
no
es
verdadera...˜
¿Qué
puedo
hacer?...˜
¿Qué
hacer
entonces?...˜
¿Cómo
va
a
meditar
algo
que
no
existe?...˜
algo
que
no
es
verdadero...˜
¿Cómo
va
a
buscar
qué?...˜
algo
que
no
es
verdadero...˜
Si
yo
no
soy
verdadero...˜
¿Cómo
me
voy
yo
a
poner
a
buscar?...˜
¿Dentro
de
qué?...˜
"A
buscar...˜
mi
verdadera
realidad"...˜
que
se
las
trae...˜
Es
decir...˜
algo
que
es
totalmente
irreal...˜
trata
de
encontrar
lo
que
es
Real...˜
Es
como
decir...˜
que
la
vigilia
se
convierte
en
mí...˜
"Este
estado
nacimiento...˜
esta
fugacidad...˜
indetenible...˜
me
va
a
encontrar"...˜
me
están
diciendo
eso...˜
"Tú
eres
la
vigilia...˜
siéntate
a
meditar...˜
que
dentro
de
ti...˜
vas
a
encontrar
tu
verdadera
realidad"...˜
¿Cómo
será
posible
eso?...˜
Por
eso
decía
antes...˜
¿Y
qué
soy
yo
mientras?...˜
Mientras
yo
no
soy
verdadero...˜
mientras
yo
no
soy
real...˜
mientras
yo
no
soy
mi
verdadera
realidad...˜
¿qué
soy?...˜
¿Cuál
es
mi
consistir?...˜
Interlocutor
(C):
Yo
tengo
una
duda.
Ativarnashramî:
¿Tienes
una
duda?,
¿quién
tiene
la
duda?.
Interlocutor
(C):
Yo.
Ativarnashramî:
A
ver,
y
es
una
duda,
que
la
estás
teniendo.
¿Se
convierte
en
ti
la
duda?.
A
ver.
La
duda
que
sea,
la
duda
que
sea.
Sea
la
duda
que
sea,
¿se
convierte
en
ti?.
¿Te
hace
tambalearte?,
¿te
hace
ser
menos?,
¿te
hace
ser
a
medias?.
Entonces
qué
duda
puede
ser
esa.
A
ver,
cuéntame
que
duda
es.
Interlocutor
(C):
A
ver.
Si
yo
estoy
perfectamente
encontrado,
no
entiendo
quién
busca.
Ativarnashramî:
Eso,
toda
la
charla
se
ha
tratado
de
eso.
Tú
que
a
ti
te
han
dicho
que
no
eres
del
todo,
que
tienes
una
naturaleza
real,
te
han
dicho
¿verdad?.
Entonces,
mientras
tú
encuentras
tu
naturaleza
real,
¿quién
eres
tú?.
¿Con
qué
cuentas
tú
para
encontrarla?,
¿uhm?.
O
sea,
hay
una
naturaleza
real,
y
tú
por
lo
que
se
ve,
ahora
no
eres
real
del
todo.
Eso
implica
esa
proposición.
Entonces,
¿con
qué
cuentas
tú
para
encontrarte?.
¿Esa
es
tu
duda?.
Interlocutor
(C):
Sí.
Ativarnashramî:
A
ver,
¿con
qué?.
Es
evidente,
si
no
lo
sabes
tú,
yo
no
lo
voy
a
saber.
¿Con
quién
cuentas
tú?.
Interlocutor
(C):
Yo
puedo
decir
que
puedo
buscarme
con,
no
sé,
la
consciencia.
Ativarnashramî:
Sí,
la
consciencia,
te
puedes
buscar
con
la
conciencia.
¿Y
quién
manejará
la
consciencia?,
porque
la
consciencia
no
se
tiene
por
sí
sola.
Entonces,
¿quién
va
a
manejar
esa
conciencia
para
encontrarte?.
Ya
que
tú
estás
ausente
de
ti,
o
lejanísima,
no
se
sabe
a
cuanto,
es
un
camino
y
una
vía
muy
larga.
Entonces,
a
ver,
¿con
quién?,
¿quién
la
va
a
hacer
esa
vía?.
Interlocutor
(C):
¿Entonces
yo?.
Ativarnashramî:
No,
a
mí
no
me
preguntes.
No
me
preguntes
nunca
que
te
dé
certificados.
¿Con
quién
cuentas
tú?,
¿quién
se
va
a
sentar
a
meditar
en
ti
para
encontrarte?.
¿Y
qué
estás
haciendo
con
esa
operación?.
Interlocutor
(C):
Buscarme.
Ativarnashramî:
¿Sí?,
¿y
qué
estás
haciendo
al
buscarte?,
la
palabra
misma
lo
dice.
¿Qué
estás
haciendo?.
Dividiéndote
a
ti
misma
en
dos.
Uno
que
busca,
y
otro
que
es
el
buscado.
¿Quién
está
haciendo
eso?,
¿yo?,
¿o
lo
estás
haciendo
tú?.
¿Cuántos
yo
eres?.
¿Estás
perfectamente
encontrada
o
no?.
Siempre.
Quítale
toda
la
parafernalia,
todo
lo
bonito,
todo
lo
que
te
han
contado.
¿Entonces
con
quién
cuentas
para
buscar
qué?.
Una
imaginación,
la
naturaleza
real.
¡Qué
gran
concepto!.
(Con
tono
susurrante):
la
naturaleza
real,
claro,
es
evidente,
(se
ríe).
Bueno,
así
que
ya.
¿Se
ha
resulto
la
duda?.
¿Sí?,
pero
si
eso
es
lo
que
hemos
tratado
todo
el
rato.
Te
has
liado,
es
que
el
lenguaje
de
hoy
era
difícil,
era
dificultoso.
Simple
pero
dificultoso,
yo
lo
reconozco.
Había
que
estar
muy
atento.
Ativarnashramî:
¿Qué
dice
Interlocutor
(A)?.
Interlocutor
(A):
Nada.
Nada
como
el
agua
cristalina.
Ativarnashramî:
¡Qué
proposición
tan
clara!.
¿Quién
eres
mientras
no
te
has
encontrado?.
Interlocutor
(A):
No
puedo
ser
otro
que
el
que
encuentre,
porque
si
no...
Ativarnashramî:
¿Ah,
sí?,
¿va
a
ocurrir
eso?.
Interlocutor
(A):
No,
no,
que
no
puedo
ser
otro
que
el
que
encuentre...
Ativarnashramî:
Por
eso
digo,
que
si
va
a
ocurrir
eso
de
que
te
encuentres,
¿eh?.
Tú
estás
siendo
perfectamente
encontrado,
siempre.
¿Te
ves
ser
a
medias?.
Se
dice:
“Yo
soy
medio
ser,
soy
un
medio
ser
sólo”.
Pues
eso
es
lo
que
implican,
yo
no
sé
si
la
totalidad
o
la
inmensa
mayoría
de
todas
las
espiritualidades:
“Extrañado,
de
mi
propia
naturaleza,
tengo
que
buscarme”.
Me
llama
la
atención,
está
en
el
lenguaje
mismo:
“Tengo
que
buscarme,
cuando
me
encuentre
estaré
en
paz”.
Eso
está
perfectamente
en
paz
siempre.
Y
todo
eso
es
un
palabrerío.¿Con
qué
me
voy
a
buscar?,
¿con
qué?.
¿Quién
soy
mientras
llego
a
ser
mi
verdadera
naturaleza?,
¿quién?.
Esa
es
la
pregunta
de
Sri
Ramana
Maharshi
cuando
dice:
“¿Quién
soy
yo?”,
un
poco
más
explícitamente
dicha.
¿Quién
soy
yo,
mientras
llego
a
encontrar
mi
verdadera
naturaleza,
y
llego
a
ser
lo
que
yo
soy?,
¿quién
soy
yo?,
¿y
qué
dispongo
para
buscarme?.Interlocutor
(B),
¿te
das
cuenta?,
¿eh?.
¡Fíjate!,
¡qué
trampa!.
Mortífera,
una
trampa
mortífera.
“¡Ay!,
no
soy
feliz,
no
soy
feliz.
No
me
encuentro.
No
sé
quién
soy”.
¿Pero
quién
dice
todo
eso?.Otra
de
las
proposiciones
que
ha
salido,
es
la
que
se
refiere
al
contento,
al
estado
de
contento.
Ni
siquiera
felicidad,
que
le
llaman,
sino
contento.
Un
estado
de
contento
es
un
estado
manso,
sereno
en
sí.
Cuando
absolutamente
nada
era
Conmigo,
que
se
ve
tan
claro,
lo
que
Conmigo
nombra,
Eso
es
el
contento.
Estaba
siempre
contento,
como
no
había
altibajos,
no
se
notaba
nada.
¿Qué
es
siempre
contento?.
Bueno,
el
sueño
profundo
no
tiene
mayores,
ni
menores
profundidades.
No
es
unas
veces
más
profundo,
y
otras
veces
menos.
No
es
como
la
experiencia.
Que
dice:
¡Uy!,
ha
sido
una
experiencia
schssssss”.
Y
otros
días:
“¡Ah!,
parece
como
si
me
hubieran
dado
una
paliza.
Estoy
totalmente,
como
varear
una
manta
cuando
tiene
polvo”.Igual,
entonces
el
contento
igual.
No
tiene
altos
ni
bajos.
Pero
se
detecta
en
él
siempre,
el
contento
es
otro
nombre
para...
el
conocimiento
o
conciencia,
que
cuando
yo
lo
uso
como
la
palabra
instrumental
que
es
de
hecho,
porque
se
es
consciente
de,
siempre
de
algo
que
no
es
uno.
Pero
claro,
cuando
se
refiere
al
propio
ser
de
uno
que
es
consciente
de
todo,
no
hay
otra
consciencia
que
la
consciencia
del
propio
ser
de
uno,
cuando
se
refiere
a
su
propia
eseidad,
yo
no
sé
que
palabra
ponerle,
no
sé
que
palabra
ponerle.
Pero
ser,
y
saber
es
la
misma
cosa.
No
hay
ora
fuente
de
conocimiento
ajena
a
Eso,
porque
el
conocedor
último
eres
tú,
no
hay
otro.
El
conocedor
último
de
todo,
de
lo
que
había,
de
lo
que
hay
ahora,
y
de
que
esto
no
estaba,
el
conocedor
último
eres
tú.
Ves
los
dos.
Esto
se
ve
ahora,
esta
vigilia
nadie
la
ha
pedido,
pero
se
ve.
Y
también
se
ve
que
no
estaba.
Y
se
ve
con
quién:
Conmigo.
Yo
a
ese
conocimiento
no
sé
como
llamarle.
En
las
doctrina
hindúes
le
llaman
Jnana.
Y
lo
ponen
con
mayúscula,
para
distinguirlo.
Pero
vamos,
es
una
cosa
ordinaria,
todo
el
mundo
lo
sabe,
todo
el
mundo
sabe
que
antes
de
que
el
estado
nacimiento
acontezca,
no
hay
nada.
O
sea,
que
no
es
un
patrimonio
de
algunos.
Lo
mismo
que
si
haces
la
pregunta
correcta,
todo
el
mundo
se
da
cuenta
de:
¿con
quién
cuento
yo
para
encontrarme?.
Todo
el
mundo
se
da
cuenta,
de
que
ahí
hay
algo
que
falla.
Que
yo
no
puedo
estar
lejos
de
mí,
es
una
imposibilidad
absoluta.
Se
cae
de
su
peso.
No
puede
ser
aceptada
nunca
la
dualidad:
que
hay
dos.
Y
si
yo,
que
es
el
conocedor
último
de
todo
no
está,
no
hay
nada.
No
hay
ni
vigilia,
ni
sueño
con
sueños,
ni
sueño
profundo,
ni
proposiciones
profundas,
ni
superficiales,
ni
nada,
no
hay
nada.
¿Qué
quiere
decir
eso?.
Que
este
aparente
todo,
aparente
todo,
es
idéntico
a
nada.
Depende
íntegramente
de
ti,
que
eres
el
conocedor.
Si
ahora
parece
estar,
y
en
el
sueño
profundo
no
está,
es
que
es
idéntico.
Porque
tú
no
has
cambiado,
eres
el
mismo
en
los
dos.
Pero
tú
ves
nada,
¿eh?.
Tú
ves
cero,
no
eres
cero.
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